Metal Gear Rising: Revengeance

 Metal Gear Rising Revengeance

El desarrollo de Metal Gear Rising: Revengeance ha sido bastante problemático. En un primer momento, Kojima Productions se iba a encargar del juego, y se centraría en contarnos cómo Raiden se convirtió en el ninja que nos encontramos en Guns of the Patriots. Pero como directamente no sabían cómo abordar el título, el proyecto casi se canceló.

Fue entonces cuando los genios del “hack and slash” de Platinum Games entraron en acción, pasando entonces la aventura a ser un spin-off en toda regla perdiendo el “Solid” de Metal Gear Solid y pasando a ser de acción desenfrenada ambientada después de la última aventura de Solid Snake. Tras todo este culebrón, ha llegado la hora de comprobar si la espera habrá merecido la pena, o habría sido mejor que el juego se hubiera quedado cancelado.

Al hablar de la historia, lo único que se puede decir es que es basura. Y no porque Raiden sea el protagonista (aunque se le criticó mucho, me gustó bastante su introducción en Sons of the Patriots), sino porque el universo en el que tiene lugar la aventura es más una caricatura mala de la franquicia.

Han pasado unos años desde que los Patriots y su filtro de la información desaparecieron, y ahora Raiden se ha unido a una Compañía Militar Privada llamada “Maverick”, que se encarga de trabajos en los que siempre se ayuda a una región con problemas o cosas por el estilo. En la última misión de protección del Primer Ministro de un país africano todo acaba en desastre, por culpa del grupo rival llamado “Desperado”.

A partir de ahí conoceremos a villanos sin ninguna gracia y nos enfrentaremos a una conspiración sin ningún sentido. Todo acompañado de lo que pretende ser un desarrollo en la personalidad de Raiden al recordarle este conflicto a lo que tuvo que vivir de pequeño en la guerra. Pero igual que todos los personajes que aparecen en el juego, Raiden es igual de poco carismático e interesante que absolutamente todo, debido a este guión sin sustancia y momentos personales forzados una y otra vez.

A pesar de contar con una historia bien mala, preparaos para un intento constante por parte del juego de decir “Aunque esto es una aventura de acción, en el fondo formo parte del universo Metal Gear”. Esto lo veremos por las numerosas conversaciones de códec y  secuencias cinemáticas (que para colmo, cortan el ritmo del juego), junto a alguna mención esporádica a los Patriots y la familia de Raiden. Algo bueno es que así se consigue un argumento que puede ser disfrutado por ajenos a la franquicia, pero que para los fans es realmente insufrible. Y todos estos problemas no hacen más que aumentar a lo largo que avanzamos en la historia, llegando un momento en el que la ridiculez es tan absoluta, que ya parece más un manga que un Metal Gear. En serio, hubo momentos en los que me daban ganas de sacar el juego de la consola y echar una partida a Guns of the Patriots o la HD Collection para recordar lo increíble que es el universo Metal Gear. Vamos, todo un despropósito de historia que se han marcado.

Por suerte, si nos olvidamos de todo lo relacionado con la historia, nos quedamos con un “hack and slash” divertido, rápido y espectacular como pocos. Combinando el botón de ataques ligeros con los fuertes, podemos ver unos combos muy fluidos, y lo que es mejor, nada complicados. Esto hace que el atacar sea toda una delicia, ya que cada golpe es todo un espectáculo visual.

Si bien el golpear es fácil, lo complicado llega a la hora de bloquear. El sistema para detener los ataques enemigos ideados por Platinum Games es de todo menos intuitivo, ya que se activa con el mismo botón que para los ataques débiles, en combinación con pulsar con el stick izquierdo la dirección desde la que va a venir el golpe. Junto a esto, hay que tener en cuenta que hay ataques que no se pueden bloquear, por lo que se requiere paciencia hasta que se domina este sistema, o de lo contrario lo vais a pasar muy mal. También hay que acostumbrarse a que la cámara en ocasiones nos dejará algo vendidos si no somos cuidadosos.

Algo que ayuda a mantener la acción fresca durante toda la aventura es que cada poco tiempo nos enfrentamos a un nuevo tipo de enemigo al mismo tiempo que la dificultad va aumentando de una manera coherente, por lo que siempre tenemos que estar atentos y no confiarnos en los combates.

A pesar de que el juego es un “hack and slash” puro y duro, en algunas zonas podemos elegir ir con sigilo para ir acabando con los enemigos poco a poco antes de que la alerta salte. No es que sea la opción más divertida (por mucho que podamos usar la mítica caja o las revistas para distraer a los guardas), pero al menos no está mal como guiño a la franquicia.

Además de la espada de Raiden, podemos usar varios objetos adicionales como granadas o lanzacohetes. Sin embargo, de nuevo no se convierten en la mejor opción salvo para momentos muy puntuales, ya que el usar estos objetos es tremendamente lento comparado con el emplear la espada directamente.

Sea como sea que ataquemos, al dejar heridos a los enemigos, podremos entrar en el modo katana (si tenemos suficiente energía) para trocearlos por donde queramos, literalmente. Estos momentos son de los más espectaculares, ya que el tiempo se ralentiza y podemos cortar extremidades de los enemigos (lo que reducirá su capacidad ofensiva considerablemente), o directamente hacerlos rodajas por donde queramos. Saber cortar con precisión será clave en el juego, ya que así podremos cortar por puntos clave para hacer más daño a los rivales, o dejar al descubierto una especie de columna vertebral cibernética que, al cogerla, recarga toda nuestra salud y energía.

Todo lo aprendido en los combates normales es esencial para superar las batallas contra los jefes finales, donde tendremos que sacar a relucir toda nuestra habilidad con el mando si es que queremos derrotarles. Esto es lo que las hace tan espectaculares, ya que nunca nos dan ni un momento de respiro, y como nos descuidemos, nos pueden hacer picadillo.

Tras cada combate (y nivel) nos darán una calificación en función de cómo lo hayamos hecho, además de unos puntos con los que comprar nuevas habilidades, trajes y mejoras para Raiden. Incluso podemos comprar las armas de los jefes finales, aunque el usarlas es mucho menos gratificante que la espada al sustituir el botón del ataque fuerte por el del arma nueva.

De esta forma, se crea un sistema de juego que es divertido y a la vez rejugable, ya que siempre podemos mejorar nuestras puntuaciones o seguir jugando para comprar todas las mejoras posibles.

Esta rejugabilidad es muy necesaria, ya que la aventura principal es muy corta. Según el contador del juego (que no cuenta las cinemáticas o las veces que hemos repetido una sección), tras unas 4 horas y media ya había llegado a los créditos en dificultad normal. Y eso que sólo tuve que repetir unas pocas veces la pelea final del título.

Como los niveles son muy lineales, la exploración es más bien escasa. Aun así, hay varios elementos ocultos en las fases que, en ocasiones, se pueden pasar por alto debido al alto ritmo del juego.

Uno de estos elementos ocultos son las misiones VR, lo que nos da algo más de juego y más opciones para entrenar nuestra técnica.

Gráficamente, Metal Gear Rising: Revengeance entra por los ojos desde el primer momento gracias a sus espectaculares y fluidos combates. Ver a Raiden moverse y trocear a los enemigos es una verdadera delicia que nunca llega a cansar. Los únicos momentos en los que esta fluidez se pierde es cuando pasamos al modo katana, y cortamos en más de 100 partes a un enemigo, pero es algo menor y que se pasa por alto ante la espectacular animación de los diferentes trozos del enemigo por los aires.

El sonido tampoco se queda atrás, sobre todo gracias a una música realmente cañera que le da todavía más energía si cabe a los combates. Realmente os recomiendo que os paséis por el siguiente enlace para escuchar algunas de las canciones.

Por desgracia, la calidad de las voces (de nuevo, en inglés) es menor que a la que estamos acostumbrados en la franquicia. Pero la verdad, seguramente se deba a lo forzado que resulta todo el guión. Eso sí, es importante destacar la pobre traducción de los subtítulos y textos de todo el juego. Para empezar, a España nos ha llegado la traducción latina. Eso no sería del todo malo si todo estuviera bien traducido, pero no es así. Algunas líneas no se asemejan con lo que están diciendo, hay fallos de ortografía, y ya el colmo de los colmos: ¡frases en alemán! En serio, espero que Konami aprenda la lección y nos dé una traducción en condiciones para sus próximos juegos, ya que no es la primera vez que la franquicia tiene problemas de este tipo.

Conclusión

Metal Gear Rising: Revengeance se puede resumir de dos formas: genial juego de acción y horrible Metal Gear. Realmente me alegro de que el juego finalmente haya salido a la venta, ya que me lo he pasado bomba durante lo (poco) que dura la aventura, pero al mismo tiempo, habría sido mejor que Platinum Games hubiera plasmado toda esta genial jugabilidad en un título propio, ya que pensar que el universo Metal Gear ha llegado a este nivel de ridiculez es demasiado.

Pero si obviamos este detalle, es imposibe no disfrutar como un enano controlando a Raiden y cortando a nuestros enemigos. Sí, la aventura es corta, la cámara podría ser mejor y el sistema de defensa es muy poco intuitivo, pero a la hora de la verdad, los combates son tan divertidos, rejugables y espectaculares que dejaréis a un lado estos fallos.

Así que tenéis que tener en cuenta estos dos aspectos. Si lo que queréis es un Metal Gear con una gran historia, mejor esperaos a Ground Zeroes, ya que este juego no lo es por mucho que lleve el nombre y la historia es horrible; pero si buscáis acción de la buena, la obra de Platinum Games os dejará más que satisfechos por una buena temporada.

Lo mejor

  • Sistema de combate que parece sencillo, pero cuyo sistema de defensa requiere práctica y paciencia.
  • Peleas divertidas, rápidas, y sobre todo, muy espectaculares.
  • Genial banda sonora.
  • Muy rejugable…

Lo peor

  • … aunque también corto.
  • La historia es un chiste. ¿En serio esto merece llamarse Metal Gear?
  • La traducción de los subtítulos y textos deja mucho que desear.

Ficha

  • Desarrollo: Platinum Games
  • Distribución: Konami
  • Lanzamiento: 21/02/2013
  • Idioma: Español
  • Precio: 59,95 €

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Comentarios

  1. Lo leei por completo y me parecio una mierda para mas una critica que un comentario,el sistema de juego es simple nose porque te complicaste con el bloque si es lo ma facil del juego, aparte la historia es muy buena y con la musica uno se interesa mas ya que va con el juego. Y yo creo que se merese una segunda parte como acotacion trata de pensar antes de tirar palabras al aire. La picardia no es dridicula ya que en todos los metal gear esta la misma ridicules ¿ Has jugado todo los metal gear?

    • Lo del bloqueo supongo que dependerá de cada uno. Personalmente no me parecía nada intuitivo, y no tuve problemas porque ya morí dominándolo en la demo antes de ponerme con el juego. Y por lo que he visto, a mucha gente también le ha parecido que estaba bien, pero que podría haberse hecho más intuitivo. O directamente, dar la posibilidad de poder esquivar los ataques desde el primer momento en lugar de tener que avanzar muchísimo para poder desbloquearlo. Pero que es una pequeñez cuando lo tenemos en cuenta dentro del sistema de juego general, ya que como dices, es bastante simple, y eso es lo que lo hace tan tremendamente divertido.

      Lo de la historia me alegro que te haya parecido buena, porque yo no la podía aguantar. Esto depende completamente de los gustos personales, pero sencillamente, no podía ver cómo esta historia se podía ambientar dentro del universo Metal Gear (que es una de mis sagas favoritas). Sé que la saga no es realista bajo ningún concepto (ahí está el Presidente de EEUU siendo un clon, los tanques bípedos, hombres hechos de abejas, vampiros y un largo etcétera), pero todo se hacía con unos fantásticos personajes, una trama interesante y que te sorprendía. No he visto nada de esto en Rising, y el factor ridiculez lo veía más presente que nunca, sobre todo en la parte final. Pero de nuevo, todo depende de cada uno 🙂

      Pero en algo te doy la razón, y es que espero que haya una secuela, ya que me lo he pasado bomba, pero simplemente espero que el argumento esté algo más a la altura la próxima vez

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