Majesty 2 Collection

Majesty2

¡Bienvenidos a un reino de fantasía!, ¡Ardania!. Majesty 2, que nos trae Paradox Interactive en conjunción con 1C Company, nos pone en la piel de un heredero real cuyo antepasado, aburrido y sin retos, se empeñó en traer a este mundo a un demonio que lamentablemente, resultó ser más poderoso que él y que le derrocó. Así, tras muchas generaciones, nos disponemos a recuperar el trono de Ardania.

Cuando pensamos en fantasía, seguramente, lo último que se nos viene a la cabeza es un juego de estrategia, dado que estamos acostumbrados más bien a juegos de rol. Sin embargo, Majesty 2, al igual que sus cuatro expansiones, es un juego de estrategia. La primera entrega, publicada en el 2000 por Micropose ya tuvo una buena acogida, y ahora llega esta segunda que sólo con su nombre deja caer que se trata de un “simulador de reino de fantasía”.

Además, en Majesty 2 Collection disponemos de las diferentes expansiones hasta la fecha.

Menú principal majesty2

Esta segunda entrega es, a grandes rasgos, muy similar a la primera pero con 11 años de diferencia, y es curioso observar lo que ha evolucionado nuestro querido mundo videojueguil. Majesty 2 ha mejorado todos los aspectos de la primera pero manteniendo el mismo sistema de juego. Una de las cosas que llama la atención y que diferencia a Majesty de los juegos de estrategia en tiempo real es que no se basa en tropas y batallones como por ejemplo Age of Empires. El sistema de juego de Majesty se basa en la creación de héroes a lo que no podremos controlar directamente. Hay diferentes tipos de héroe, clases mejor dicho: guerreros, pícaros, magos, elfos, enanos, exploradores y clérigos (creo que no me dejo ninguno), hasta tres de cada clase. A partir de aquí, el funcionamiento es sencillo. Tenemos un mercado que genera ingresos con los cuales podemos construir edificios, torres, héroes y mejoras para estos. Para manejar a nuestros valientes no se les selecciona y envía a un punto como acostumbramos en cualquier juego de estrategia que se precie, sino que se pone una bandera asociada a una recompensa en un punto determinado del mapa con la intención de alentar a los capeones a que vayan para allí a luchar por nosotros, su rey.

Así es como funciona este fantástico juego en líneas generales. Las banderas que colocamos pueden ser de exploración, de ataque, de defensa o de asustar, aunque creo que esta última no la he utilizado durante el análisis. Hay que tener en cuenta a la hora de colocarlas varios factores. En primer lugar, cuanto mayor sea el reto o la distancia, más recompensa tenemos que ofrecer; en segundo lugar, los héroes suben de nivel, lo cual quiere decir que cuando estén a nivel 1 les bastarán 100 monedas para salir corriendo a matar osos, lobos…, pero a nivel 20 veremos que por menos de 1000 no salen del núcleo. En este sentido he de confesar que me ha encantado lo bien calibrado que está. Podemos consultar de cada uno de nuestros héroes lo qué está haciendo en un momento dado (aparte de verlo en pantalla). De esta forma, cuando veamos un icono de bandera blanca sobre nuestros amigos y centremos la vista en su posición, lo veremos correr hacia el palacio perseguido por numerosos enemigos. Una vez más Majesty 2 demuestra estar muy cuidado: generalmente el que un héroe huya dependerá de la vida que le quede (importancia grande tiene llevar un clérigo), pero también del nivel del enemigo, si no se puede…no se puede.

Opciones variadas desde luego

A parte de los héroes, en cada uno de los edificios a los que pertenecen, los gremios, podremos descubrir y desbloquear mejoras importantes para cada una de las clases. También podemos subir los edificios de nivel y comprar poderes que dirigiremos nosotros mismos mediante botones. Por supuesto, hay mejoras de armamento, estatuas que dan poder, torres de defensa de tres tipos (normal, mágica y enana) y que se encarecen cuantas más tenemos, el palacio, el mercado y los puestos comerciales que habrá que proteger lejos de nuestro palacio y que son una fuente importante de ingresos.

Majesty 2 es un juego que por una parte me recuerda a la sencillez que aparentan juegos como Imperium, pero que al mismo tiempo denota un gran trabajo de nivel detrás. A parte de lo ya comentado sobre los héroes, observaremos que el nivel de dificultad baila en un abanico que va desde lo más sencillo (tanto que llegas a plantearte que hay algún error) hasta los más complicado, que normalmente ocurre cuando la misión que hemos de cumplir es conquistar a algún caudillo, demonio..etc. En ese momento en que piensas que tienes todo controlado y que barrerás a tu adversario, es cuando ves que todos tus héroes creciditos caen uno detrás de otro como moscas. Entonces corres al cementerio para revivirlos, sólo para comprobar con ojos aterrados como el precio por revivir a tu mago de nivel 17 te dejará sin dinero durante un ratico. En ese momento es cuando se da cuenta uno de que el juego está trabajado porque no ocurre casualmente, no es un timo de la “máquina” sino que te das cuenta de que no has ido como tocaba y de que hay un edificio que sirve para montar partys de héroes para que vayan juntitos a atacar y no de uno en uno (por ejemplo). También te acuerdas de que había una mejora que hubiese impedido morir a alguno de tus arqueros o que hay un edificio que se llama cámara de los lores (traducción aproximada), que nos permite traer a combate a uno de los héroes de alto nivel de una pantalla anterior por un “módico precio”. También descubres que puedes construir templos que sirven para pasar nuestras clases principales a otras clases más poderosas, muy interesantes por cierto.

Así pasarán horas sin que os deis cuenta de que os llamado para cenar, para comer o que tenéis un ojo cerrado porque son las 5 de la madrugada. No es un juego excelente desde luego, pero está bien hecho, muy bien hecho.

A nivel gráfico tengo que decir que no es excelente pero si muy bueno, sobre todo con la carga que conllevan estos juegos para nuestras máquinas. Uno queda impactado desde el momento en que el menú principal nos hace viajar por encima de todo el reino, a vista de pájaro. Durante el juego, si disponemos de un ordenador normalito, notaremos que es ágil en los movimientos y que no pega tirones al mover la cámara. Las texturas son coloridas con un poco de falta de definición a lo mejor pero más que correctas desde luego. Además, los controles son sencillos e intuitivos, sin cosas diferentes a las que no estemos acostumbrados puesto que dispondremos de un cuadro con minimapa, un recuadro informativo de la selección hecha y un recuadro menú de construcción.

La música es bastante buena moviéndose en registros bastante épicos como es necesario en un juego cuyo nombre es Majesty y donde una especie de secretario se dirigirá a nosotros siempre con un “Your Majesty…”. En ningún momento se hace demasiado repetitiva (esta es una obsesión que tengo personalmente con las bandas sonoras). Los efectos ambientales por su parte están correctamente conseguidos, notándose lo cerca o lejos que estemos con la cámara. Además, la narración de la historia tiene como no un cierto punto de humor que se nota sólo con el tono de voz de nuestro secretario. La versión que he podido  jugar está en inglés, pero me consta que está a la venta la versión doblada igualmente.

Además, hemos podido probar las expansiones que vienen con Majesty 2 Collection, a saber:”Kingmaker”, “Battles of Ardania” y Monster Kingdom” que, unidos al juego principal, nos propondrán otras cuatro campañas con historias y enemigos diferentes rebosando calidad por los cuatro costados. el juego dispone tanto de modo campaña y modo rápido como de modo online (aunque es complicado encontrar partidas), donde nos podremos enfrentar a otros jugadores que se atrevan a enfrentarse a nosotros, por lo que las horas de diversión están aseguradas.

Se podrían contar muchas más cosas porque da para numerosas horas de entretenimiento, pero os dejo que lo descubráis vosotros. Yo voy a seguir jugando, que hay unos lobos puñeteros que se juntan con goblins y me destrozan todo el rato las torres.

 

Comentarios

  1. dice

    Bravo compañero, excelente análisis. Un género algo olvidado, por desgracia.
    Aunque a mi esto de q sea más simulador y no poder controlar a mis personajes no me apasiona tanto

  2. kekemeno dice

    Gracias, la verdad es que sí que desespera a veces no tener control directo, pero es una alternativa al sistema tradicional y acabas cogiendole la gracia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


cuatro × 8 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>