Hunted: The Demon’s Forge

El estilo de Gears of War se ha utilizado hasta la saciedad en esta generación. Y es que, prácticamente todos los shooters en tercera persona han acabado siguiendo su mecánica jugable, con más o menos acierto. Esto es especialmente patente en los juegos cooperativos a dobles, como Army of Two o Kane & Lynch. Pues bien, ahora imagináos esta mezcla: un shooter cooperativo a lo Gears con elementos de RPG y ambientado en un mundo de magia y fantasía similar al de “El Señor de los Anillos”. Esta es la mezcla que se les ocurrió a los chicos de inXile Entertainment, y así han creado Hunted: The Demon’s Forge. En efecto, este cóctel de géneros parece descabellado, ¿pero habrán dado los desarrolladores con lo mejor de cada uno para ofrecernos un juego a la altura?

Logo de Hunted: The Demon's Forge

La historia del juego nos pone en la piel de Caddoc y E’Lara, dos mercenarios curtidos en multitud de batallas que son dos grandes amigos. En mitad de una misión, la misteriosa Seraphine les insta a adentrarse en una misión muy peligrosa a cambio de lo que buscan nuestros protagonistas: mucho oro.

El argumento no es que sea demasiado profundo, y se convierte rápidamente en lo típico “los dos mercenarios movidos por el dinero se convierten en los héroes que son realmente”. Sin embargo, tiene algunos elementos interesantes, como la historia del reino que iremos obteniendo de los cadáveres con los que nos encontremos, o el final, con un giro algo inesperado y bastante espectacular, que podrá dar lugar a diferentes desenlaces. Pero a lo que vamos, la historia tampoco va a engancharnos demasiado para avanzar, y es una pena, porque prometía bastante en este aspecto.

Hunted: The Demon's Forge

Si la historia falla, todo el peso del título recae en la jugabilidad. Como os hemos comentado antes, nos encontramos ante un juego que intenta mezclar el estilo de acción y cooperativo de Gears of War con los “hack and slash” de magia y espadas. Por tanto, cada personaje podrá combatir con sus armas cuerpo a cuerpo o con sus arcos a distancia. Sin embargo, ambos no tendrán la misma maestría en las dos disciplinas, siendo E’Lara la experta con el arco y Caddoc el maestro de la espada.

Estas diferencias serán fundamentales, ya que los dos personajes tendrá que cooperar a lo largo de toda la aventura, y si alguno de los dos muere, será fin del juego. Por esta misma razón, el juego nos muestra su mejor cara si jugamos con un amigo, tanto a pantalla partida como online, aunque mucho cuidado: si no sois anfitriones de una partida, vuestros avances por los niveles no se guardarán pero sí las mejoras en vuestros personajes. Pero tranquilos, porque la IA es bastante competente y podréis disfrutar del juego por vosotros mismos.

Hunted: The Demon's Forge

Además del arco y la espada, otro método ofensivo muy efectivo será el de la magia, la cual iremos desbloqueando y mejorando a través de unos cristales que encontraremos desperdigados por los niveles. El otro elemento de RPG del título serán todas las armas y armaduras que podremos emplear, teniendo todas diferentes puntos de ataque o defensa que nos harán cambiar lo que llevemos o no.

Mezclando todo esto, tenemos una jugabilidad que funciona muy bien en una parte, pero falla ligeramente en la otra. La parte más beneficiada es la de los ataques a distancia, y es que en estos momentos tenemos la genial jugabilidad de Gears of War, tanto en el sistema de apuntado como en el de coberturas. Es más, hasta podremos tener tres tipos de arcos que harán de rifle de asalto, rifle estándar o rifle de francotirador. Por esta razón, lo más seguro es que siempre acabéis jugando con E’Lara.

Hunted: The Demon's Forge

Por contra, Caddoc podrá ser más fuerte en los ataques cuerpo, pero este tipo de combate son mucho más toscos, y por ende, sosos. Lo bueno es que todos los ataques se pueden combinar con un poco de magia, y la verdad, ver cómo Caddoc eleva a los enemigos para que E’Lara los abata con las flechas es algo muy satisfactorio.

Sin embargo, el juego hace que estos momentos dejen de ser agradables por su principal problema: la repetividad. Esto lo podremos ver sobre todo en los dos primeros capítulos del juego, en los que nos enfrentaremos una y otra vez a los mismos enemigos por estrechos escenarios que cansan más que motivan a avanzar.

Por suerte, esto empieza a cambiar hacia el tercer capítulo, cuando hay más tipos de enemigos, todo se vuelve más épico, y hasta las secciones con las torretas son más entretenidas. Vamos, que si tenemos un poco de paciencia llegaremos a lo mejor del juego.

Hunted: The Demon's Forge

Siguiendo bien el estilo de Gears of War, los niveles son tremendamente lineales, acabando cada capítulo con un combate final, siendo algunos de ellos bastante espectaculares. Sin embargo,en bastantes ocasiones nos encontraremos bifurcaciones en el camino (para identificarlas, simplemente hay que ver si el haz de luz que nos indica el camino va hacia esa zona o no) que nos llevan hasta secciones secretas con puzzles, oro y armas especiales que nos vendrán de perlas en las secciones más complicadas del juego.

La primera vez que nos encontramos con estos puzzles, las sensaciones son de lo más positivas: una cabeza gigante de piedra nos dice un acertijo que debemos resolver para poder avanzar, y que la verdad, están muy bien pensados. El problema llega al ver que todos se resuelven de la misma forma: adentrarnos en una zona, encontrar un objeto especial o encender una llama. Hasta los personajes harán bromas sobre esto en más de una ocasión, pero eso no evita que nos quedemos con la sensación de que se podría haber hecho bastante más.

Hunted: The Demon's Forge

Uno de los aspectos positivos del juego es el sistema de retos que tiene la aventura, muy similares a los desafíos del multijugador de Call of Duty y demás FPS. Así, algunos retos estarán en realizar un número determinado de ejecuciones, otro en simplemente matar, revivir a nuestro compañero o cosas por el estilo. Son desafíos sencillos, pero que sirven para desbloquear varias recompensas, como aumentar nuestra vitalidad, el maná o el número de pociones de vida podemos llevar encima (en efecto, la regeneración es lo único que no se ha adoptado del Gears).

Con todo esto, el modo historia nos puede durar fácilmente 12 horas. Sin embargo, todavía tendremos una sorpresita: el Crucible. Bajo este nombre nos encontramos con un creador de niveles bastante sencillito, pero con el que podemos establecer las oleadas que queramos en los niveles que elijamos y con las características deseadas para después compartirlos con todo el mundo. No es que cambie mucho lo que hacemos en la campaña a lo que hagamos en el Crucible, pero al menos se aumenta la duración del juego y nos “motiva” a encontrar todo el oro posible para conseguir todos los elementos del Crucible.

Hunted: The Demon's Forge

Gráficamente, el juego emplea el motor Unreal Engine 3, lo que se nota a un primer vistazo. Desgraciadamente, no es que lo aproveche excepcionalmente bien, ya que la calidad visual es más o menos normalilla. La mayoría de escenarios son oscuros y cerrados, siendo estos los que más se reciclan a lo largo de la aventura, que contrastan con las ciudades o los bosques que cruzaremos. Sin embargo, hay algunos momentos bastante espectaculares y dignos de ver. Por desgracia, los personajes no tienen el mismo resultado, incluso los protagonistas, con unas animaciones algo toscas (sobre todo Caddoc) y unos diseños que no destacan demasiado.

El sonido sale mejor parado, con una banda sonora bastante épica (muy acorde con las grandes batallas a las que nos enfrentaremos), unos buenos efectos y, principalmente, el doblaje al castellano. Algunas de las voces no es que sean demasiado buenas y es una pena perdernos la voz de Lucy Lawless (Xena, la princesa guerrera) como Seraphine, pero en general, es un buen doblaje que es de agradecer, sobre todo para escuchar los divertidos comentarios entre los protagonistas en mitad de las batallas.

Hunted: The Demon's Forge

Conclusión

Hunted: The Demon’s Forge es como las típicas pelis de verano: es divertido pero tiene sus fallos. Y es que algo innegable es que jugando con un amigo es una auténtica pasada reventar cabezas de orcos (o Wargar) y demás bestias con nuestro arco o los diferentes poderes mágicos. ¿Que se hace repetitivo y no tiene una historia de Óscar? Totalmente cierto, pero para echarse unas buenas partidas con un amigo en estas tardes de verano, el juego no os decepcionará lo más mínimo, sobre todo si estabais buscando un juego moderno pero con aire de la vieja escuela.

Es cierto que en el género de la acción hay opciones mejores, pero si lo que os van son los juegos cooperativos y encima los mundos de magia y fantasía, os lo pasaréis en grande con Hunted.

Lo mejor

  • Doblado al castellano, sobre todo por los comentarios entre Caddoc y E’Lara.
  • La mezcla de Gears of War, magia y fantasía suena rara, pero funciona bastante bien.
  • Jugar de forma cooperativa: una experiencia realmente divertida.
  • Una gran duración: 12 horas del modo campaña y la posibilidad de crear niveles en el Crucible.

Lo peor

  • La repetividad, algo demasiado patente en los dos primeros capítulos del juego.
  • Los puzzles podían haber dado muchísimo más de sí.
  • El combate cuerpo a cuerpo, mucho peor si lo comparamos con la acción usando el arco.
  • Gráficamente es bastante sencillo, reciclando muchos escenarios y unas animaciones bastante toscas.
  • Que al jugar online, si no somos los anfitriones, solo se guarda el avance en las habilidades y no en la campaña.

Ficha

Portada
  • Desarrollo: InXile Entertainment
  • Distribución: Bethesda Softworks
  • Lanzamiento: 3/6/2011
  • Idioma: Castellano
  • Precio: 56,95 €

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