Dishonored

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La ciudad de Dunwall está sufriendo la plaga, al mismo tiempo que la corrupción  está  frenando el progreso. La emperatriz intenta dar solución a estos dos graves problemas, y busca ayuda en los reinos vecinos. Como lord Protector y amigo cercano (más bien íntimo) de la emperatriz, Corvo Attano ha estado un tiempo fuera de Dunwall cumpliendo este objetivo.

Al regresar, todo parece que va a ir a la normalidad, pero esto se va al traste cuando la emperatriz es asesinada, su hija secuestrada, y Corvo ha sido acusado injustamente de su asesinato en un astuto golpe del lord Regente para hacerse con el poder. Gracias a los simpatizantes con el trono y el misterioso ser místico “El Forastero”, Corvo consigue escapar de la prisión y recibe poderes sobrenaturales con los que rescatar a Emily, la hija de la emperatriz, y que suba el trono como auténtica heredera. ¿Cumpliremos esta misión de forma honorable o la venganza nos llevará por un camino de destrucción?

Esta es la propuesta de Dishonored, una nueva IP de Arkane Studios que ha levantado mucha expectación desde que se anunció, y es que nunca viene mal un soplo de aire fresco entre tantas secuelas que recibimos últimamente.

Por desgracia, el juego falla en varios aspectos claves, por lo que no llega a cumplir las altas expectativas que teníamos depositadas en él. El primer problema es la historia. Es muy aburrida, los personajes son completamente planos (veo como un error que Corvo no hable cuando, en teoría, tiene una relación emocional con Emily, por ejemplo) y es predecible a más no poder. Esto hace que realmente no haya ninguna motivación a la hora de avanzar por los 9 niveles del juego.

Por suerte, la ambientación de Dunwall sí que está a la altura. La cantidad de libros que nos encontraremos con historia de la ciudad, filosofía o incluso canciones populares es abrumadoras, por lo que es una lástima que el escenario esté tan bien desarrollado y el argumento base no.

La jugabilidad sale mucho mejor parada, pero igualmente, hay aspectos que le perjudican bastante. Empezando por lo bueno, es una delicia ver cómo cada nivel es abierto dentro de su linealidad, por lo que tendremos un buen montón de caminos posibles para llegar hasta nuestros objetivos (normalmente, matar a algún aristócrata traidor), y luego para ejecutarlos. Para ello entran en juego las dos formas que tenemos a nuestra disposición para jugar: ser como un fantasma o ir a lo Rambo con espada y revólver en mano. Huelga decir que el sigilo es la mejor opción, y donde más satisfacción nos dará la aventura.

Gracias a la agilidad de Corvo y los poderes que tenemos a nuestra disposición, podremos movernos por los tejados, conductos de ventilación o incluso poseer animales para superar sistemas de seguridad. De todas estas habilidades sobrenaturales, las que más terminaremos usando son “Guiño” para teletransportarnos distancias cortas, y la visión especial que nos permite ver a través de las paredes tanto enemigos como objetos (una vez mejorado el poder), al igual que sus conos de visibilidad. Simplemente con estas habilidades, superar a los soldados enemigos se hace más sencillo, lo cual se amplifica cuando le sumamos la posesión (de animales o personas) o el poder parar el tiempo.

Dentro de la opción sigilosa (y bueno, en la ofensiva también, pero con una clara opción predominante) tendremos dos opciones, que nos llevarán a disfrutar el juego de formas completamente diferentes: matando a todo con el que nos crucemos, o dejándolos sin sentido. Al desbloquear el poder que convierte en ceniza a los enemigos asesinados por la espalda, la opción fácil es la de asesinar, pero entonces el medidor global de caos aumentará. Puede estar alto o reducido, y dependiendo de su situación habrá más o menos enemigos, y podremos desbloquear dos finales diferentes. Por tanto, para mantener el honor de Corvo tendremos que complicarnos la vida buscando la forma de neutralizar sin matar a los objetivos principales, y noqueando a los soldados con dardos anestésicos o asfixiándolos. Para probar ambos métodos o diferentes caminos, es bueno saber que podemos guardar la partida en cualquier momento.

Si queremos ir a la ofensiva, podremos usar el revólver de Corvo, su ballesta, granadas y, en especial, su espada. Los duelos con los enemigos no son mucho más complejos que mantener pulsado el botón de bloquear para luego atacar sin piedad, por lo que no es que sean demasiado divertidos.

Algo muy bueno del juego es que cada nivel tiene un buen montón de objetivos secundarios y elementos de exploración. Con los primeros, es muy reconfortante ver cómo lo que hemos hecho nos puede ayudar en futuras misiones, como por ejemplo, salvar a un capitán de ser envenenado para que luego nos apoye en una misión posterior. En cuanto a la exploración, nos servirá para localizar las runas con las que comprar o mejorar los poderes de Corvo, los talismanes con los que conseguir pequeñas mejoras instantáneas u objetos con los que conseguir dinero para mejorar nuestro equipamiento o comprar objetos (dispositivos para “hackear” los sistemas de seguridad, pociones de salud o maná, etc).

El último buen aspecto del juego es la duración, ya que si vamos cumpliendo las misiones secundarias e intentando conseguir casi todo, la aventura nos puede durar 14 horas. Además, al tener muchos caminos posibles, la rejugabilidad es bastante alta si queremos ver todas las posibilidades de los niveles. Eso sí, si vais deprisa el juego se puede acabar muy rápidamente, con que la duración va a depender enormemente de vuestro estilo de juego.

Ahora toca lo negativo, que no es poco. Muchas veces, los controles no son todo lo precisos que deberían. Por ejemplo, podemos usar el teletransporte cerca de una cornisa para escalar con ella, pero no será raro que no aparezca el indicador de esta acción cuando el personaje perfectamente lo podría hacer. Esto es una tontería comparado con que habrá veces que el botón para asfixiar a los enemigos no responderá, y en su lugar Corvo se pondrá a defender con su espada. Esto revelará nuestra posición al enemigo, poniendo en peligro nuestro estatus de sigilo o nuestra partida de intentar no matar a nadie. Y es que Corvo tendrá muchos poderes (invocar ratas, mayor agilidad, etc), pero para noquear no existe ninguno. ¿Acaso no podría pegar un simple puñetazo?

Esto nos lleva a uno de los principales problemas del juego: la IA. Hay veces que los soldados se comportarán de forma tremendamente eficiente, como detectando que un guarda tendría que estar de patrulla por una zona concreta con que salen a investigar y situaciones similares. Sin embargo, de ahí pasan a ser tontos a más no poder, con personajes que nos pueden tener frente a ellos pero no nos hacen absolutamente nada. Y el colmo de los colmos en un juego de sigilo: muchos enemigos vigilando paredes y esquinas. Si esto lo combinamos con los cada vez mayores poderes de Corvo, la sensación de emoción de los dos primeros niveles se va deluyendo hasta ser cada nivel algo completamente sistemático. Para añadir más leña al fuego, a veces parece que los enemigos tienen mente de colmena, ya que he tenido situaciones en las que al verme un único enemigo que está lejos del oído y la vista de sus compañeros, han ido en su ayuda instantáneamente y han dado la voz de alarma.

El ritmo del juego tampoco es para echar cohetes. Y vale que al ser un juego de sigilo todo tenga que ser más pausado, pero eso no impide que haya situaciones emocionantes. Porque sí, el juego puede ser complicado en varios momentos (la salud no regenerativa ayuda), pero le falta esa garra que te impida soltar el mando hasta superar la misión o superar la peliaguda situación en la que nos hayamos metido.

Gráficamente el juego nos da una de cal y otra de arena. Por un lado, tenemos un apartado artístico que es para quitarse el sombrero. La ciudad, sus marcadas diferencias entre las zonas pobres y ricas, la arquitectura y el estilo steampunk lo han bordado. Además, el alejarse de unos gráficos hiper-realistas ayudan al título a vender mejor toda esta ambientación. Por desgracia, luego nos encontramos con unas texturas que dejan muchísimo que desear, pareciendo más del principio de la generación que del momento actual en el que nos encontramos.

El sonido nos deja con un doblaje al castellano muy bueno (como nos tiene acostumbrados Bethesda en sus juegos), y unas melodías que si bien no destacan demasiado, ayudan a mantener la lograda ambientación.

Conclusión

Dishonored se podría definir como una mezcla entre Half-Life 2 y Bioshock por su ambientación, mientras que en la opción de usar la acción o el sigilo recuerda a Deus Ex: Human Revolution. Por desgracia, no llega a la grandeza de ninguno de estos títulos. Si bien la idea de ir asesinando a nuestros objetivos con poderes sobrenaturales y armas convencionales en un universo steampunk es formidable, al encontrarnos con ciertos fallos en la precisión del control, la falta de emoción, los momentos en los que la IA parece desvanecerse casi por completo o su nefasta historia, el juego pierde varios enteros.

Así que nos encontramos con una buena aventura que destaca gracias a su gran ambientación y recurrir al sigilo, un género que ha estado demasiado en decadencia últimamente. Sin embargo, estos problemas que he ido mencionando pueden hacer que no disfrutéis demasiado de la venganza de Corvo, algo que debería de ser el objetivo de cualquier videojuego que se precie.

Por tanto, si queréis probar algo nuevo entre tanto FPS genérico o queréis desesperadamente un nuevo juego de sigilo, Dishonored no es una mala opción, pero tampoco os sintáis mal si dejáis que Corvo se vengue él solito.

Lo mejor

  • Fantástica ambientación y estilo artístico.
  • Muchas formas de superar cada nivel, lo que da bastante rejugabilidad.
  • Las consecuencias negativas o positivas de nuestros actos.

Lo peor

  • Los numerosos fallos de la IA y su comportamiento errático a pesar de momentos de brillantez absoluta.
  • Nefasta historia.
  • Imprecisión en los controles.
  • Le falta gancho para llegar a ser emocionante.

Ficha

  • Desarrollo: Arkane Studios
  • Distribución: Bethesda Softoworks
  • Lanzamiento: 11/10/2012
  • Idioma: Castellano
  • Precio: 59,95 € (49,95 € en PC)

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Comentarios

  1. Excelente analisis, concuerdo en casi todo, sobre todo el problema de teletransportarse que me ha dejado vendido un par de veces, pero debo decir que no he tenido problemas a la hora de ahogar a mis enemigos.
    Pero lo peor de todo es la historia, no terminas de vincularte emocionalmente.

    Pd. me trage un par de spolier, que aunque eran obvios no dejan de serlo.

    • Gracias por tu comentario! Me alegra ver que no soy el único al que el juego no le ha terminado de convencer.

      Y cuáles son los spoilers que comentas? Que siempre intento tener cuidado con esto y sé lo que fastidian

  2. Un gran análisis. Yo lo estoy jugando al nivel de máxima dificultad, llevo un 70% y la verdad es que el juego me está resultando facilísimo. Y el hecho de que no haya dificultad alguna me genera aburrimiento. Que lejos están esos juegos como Far Cry donde jugar a nivel máximo eso sí que era un suicidio real..

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