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Defiance

Defiance

Los juegos basados en series de televisión nunca han sido demasiado buenos. ¿Pero y si serie y juego fueron creados con el objetivo de crear la experiencia transmedia definitiva? Esto es lo que pasa con Defiance, que en su versión de videojuego es un MMO ambientado en una terraformada San Francisco, y que en la serie nos narra los hechos que acontecen en la ciudad de Defiance, antes conocida como Sant Louise.

La ambición de este proyecto es enorme, ya que desde que se anunciaron ambos productos, se prometió que ninguno sería necesario para entender el otro, pero que juntos crearían un universo de ciencia ficción que iría modificándose por lo ocurrido en serie y videojuego. Tras probar largo y tendido ha llegado la hora de ver si Trion Worlds sucumbe ante tanta ambición, o logran sorprender en el frente de la conexión entre televisión y videojuegos.

La historia del juego es bastante básica. Somos un “ark hunter” (los mercenarios en esta futurista versión de la tierra), a quien crearemos con un editor bastante simple, que tenemos la tarea de proteger a Karl Von Bach, un científico que busca artefactos caídos de las arcas que llevaron a los alienígenas a nuestro planeta hace varios años, para así reparar todo el daño que se hizo a la Tierra.

El argumento poco evoluciona respecto a esta tónica, y es una pena, ya que los elementos más interesantes se dejan de lado para una segunda temporada o futuras expansiones. Al mismo tiempo, los personajes son clichés andantes. Lo bueno es que las cinemáticas tienen voces, aunque en la parte negativa, todo el título está en inglés (subtítulos incluidos), por lo que es necesario tener un ligero control del idioma para entender todo a la perfección.

Lo más destacable de esta normalita historia es el universo en sí mismo. Gracias a varios diarios de audio y alguna que otra conversación podemos ver que el universo de Defiance es bastante interesante, pero que también podría haber sido explorado mucho mejor. Un claro ejemplo de esto es la falta de una enciclopedia como tal con hechos ocurridos en las zonas que visitamos, ya que sólo podremos ver un par de vídeos o los registros de audio encontrados.

Decepcionante también es la conexión entre la serie y el juego por el momento. Hay unas misiones que sirven de precuela a la serie pero que tampoco cuentan gran cosa, y la única actualización de momento ha sido para añadir un par de misiones secundaria. Actualmente se ha iniciado una especie de torneo para que el ganador tenga su avatar digitalizado en la serie, por lo que todavía hay esperanzas de que la conexión transmedia se explote bastante mejor. Así que esto es algo que habrá que revisitar una vez se acabe la primera temporada de la serie.

En cuanto a la jugabilidad, más que un MMO, parece que estamos ante un shooter en tercera persona clásico (tanto que no hay sistema de coberturas) y ambientado en un gran mundo abierto para explorar con nuestro vehículo (al cual podemos llamar en cualquier momento y lugar). Sin embargo, no estamos solos en este mundo, y de vez en cuando nos encontraremos con otros ark hunters haciendo sus cosas, o incluso podremos coincidir con alguno y ayudarnos mutuamente para completar una misión.

Hablando de las misiones, decir que son repetitivas hasta la médula es quedarse cortos. Las principales se salvan algo más por algún que otro momento interesante, pero las secundarias se pueden resumir en “ve a X punto para activar Y mecanismos”. No falla nunca.

Las tareas opciones sí son algo más variadas, ya que algunas son contrarreloj por el escenario, sobrevivir a oleadas de enemigos con un arma muy poderosa o usar un arma en concreto con la precisión como meta principal.

Sin duda, lo más divertido (y caótico del juego) son los eventos de “Arkfall”, donde tendremos que romper un cristal o sobrevivir a oleadas enemigas para obtener mejor equipamiento para nuestro personaje. En estas zonas es cuando veremos a la comunidad en todo su esplendor, siendo muy habitual pasar de estar solos a tener decenas de compañeros ayudándonos a acabar con todos los enemigos. Algo bueno de estos momentos es que la dificultad se va incrementando de manera gradual según se van uniendo más personajes al tiroteo, por lo que por nuestra cuenta la barra de vida de un enemigo se reduce antes que luego si contamos con un amigo. Así se equilibran bastante las partidas, y hace que estos eventos no sean tan sencillos como ya lo son en un principio.

Por el camino, en el mundo abierto, nos encontraremos con algún evento aleatorio, como emboscadas o tomas de rehenes, que podremos completar si así lo deseamos. Al hacer cualquier cosa recibiremos experiencia para aumentar nuestro nivel del personaje (identificado por el nivel EGO), lo que nos da acceso a nuevas “perks” que equipar o poderes que mejorar (aumentar el daño del arma, aumentar la velocidad y el daño cuerpo a cuerpo, hacernos invisibles o crear un señuelo holográfico).

En cuanto al equipamiento, tenemos un montón de armas que usar, ya sean de origen humano o alienígenas, pudiendo pasar de rifles a asalto a infectadores biológicos que hacen salir pequeños bichos a los enemigos que siguen atacando a todos los rivales con los que se crucen. Además, las armas se pueden personalizar y subir de nivel, por lo que en este sentido, el título es muy completo.

Para superar todo este inmenso contenido y llegar al nivel de EGO más alto necesitaremos echar bastantes horas, y es que sólo las misiones principales nos mantendrán entretenidos durante unas 15 horas yendo muy a saco, quedando todavía mucho por descubrir del juego.

Eso sí, hay que tener en cuenta un punto muy negro que afecta al título: la IA. Los enemigos son tontos a más no poder, actuando de manera kamikaze y sin ninguna táctica real. Incluso las diferentes facciones, que a veces tienen alguna peculiaridad en su armamento o puntos débiles, se comportan de la misma manera.

Esto, unido a la repetitividad de la aventura hace que las primeras horas sean bastante duras de seguir avanzando. Sin embargo, una vez nos hemos adaptado, nos encontramos ante un shooter que, a pesar de sus numerosas carencias, engancha y divierte de lo lindo.

Además del contenido “individual”, hay una vertiente competitiva y cooperativa en el multijugador. La parte competitiva nos la podemos encontrar en partidas tradicionales de conquista o “Duelo a muerte por equipos” en mapas cerrados, y que proporcionan divertidos tiroteos al poder usar todos sus poderes EGO, sus armas y vehículos de la “campaña”. También están las “Shadow War”, que son grandes batallas en el mapeado principal del juego, pero que por desgracia, cuesta mucho que haya muchos usuarios queriendo entrar en este modo.

Luego, los mapas cooperativos son experiencias más bien lineales, pero que están bastante bien diseñadas a la hora de lanzarnos las oleadas de enemigos, y sobre todo, los jefes finales de turno al final de cada fase.

La conexión durante todo el juego, en PS3 al menos, es bastante buena, ya que todo va muy fluido y los bugs son muy poco frecuentes. Los mayores problemas se encuentran en los eventos “Arkfall”, donde al haber decenas de jugadores, la tasa de frames baja bruscamente y se notan tirones. Pero por lo demás nada de lag, conexiones rápidas a las partidas, y en definitiva, mucha diversión.

Al entrar a hablar de los gráficos, decir que no sorprenden en nada es casi un alago. El popping a la hora de movernos por los escenarios es abrumador, siendo bastante frecuente el chocarnos con algún elemento del nivel que no vemos porque todavía no se ha cargado, pero que aun así hace notar su presencia. Esto es algo a mejorar con futuros parches sin lugar a dudas. Por lo demás, las texturas son normalitas, el mapeado es bastante grande aunque no muy variado, los modelos de los personajes no están mal aunque a veces sus animaciones son robóticas… Vamos, que Defiance no es un juego que entre por los ojos.

El sonido sale mejor parado, pero no por mucho. De vez en cuando podremos escuchar alguna de las melodías de la banda sonora de la serie, que la verdad, están bastante bien. Pero esto es muy poco frecuente, y es que la mayor parte del tiempo estaremos únicamente con los efectos del escenario. Por suerte, y salvo algún bug ocasional, éstos están bastante bien, pudiéndose notar con fuerza los disparos, explosiones, rayos, etc.

Conclusión

En líneas generales, Defiance se podría calificar como una decepción: historia muy normalita, jugabilidad repetitiva, poca conectividad por el momento con la serie y gráficos bastante pobres. Sin embargo, todos estos aspectos negativos no pueden hacerme decir que me lo he pasado mal con el juego, ya que de hecho, me lo he pasado bomba disparando a miles de enemigos y recorriendo un San Francisco terraformado.

Además, el universo resulta interesante, y si potencian más algunos de estos problemas en futuras actualizaciones, seguro que acaba convirtiéndose en un gran MMO. Por el momento, es uno muy divertido, pero que no gustará a todo el mundo debido principalmente a su alta repetividad.  

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Nos consolamos con:

  • Universo interesante.
  • Tremendamente divertido y adictivo.
  • Muchísimo contenido para tenernos horas pegados al mando.


Nos desconsolamos con:

  • IA prácticamente nula.
  • Completamente en inglés.
  • La conexión con la serie es, de momento, decepcionante.
  • La alta repetividad en el desarrollo de sus misiones.

Ficha

  • Desarrollo: Trion Worlds
  • Distribución: Namco Bandai
  • Lanzamiento: 04/04/2013
  • Idioma: Inglés
  • Precio: 59,95 € (49,95 € en PC)

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