Runaway: A Twist Of Fate

Tiempo ha, en el 2001, jugar a Runaway: A Road Adventure fue una experiencia equiparable a encontrar un oasis en el desierto. Por fin, una aventura gráfica de “apuntar y clicar” con trabajados fondos y personajes memorables que apareció en una epoca donde el mercado miraba para otro lado, para seguir con la tradición de las aventuras desarrolladas por LucasArts (Monkey Island, Grim Fandango). Y por si fuera poco, hoy sale a la venta en España la última entrega de la trilogía Runaway, Runaway: A Twist of Fate, desarrollada por el estudio madrileño Pendulo Studios y que supuestamente retoma el hilo de Runaway: Dream of the Turtle. Eso sí, afrontar este título no supone un problema si no has jugado nunca a los anteriores.

Cuando tuve este nuevo título en mis manos para realizar el análisis pensé: que bien, ha llegado la hora de volverse a frustrar intentando resolver acertijos ilógicos e ir a la caza del pixel para encontrar aquel dichoso objeto tan escondido. Pero para mi grata sorpresa, el equipo de desarrollo ha trabajado muy duro y de forma muy cuidadosa para eliminar los errores de la entrega anterior. Y podría decir que el resultado ha sido bastante exitoso, aunque algún que otro fallo parece ser inevitable.

El final de Runaway 2 quedó abierto, extremadamente abierto para el gusto de muchos, así que esta entrega resuelve todas las dudas… pues no. Runaway: A Twist of Fate no parece seguir en un principio el hilo conductor del Dream of the Turtle, cosa que quizá es buena para los no iniciados, pero que igual decepciona a los que se quedaron con las ganas de saber como terminaría la historia. No voy a explicar nada de la historia en este análisis, para no desvelar la sorpresa, así que solo os diré como empieza: Brian Basco, el personaje principal, ha muerto en el manicomio donde le habían encerrado por haber asesinado a un coronel. Gina, su novia, recibe una llamada para ir a reconocer el cadaver y luego asiste al entierro. Terminada la ceremonia y cuando ya no queda nadie alrededor de la tumba suena el móvil de Gina… es Brian y le pide que lo saque de la tumba.

Y así empieza el capítulo el primer capítulo de los seis que tiene la aventura. ¿Como sacar a Brian de tan mísero lugar? Ha llegado el momento de empezar a hablar con la gente y recoger objetos y, como novedad en la saga, empezaremos controlando a Gina. El personaje que llevamos irá cambiando a lo largo de la historia, alternando entre Brian y Gina y algún que otro protagonista. Muchas cosas han cambiado desde la aventura anterior y tanto los novatos como los más experimentados tardarán un rato en adaptarse al modo de juego. Supongo que es por esto que a mi el primer capítulo me ha parecido uno de los más difíciles de todo el juego.

La interficie gráfica ha cambiado considerablemente desde la última entrega. Tan solo iniciar el juego nos encontraremos seleccionando un perfil de jugador, que se puede proteger con contraseña para los más paranoicos, donde se almacenan las partidas y la configuración. Esta última se limita a activar los subtítulos o regular el volumen (el global, nada de poder ajustar el volumen de los diálogos y música a parte). Y todo esto usando iconos de gran tamaño, que probablemente se deba a que el juego también estará disponible para Wii y DS más adelante. Supongo que es por esto que no tenemos ni la opción para cambiar el aspecto gráfico… o bueno sí, pero usando un archivo ejecutable aparte. La resolución máxima es de 1240 x 768 píxeles (16:9), así que intentar aumentar eso solo producirá que la imagen se muestre más pequeña y con márgenes en negro. Así pues, nada de Full HD, aunque esto no significa que el aspecto visual del juego sea muy bueno.

Los fondos están dibujados a mano, imitando a las grandes aventuras gráficas de antaño, y se nota el trazo con esmero de los artistas de Pendulo. Los detalles son minuciosos y bien trabajados. Los personajes están creados en 3D, pero se ha aplicado “cel-shading”, cosa que hace que se adapten perfectamente al resto. Todo esto se entremezcla con escenas cinemáticas de calidad que explican más a fondo la historia. A veces se echa en falta un poco de vidilla durante el juego “normal”, ya que los personajes no siempre gesticulan lo suficiente durante largos diálogos, aunque esto se ve un poco contrarrestado por la generosidad de cortes animados.

“Apuntar y clicar”: esa es la premisa. Con el ratón buscamos “puntos de interés” de la pantalla que representan objetos o situaciones con las que interactuar. A medida que recogemos objetos acumulamos un inventario que podemos usar en situaciones posteriores. La mecánica principal es la de combinar estos objetos para crear otros más complejos, usarlos en diferentes sitios, y dialogar con los esperpénticos personajes que abundan en la historia. Para eliminar frustraciones se han añadido un par de características nuevas. La primera es la posibilidad de usar un sistema de ayuda, en el que un empleado de Pendulo Studios tiene respuestas para todo. La otra es la podemos utilizar para mostrar todos los puntos de interés en una determinada pantalla, cosa que reduce nuestras búsquedas infructuosas de aquél pixel que tanto se nos resiste. Esto hace que nuestro paso por Runaway 3 sea mucho más fluido y ameno que en ocasiones anteriores, pero puede que vaya en detrimento de la dificultad más elevada que buscan cierto tipos de jugones amantes del género.

Uno de los puntos fuertes de Runaway: A Twist of Fate es el diseño de los personajes. Su aspecto es coherente con la forma de ser, por lo que la cara de Brian refleja su aspecto cansado después de tener tantas experiencias, y Gina se muestra como una moderna neoyorkina a la moda (pija). Por ahí encontraremos a más de un compañero loco del centro psiquiátrico de Brian, a mafiosos y otros personajes pintorescos, cada cual más excéntrico. Todos ellos interpretados en español por un buen número de actores, entre ellos Alfonso O’Donell, que ganó el concurso para doblar a uno de los personajes secundarios.

Los diálogos a veces son un pelo largos y no siempre producen el efecto humorístico deseado para una comedia de este tipo (claro que yo tengo unos gustos muy sofisticados jeje). El humor es ingenuo y si que hay veces que nos reiremos ante la tontería de turno soltada por el protagonista o alguno de los acompañantes. Se echa en falta en algunos casos que los diálogos sean a veces más dinámicos, como sí que sucede con los puntos de interés de la pantalla que a veces cambian de nombre en función de lo que el protagonista cree que son. En todo caso, cumplen perfectamente con su cometido y no llegan a hacerse cansinos. Algo que está realmente bien es la cantidad de referencias a películas u otros iconos culturales que abundan en el juego (eso es ideal para mis gustos tan “sofisticados”), o las referencias a la cultura de aventuras gráficas, al propio estudio, e incluso a los críticos burlándose con frases como las que escribo hoy.

Vale, igual este no es un juego perfecto, pero tengo que admitir que mi periplo por Runaway: A Twist of Fate se me ha antojado corto y me ha dejado con ganas de más. No me gustaría que las aventuras de Brian y Gina terminen aquí. Hay que sacarse el sombrero y dar las gracias a Pendulo Studios que ha conseguido realizar una aventura gráfica de gran calidad, luchando a contracorriente con las tendencias actuales. No defraudará a los amantes del género.

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Comentarios

  1. Que ganas tengo de volver a disfrutar de las aventuras de Brian y Gina, en cuanto salga a la venta me lanzo a por el. ^^

  2. ¿Alguien me puede aclarar el final? ¿A que viene lo de la estrella del sheriff? Es que no he pillado nada, me siento mal conmigo mismo.

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