CrossBoard 7

Los amantes de los deportes de invierno ya se están frotando las manos, y no de frío precisamente. Los primeros copos de nieve ya están llenando las pistas de esquí y los fines de semana las vacas de los coches ya empiezan a mostrar las primeras tablas de snow. Como algunos no tenemos el capital suficiente para permitirnos ir cada fin de semana a la montaña siempre nos quedará el consuelo de poder practicar desde casa. Esto es lo que nos ofrece Konami en CrossBoard 7 (Adrenalin Misfits), bajar por pendientes endiabladas  sobre nuestras tablas de snow (aeropatines más bien) desde el salón de casa. Un juego que sale casi a la par que Sonic Free Riders, veamos si consigue reunir suficientes virtudes para salir de la sombra del erizo de Sega.

CrossBoard 7


Si hay algún género donde Kinect puede sacar buenos títulos sin duda es en los de carreras. Cierto es que Joy Ride ha dejado un mal sabor de boca, y que de momento no reconozca objetos (aunque por la red ya circulan videos donde han conseguido hacerlo) dificulta el hecho de tener que usar un volante imaginario. Pero si miramos más allá de los juegos de coches podemos encontrar un gran potencial en Kinect. Sobre todo en aquellos que tenemos que pillar las curvas con el balanceo de nuestro cuerpo, así de bote pronto se me ocurren juegos de skate, snow, surf, motociclismo, naves al estilo wipeout, etc…

Konami ha decidido apostar por el snowboard. Deporte que sin duda se presta de maravilla a las prestaciones que ofrece Kinect como acabamos de comentar. Sin llegar a ser ninguna maravilla técnica, ni pretender ser un simulador fiel como pudo serlo CoolBoarders, y consiguiendo un notable justito, CrossBoard 7 apunta maneras y nos da la oportunidad de pasar un buen rato entre descensos endiablados sin tener que hacer uso de bufanda alguna.

CrossBoard 7

La principal baza con la que cuenta es la cantidad de modos de juego diferentes. La mayoría los desbloquearemos después de hacer un tutorial donde nos mostrarán los movimientos básicos  para manejar nuestra tabla.

Decir que el diseño de las tablas se asemeja más a los aeropatines de Regreso al Futuro II que a las tablas de snowboard convencionales, cosa que me toca la fibra de sobremanera 🙂

Podemos jugar con personajes del juego o con nuestro avatar de Xbox. Yo siempre tiro de avatar ya que te lo ofrecen, aunque el estilo de unos y otros cante un poco en este caso.

Sin desviarnos del tema y volviendo a los modos de juego, decir que la variedad de situaciones que se nos plantea es bastante amplia. Podemos hacer desde una carrera libre a realizar acrobacias en el half. Pasando por explotar el mayor número de globos posible o mantenernos el máximo tiempo posible en el aire. ¿Cómo mantenerse? Muy sencillo. El sistema de control es bastante intuitivo. Si nos posicionamos como si estuviéramos sobre la tabla nos deslizaremos, si ponemos ambos pies mirando a Kinect frenaremos como si claváramos la tabla en la nieve. Para saltar es evidente ¿no?. En el aire si levantamos uno de los pies haremos un grab cogiendo la tabla con la mano. Una vez en el salto si queremos mantenernos unos segundos más es tan sencillo como abrir los brazos y planear un poco. Para girar en las curvas tendremos que inclinar el cuerpo en la dirección deseada. También podemos lanzar ítems al más puro estilo Mario Kart, bastará con dar un pisotón con la pierna que tengamos apoyada en la parte de atrás de la tabla. Tengo que decir que después de varios día jugando, todavía no se si estamos ante un juego que pide dedicación o ante un juego imperfecto. Es decir, el control a veces parece que peca de exigente, no sé si porque no domino todavía a la perfección cada movimiento a realizar en el momento adecuado o porque no termina de captar bien lo que hago al no ser un juego 1:1 perfecto.

CrossBoard 7

Gráficamente el juego es normalito. Algo a lo que nos tiene acostumbrados por ahora Kinect salvo algún caso como Dance Central o Kinectimals que hacen algo más de derroche. Espero que los futuros juegos de Kinect vean reforzado este apartado, quizás no sea vital pero en los tiempos que corren ayuda tener una buena cara.

El control de los menús es un tema que hasta la llegada de Kinect no se tenía muy en cuenta en los análisis. Ahora es muy importante hacer unos menús cuidados al detalle y cómodos de manejar. En este caso pasan de sobra y con nota. Todo es muy intuitivo, al margen de que gráficamente cumple con su estilo urbano y grafitero. Me ha gustado lo de aceptar levantando un brazo. Puede parecer algo cansado conforme avanzas por varias opciones, pero no lo es para nada.

CrossBoard 7

En definitiva, puedo decir que estamos ante un buen juego, que quizás se hubiera podido pulir algo más, sobretodo en el sistema de control. No estamos hablando de un Gran Turismo, no hace falta ser tan exigentes en la fidelidad de movimientos, al menos no parece el tipo de juego que lo pretenda. Si tuviéramos que compararlo con su rival más directo ahora mismo: Sonic Free Riders, no sabría con cual quedarme. Ambos tienen buenas cualidades y también algunos defectos que no terminan de poner la balanza de un lado concreto.

Concluyendo, un juego que nos deja un sabor agridulce pero que se deja jugar. Divierte, pero te queda la sensación en el cuerpo que podría haber dado más de sí, si hubieran pulido un poco más ese control…

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