Army of Two: The 40th Day

En el 2007 Electronic Arts quería revolucionar el género de los shooters cooperativos en tercera persona con Army of Two, juego al que le rodeaba un gran hype por todo lo que prometía. Al final las cosas se quedaron a medias, con muchas de las prometidas innovaciones perdidas en el camino, como una gran IA del compañero o poder hablarle por un headset como si de un humano se tratase.

Con la secuela ya a la venta, llamada The 40th Day, llega el momento de ver si esta vez los desarrolladores nos traen la experiencia cooperativa definitiva. Durante su desarrollo hemos tenido ocasión de probar el juego varias veces, y nuestras impresiones han sido positivas, pero ¿seguirá siendo así tras probar la versión definitiva de las nuevas aventuras del ejército de dos personas más poderoso del mundo?

La historia de esta secuela vuelve a poner como protagonistas a los dos mercenarios Salem y Ríos, cuyo compañerismo sigue siendo uno de los mejores aspectos del título. Esta vez nuestro dúo tiene que viajar a Shanghai para lo que parece ser una sencilla misión: colocar unas balizas.

Sin embargo, y como os podréis imaginar, todo se va al garete cuando montones de bomba empiezan a explotar por toda la ciudad y asistimos a un espectacúlo pirotécnico de lujo. A partir de ese momento Shanghai será tomado por los mercenarios del “Cuadrágesimo día” (de ahí el subtítulo del juego), y nuestros protagonistas intentarán salir por la ciudad por todos los medios posibles.

La verdad es que el guion esta vez solo está centrado en una parte del mundo, y esto le permite dar más consistencia a todo lo que ocurre, pero personalmente me quedo con la historia del primero, ya que era más emocionante y algo más compleja. Lo que más se salva de esta aventura es la posibilidad de tomar decisiones en momentos muy puntuales y luego ver, en escenas tipo cómic, las consecuencias de nuestros actos. Por desgracia no afectan al argumento general, y son solo un añadido más que podría haber sido explotado bastante mejor.

En cuanto a la jugabilidad, todo gira en torno a la cooperación entre Salem y Ríos. De hecho, si uno de los dos personajes muere se acaba la partida y tenemos que ir al último punto de control. Por suerte, si cualquiera de los dos queda incapacitado el compañero puede reanimarle mientras que el que está herido se defiende.

Dentro de las acciones cooperativas en esta entrega nos encontramos todas las de la primera parte, por lo que seguiremos viendo las secciones de espalda contra espalda (muy espectaculares pero por desgracia solo hay dos, siendo la primera todo un derroche de acción), los saltos cooperativos y la posibilidad de que un compañero lleve un escudo y vaya abriendo camino mientras los dos estamos protegidos. Las novedades en este campo son muy amplias, y abren un gran abanico de posibilidades tácticas.

Por un lado el añadido más importante es el GPS, ya que nos permite marcar a los enemigos para no perderles nunca de vista y así poder crear tácticas mucho más elaboradas. Las rendiciones fingidas son también muy buenas, ya que en los momentos en los que el combate no ha empezado, si nos descubren podemos fingir que nos rendimos para que nuestro compañero abata a los enemigos a distancia o sacar la pistola en el último momento para acabar con los rivales de una forma muy cinematográfica.

Otro movimiento muy recomendable a utilizar es el francotirador cooperativo, ya que se puede coordinar a los dos protagonistas para que efectúen un disparo simultáneo a los enemigos con el rifle de francotirador. De esta forma se puede acabar con una pequeña patrulla enemiga sin darles tiempo para dar la alarma, lo cual aumenta las posibilidades tácticas de las que disponemos.

Otras opciones tácticas son las de coger como rehenes a los soldados de rango más alto. Así el resto de los enemigos se rendirán (de forma normal, no como nosotros) y los podemos ejecutar o arrestar. Esta es la mejor forma de solucionar los momentos con rehenes civiles, ya que a la más mínima señal de problemas los ejecutarán y perderemos sus recompensas o los cogerán como escudos humanos y nos complicarán las cosas. Aquí entra muy en juego el sistema GPS, ya que muchas veces será esencial para ver cuál es el enemigo de más alto rango y dónde si sitúan las amenazas y los rehenes a los que podemos intentar salvar o no.

Otras opciones tácticas son más clásicas, y es aquí donde entra en juego el agrómetro y el buen sistema de agresividad. Al igual que en la primera entrega, en la parte superior de la pantalla veremos una barra que se irá llenando hacia un personaje o a otro según vayan llamando la atención de los enemigos. De esta forma, se puede hacer que un personaje con ua buena cobertura pueda ser el centro de atención, por lo que los enemigos le dispararán a él y el compañero podrá flanquear a los mercenarios para atacarles desde una posición más ventajosa para nosotros.

Esto será esencial cuando los enemigos pesados aparezcan, ya que son mercenarios con armas pesadas que solo pueden ser eliminados disparando a unos puntos débiles en sus armaduras. Así un personaje captará su atención para que el otro lo elimine rápidamente.

Para ayudar en la estrategia cuando juguemos con la máquina podremos darle sencillas órdenes a nuestro compañero, como que tome de rehén a un enemigo o entre en una torreta. Para su comportamiento podemos ordenarle que se pegue a nosotros, que avance o se quede en la posición. Además, podemos hacer que lo haga de forma tranquila o captando la atención de los enemigos, lo que nos servirá para crear estrategias basándonos en el agrómetro.

En cuanto a la jugabilidad general del título, Army of Two: The 40th Day sigue la estela de Gears of Wars. Así que ir corriendo de cobertura en cobertura y disparar desde el hombro estará a la orden del día. Así que el estilo jugable sigue funcionando a la perfección.

Dentro de las armas, las mejoras son muy amplias. Para empezar, siempre llevaremos un arma principal, un rifle de francotirador y una pistola. En la primera entrega sólo se podían personalizar nuestros “jueguetitos” entre fase y fase, mientras que en esta ocasión lo podremos hacer en cualquier momento que no estemos en combate. Así entrarán los dos personajes a un menú donde se pueden comprar armas y personalizar las que ya tenemos.

Dentro de los aspectos que se pueden personalizar están los cañones, las culatas, las mirillas, el camuflaje o los cargadores. Así se pueden dejar las armas completamente irreconocibles y mejoran notablemente en su uso, su precisión, la agresividad que da e incluso su manejo. La verdad es que este sistema es lo mejor que han podido incluir, ya que podemos hacer de las armas algo propio que nos servirá durante toda la campaña, ya que nunca nos podremos desprender del arma personalizada que tengamos.

En cuanto al ritmo general de juego, éste no decae en ningún momento y constantemente nos inmiscuiremos en intensos tiroteos que cada vez serán más emocionantes. Esto en gran parte se debe a que son cada vez más poderosos y a su buena IA. Y es que en esta ocasión los enemigos tomarán cobertura constantemente y a la más mínima ocasión nos intentarán flanquear para acabar con nosotros. De hecho, esta vez incluso nos podrán rematar si estamos heridos y pasan junto a nosotros.

La IA de nuestro compañero también ha mejorado, y ahora no empezará a disparar a todo lo que se mueva anque estén los enemigos rendidos o haya situaciones de rehenes. Sin embargo algo que no cambia es que sigue siendo mucho mejor jugar con un amigo, ya que las tácticas serán mucho más efectivas y nos lo pasaremos mejor. Para hacerlo tenemos varias opciones, como jugar online (también se puede con cualquier persona del mundo) o a pantalla partida.

Pero no solo de acción viviremos, ya que también podremos ponernos a buscar las radios desperdigadas por la ciudad para saber un poco más lo que está pasando, aunque por desgracia salvo algunos archivos de audio no serán nada relevantes. Además también habrá gatitos de juguete escondidos, que podemos disparar para obtener beneficios.

Vamos, que la jugabilidad de Army of Two: The 40th Day es muy buena, ya que mejora lo visto en la primera entrega en todos los aspectos, y como únicos fallos se le puede achacar la falta de secciones en vehículos y de importancia al sistema de moralidad de rescatar o no a los rehenes, que todo recuerda a la primera aventura de estos dos personajes y la escasa duración de la campaña, ya que en unas 5 horas en dificultad normal la habremos terminado.

Todo esto se aplica a la campaña en Shanghai, pero por suerte, y a diferencia de la primera entrega, el modo multijugador competitivo es mucho más importante y, sin duda alguna, mucho mejor.

Por un lado nos encontramos con la posibilidad de jugar con máscaras que creemos nosotros mismos en la página oficial del juego, lo que ya nos da una señal de distinción. Tras esto, el tema de las armas ha sido equilibrado en diferentes kits con dos armas por grupo, englobadas en kits de asalto o de rango cercano.

Tras tener decidido todo esto ya podemos pasar a los tres modos competitivos: Deathmatch, Control y Zona Bélica. En todos ellos los equipos están formados por dos jugadores para reforzar la cooperación entre dos usuarios, y hasta un máximo de 10 jugadores pueden participar. Lo que se hace en cada uno de ellos es bastante normal, como matarse, tomar zonas o cumplir ciertos objetivos, pero divierten de lo lindo.

Para terminar nos encontramos con la que, para mí, es la mejor modalidad mulijugador: Extracción. En un principio este modo estaba bloqueado para los que no reservamos el juego, pero ya está disponible y es una marvilla. Aquí nuestro objetivo es sobrevivir a oleadas cada vez más fuertes de enemigos en diferentes escenarios cada vez, para ir dando más variedad. Así en teoría los cuatro jugadores que pueden participar podrán huir de la zona de guerra en la que se ha convertido Shanghai.

En el apartado gráfico, Army of Two: The 40th Day usa el ya conocidísimo “Unreal Engine 3”, con todo lo que ello conlleva. Por un lado el aspecto de Shanghai es muy bueno, y que la aventura sea en una única ciudad no quita variedad a los escenarios gracias a que visitaremos oficinas, zoos o azoteas. Además, el aspecto apocalíptico que desprenden sobre todo los primeros niveles es inmejorable, y en algunos momentos parecerá que estamos jugando a un título basado en una peli de desastres.

Y es que es innegable que el espectáculo pirotécnico que hay en cada fase del juego es muy bueno y espectacular. Así ver los edificios derrumbarse o simplemente explotar pequeños objetos deja unas muy buenas sensaciones, a pesar de que obviamente no todo se derrumbe de forma realista. Además, la inclusión de objetos que se van rompiendo por nuetros disparos refuerza la sensación de caos, y es algo que se debería seguir explotando en la franquicia.

Los modelos de los personajes son buenos, al igual que sus animaciones. Aunque como os podréis imaginar, los mayores elogios se los llevan Salem y Ríos.

Pero no todo es perfecto, ya que este motor tiene los problemas de las cargas de texturas, que serán evidentes tras personalizar las armas o al iniciar una fase. Además, algunas texturas son de baja calidad y los dientes de sierra son evidentes en algunos elementos del escenario.

En cuanto al aspecto sonoro, Electronic Arts ha hecho un gran trabajo en todos los aspectos. Por un lado, las voces están dobladas al castellano, y a decir verdad, su nivel es bastante alto. En especial las de Salem y Ríos, que refuerzan su gran amistad con las bromas que irán soltando a lo largo de la aventura. Las de los secundarios también están bastante bien, aunque como pasa siempre, se quedan pequeñas en comparación con las de los protagonistas.

Los efectos de las explosiones, los edificios derrumbándose, y en general de todo el caos que sucede a nuestro alrededor ha sido muy bien plasmado en el juego, ya que no nos costará meternos de lleno en esta ciudad de la destrucción. Los disparos también están muy cuidados, y es que esta vez se puede notar una diferencia entre las diferentes armas y sus posibles modificaciones.

Las melodías también son de lujo, con momentos en los se adecua perfectamente a la acción.

En conclusión, Army of Two: The 40th Day es una secuela que mejora en todos los aspectos (salvo la historia, aunque esto es una cuestión personal) a su primera parte. Sin embargo tampoco innova tanto en su jugabilidad como para que los que odiaron este juego se sientan atraídos por la secuela.

Pero que esto no quite méritos a esta entrega, ya que este título sigue siendo muy divertido de jugar, y a día de hoy, es una de las mejores experiencias cooperativas que os podéis encontrar en vuestra consola, además de ser una excelente forma de descargar adrenalina en uno de los mejores shooters cooperativos actuales.

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Comentarios

  1. Me lo alquilé ayer y con un colega nos lo hemos merendado en difícil casi entenrito y me ha parecido una evolución muy digna de la primera parte.

    Hay cosas como poder tunear una ametralladora con una mirilla x7 me parece brutal!

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