Terminator Salvation

    Estamos en verano, y eso significa altas temperaturas, mala televisión y taquillazos en el cine. Como es sabido por todos, cada gran película tiene su homónimo digital dentro del mundo de los videojuegos, y Terminator Salvation no iba a ser una excepción.

    El problema con estas adaptaciones es que su calidad se encuentra entre lo aceptable y lo mediocre, tirando más a este último término. Sin embargo, este año nos hemos encontrado con la sorpresa de X-Men Origins: Wolverine, que tenía una calidad notable y era tremendamente divertido y espectacular. Con Terminator Salvation parecía que iba a pasar lo mismo, gracias a unos espectaculares tráilers y unas buenas impresiones en su presentación. Lamentablemente no llega al nivel de éste, por lo que la calidad del juego se podría resumir en una frase conocida de la franquicia: “He vuelto….algo estropeado”.

    La historia del juego nos sitúa dos años antes de la películas, es decir, en el 2016. La ciudad donde se desarrolla toda la acción es Los Ángeles, totalmente devastada por la guerra con las máquinas después de que estas tomaran el control de todos los aparatos electrónicos e intentaran acabar con toda la humanidad.

    Tras una espectacular introducción contando cómo John Connor, futuro líder de la resistencia humana y que nos llevará a la victoria frente a los robots, ha perdido toda la esperanza debido a que la raza humana no hace más que perder, y todos sus esfuerzos son en vano ya que las máquinas siempre encuentran la forma de derrotarnos.

    Después de esta intro empieza la acción, y nuestro objetivo es ser evacuados de Los Ángeles para tratar de sobrevivir y perder el menor número posible de soldados.

    Cuando por fin conseguimos que los helicópteros llegan para evacuarnos recibimos la llamada de socorro de tres soldados que han quedado atrapados en el territorio de Skynet y solicitan nuestra ayuda. A pesar de que la comandancia ordena que salgamos de la zona y hagamos caso omiso a la llamada, John y su mujer Blaine abandonan a sus compañeros para iniciar esta misión de rescate prácticamente suicida.

    Por el camino conoceremos a unos cuantos personajes, como Angie o Burnes (este último es protagonista en el film) que se irán uniendo a nuestra misión gracias a la dedicación que John inspira.

    Respecto al guion poco más podemos decir, ya que se trata exclusivamente de este rescate y no abarca nada importante para la franquicia, lo cual es bastante decepcionante. Ni siquiera parecen muy razonables los motivos por los que la gente se une a John, ya que es simplemente un soldado que no quiere dejar a nadie atrás, y eso parece más bien de las típicas películas del ejército norteamericano que una historia de ciencia ficción. Tampoco se profundiza apenas en la psicología del protagonista o Blaine, por lo que parece que el título parece hecho para rellenar y no con un fin importante dentro del guion general de la saga.

    Los gráficos del título están bastante llenos de luces y sombras. Por un lado, el modelado de los personajes es correcto, pero sus animaciones faciales son horrorosas. Las escenas de vídeo que narran la pobre historia se diferencian en dos conjuntos. Algunas están bastante bien, pero otras son penosas, con unos movimientos de los personajes totalmente robóticos (en cuanto a los humanos, claro) que parecen sacados de un juego de generaciones pasadas.

    Los movimientos durante la partida mejoran bastantes enteros, al ser bastante fluidas en cuanto a los personajes principales. De esta forma podemos observar cómo cambian de forma ejemplar de cobertura con una naturalidad envidiable. Sin embargo, algunos secundarios parecen oxidados, en especial con un soldado de la resistencia en el principio del juego al abrir una puerta.

    En las partes sobre raíles en las que solo disparamos podemos observar cómo todo se mueve demasiado despacio. Esto choca bastante, ya que se supone que vamos a toda velocidad en coches o trenes tanto los enemigos como el escenario van TREMENDAMENTE lentos.

    El modelado de las máquinas es muy bueno, en especial de la cara del T-600 que aparece en las abundantes pantallas de carga. La gran pega es que solo hay tres modelos de Terminator, por lo que tampoco es un gran esfuerzo por parte de los desarrolladores.

    Los escenarios se llevan una mejor parte, ya que representan de una forma bastante buena cómo ha quedado esta conocidísima ciudad tras el apocalipsis que los robots han desatado. Las texturas son medianamente buenas, aunque hay algunos elementos que parecen fuera de lugar, como la abundante vegetación que sale del asfalto. Además, los niveles son demasiado lineales, y por lo menos podrían haber ofrecido más de un camino para dar un poco de libertad.

    Además, todos los elementos que sirven de cobertura a veces parecen demasiado artificiales, ya que casualmente siempre que hay algún enemigo hay una barrera, barriles o un coche. Habría parecido más natural que tuviéramos que buscar la cobertura de una forma un poco más intensiva para dar algo más de emoción a la acción.

    En el HUD solo veremos la barra de salud y la munición. Sin embargo, parece que el John del juego tiene algo del desenlace que se filtró y que decía que al final tenían que hacer un robot de él mismo, ya que podremos ver incluso a través de las paredes un aura blanca que rodea a los aliados y otro indicador verde para las armas. Esto lo que hace es que la acción parezca más artificial y quita la dificultad de que tengamos que buscar armas. Otro efecto robótico es marcar de color rojo las partes débiles de los enemigos, lo que hace todo más sencillo.

    Los efectos gráficos de las explosiones tienen partes buenas y malas. Por un lado, cuando usamos un lanzacohetes, lanzagranadas o explosivos todo luce bien, pero si lanzamos una granada el efecto es muy pobre.

    Respecto al sistema de físicas, los personajes principales son los únicos que caen medianamente realista, ya que los secundarios mueren siempre de la misma forma, y nunca llegan a tocar el suelo (igual que los protagonistas en algunas escenas). La peor parte se la llevan las máquinas, ya que cuando las eliminamos desaparecen, lo cual no parece realista. Además, en los tipos de rivales que desprenden algunas piezas al ser destrozados , éstas quedan flotando en el aire o atraviesan algunos elementos del escenario. Por si esto fuera poco, el efecto de una pequeña explosión podría haber estado mucho mejor, ya que solo hay un pequeño destello.

    Pero seguramente lo peor del aspecto gráfico sea que John Connor no tiene la cara y voz del conocido actor Christian Bale. Vale que no afecta a la jugabilidad, pero choca bastante que en una adaptación de película sí que se cojan a los modelos de personajes secundarios y no al protagonista del juego.

    En lo que respecta a la jugabilidad solo hay una pega realmente importante: la repetitividad. Como ya hemos mencionado antes, solo nos encontraremos con tres tipos de enemigos (los aerostats, el T-6 o araña y el T-600), y no hay jefes finales si exceptúamos el Hunter (una nave de gran tamaño), que tendremos que derrotar dos veces a lo largo de la partida.

    La IA de los enemigos sí que tiene un gran nivel, aunque quizá es demasiado buena, ya que siempre sabrán nuestra localización aunque nos movamos fuera de su vista. Esto puede tener su lógica dado que tienen una vista mejorada y pueden detectar el calor, pero resulta un poco frustrante. Sin embargo, la inteligencia de los aliados es completamente desastrosa.

    La jugabilidad de Terminator Salvation tiene muchas similitudes con Gears of Wars, ya que vamos cambiando de cobertura para protegernos y cuando apuntamos la vista pasa a situarse sobre el hombro. Sin embargo, hay una novedad que consigue impulsar el título, y es la forma de cambiar nuestra posición segura. Cuando nos pongamos a cubierto podremos ver un indicador que nos indicará las posibles coberturas a las que nos podemos mover de una forma rápida y fluida con solo pulsar un botón. Para seleccionarla tendremos que mover el stick izquierdo y si se puede aparecerá el indicador comentado con la dirección deseada resaltada en blanco.Este movimiento nos es de gran utilidad, ya que nos permite rodear a los enemigos y buscar posiciones ventajosas sin exponernos demasiado al fuego enemigo.

    Las películas de la franquicia siempre se han carecterizado por mostrar un robot y a unos humanos teniendo que huir por la enorme superioridad de la máquina. Este sentimiento se traslada en el juego a medias. Durante los primeros compases parece que sí, ya que cuando aparece un T-600 siempre tenemos que buscar la forma de escapar al ser prácticamente indestructibles. Esto llega a su máxima expresión en una escena en la que una máquina de este tipo sale del fuego con la música característica de la saga después de haber sobrevivido a una explosión. Con el resto de enemigos también, sobre todo con las arañas, ya que son completamente indestructibles por la parte delantera y tendremos que dispararles a su parte posterior. Los aerostats son los más débiles, pero como atacan en un gran número y se mueven velozmente pueden dar algún pequeño problema en los niveles más altos de dificultad.

    Esta sensación de debilidad se ve parcialmente potenciada gracias al hecho de que la salud de John Connor no se regenera durante las peleas, sino una vez todos los enemigos han sido eliminados. Esto nos obliga a pensar en una buena defensa y ataque, ya que no podemos disparar, cubrirnos hasta que nos recuperemos y salid otra vez. Sin embargo, este sistema de salud tiene un fallo, y es que nuestro personaje solo recibe daño de los enemigos, y de nadie más. De esta forma podemos disparar un lanzamisiles y que el cohete impacte muy cerca de nosotros, pero en ningún momento nuestra salud se resentirá.

    Sin embargo, cuando la partida empieza a avanzar empezaremos a encontrar armas altamente destructivas, como lanzagranadas y bazookas, en todas las habitaciones donde sea necesario usarlas. Esto hace que destruir a las arañas y a los T-600 se haga ridículamente fácil, perdiendo en gran parte este encanto de la saga. Además, los aerostats caen ante un único disparo de escopeta, sin importar a la distancia a la que nos encontremos.

    Hablando del armamento, es bastante decepcionante dado su poco variedad y que no es nada nuevo. Por tanto nos encontraremos con el rifle M4, la ametralladora ligera, la escopeta, el lanzagranadas y elbazooka. También hay granadas y explosivos, y en contadas zonas nos encontraremos con ametralladoras ligeras. Sin embargo, y como ya hemos mencionado, las armas explosivas son demasiado numerosas y reducen drásticamente la dificultad.

    En cuatro partes del juego estaremos en secciones sobre raíles, donde solo dispararemos a los enemigos que nos encontremos. Sin embargo, son poco emocionantes y la que mejor sabor de boca deja es en la que controlamos un tanque del bando robótico.

    Por tanto, la jugabilidad del juego tiene su lado positivo en el estupendo sistema de coberturas, pero que falla en la dificultad una vez vamos avanzando en la historia y la repetitividad que proporcionan los combates contra solo tres tipos de enemigos. Además, en este aspecto es sencillamente imperdonable que no hayan incluido una pelea contra la máquina gigante que aparece en los tráilers de la película e incluso aparece en una zona, pero lo único que tenemos que hacer es escapar de sus disparos.

    El apartado sonoro está a un mejor nivel. Las melodías son bastante épicas, pero son escasas y la mayoría están sacadas de las películas. El doblaje del juego está en perfecto inglés, y las voces están bastante bien, ya que muestran algún tipo de sentimiento (cosa que las caras no hacen), mientras que los textos están en castellano.

    Los efectos sonoros de las explosiones y disparos no destacan en ningún momento, y el sonido de los motores en las partes sobre raíles no es para echar cohetes. Al menos cumplen su función y no tienen fallos muy graves.

    Pero el peor fallo del juego nos lo hemos dejado para el final: la duración. Para completar los nueve niveles de la campaña tan solo necesitaremos 4 horas de juego, y lo peor es que el otro modo alternativo es la posibilidad de jugar de forma cooperativa con otro usuario a pantalla partida, sin opción alguna de disputar partidas online. Además, el tema de trofeos y logros no nos hará rejugar el título, ya que en Playstation 3 obtendremos un trofeo de oro por completar cada fase y otro por acabar la historia en dificultad normal y difícil, para así desbloquear el trofeo de platino. Los logros son iguales, por lo que con solo acabar el título en la dificultad más alta obtendremos todo lo que Terminator Salvation nos ofrece.

    En definitiva, Terminator Salvation es un juego ideal para ser alquilado por los fans de la franquicia y los cazatrofeos, ya que se podrá acabar el juego en poquísimo tiempo y después cuesta volver a rejugarlo. Esto no quiere decir que no se haga divertido ni sea emocionante, ya que si os gusta la saga os lo pasaréis en grande durante eñ poco tiempo que os dure la campaña. Así que ya sabéis, si os gustó la película id a algún videoclub a por este título, porque el desembolso de los 60-70 € que cuesta es excesivo para lo poco que dura y la falta completa de modos online.