Impresiones de Grounded, la enorme aventura miniaturizada de Obsidian

Grounded

Obsidian es un estudio que siempre he visto muy ligado a los RPGs, género que además tienen más que dominado entregándonos productos de una calidad innegable. Es por ello que me asombró tanto cuando hace un tiempo anunciaron Grounded, su primer juego publicado como parte de los Microsoft Game Studios, y su cambio de registro. Ahora, tras haber jugado a la demo (disponible en el programa Xbox Insider, tanto para Xbox One como para PC) voy a comentar un poco mis impresiones con el título.

Lo primero que salta a la vista es la premisa del título: alejándonos de los RPGs a los que nos tiene acostumbrados la compañía, estamos ante una aventura de supervivencia y crafteo. Debo reconocer que éstos juegos no suelen captar mi atención (y, en estos momentos, estoy bastante convencido que no he jugado a ninguno… al menos “en serio”), pero no se si era por el estudio que está detrás o por su setting, que me llamó bastante la atención.

Para los que no lo sepáis, Grounded nos pone en la piel de un personaje de diminutas dimensiones que, al más puro estilo Cariño, he encogido a los niños (sí, es la comparativa más obvia aunque muchos estaréis hartos ya de ella) o incluso Bugs vs Tanks!, deberá hacer frente a los diferentes peligros que aguardan en el jardín y, a la vez, elaborar su equipamiento y desarrollar su campamento, así como cubrir sus necesidades más básicas.

Grounded

Esto se traduce en que deberemos explorar el escenario, eliminar enemigos, recolectar diferentes materiales y crear objetos de distinta índole, mientras nos preocupamos por mantener controlado nuestro nivel de hambre y sed (en un ratito desarrollaré esto).

La demo en sí, por cierto, nos permite jugar durante 30 minutos, lo que equivale a un día de juego, y nos permite ver algunas de las misiones del juego así como nos enseña las mecánicas más básicas del título. Decir, eso sí, que aunque se trata de una aventura que siempre se ha mostrado como una experiencia cooperativa, en la versión de demostración sólo podremos jugar solos (aunque hay una opción multijugador bloqueada).

Pasando al gameplay en sí, estamos ante una aventura en primera persona en la que nos encontraremos con multitud de elementos a recolectar, ya sean objetos que utilizaremos directamente (como piedras para atacar o setas para comer) o como materiales con los que realizar diferentes elementos (ya sean armas, antorchas o incluso muebles o tiendas con las que generar puntos de reaparición).

El problema viene cuando nos topamos con la fauna local, y es que si bien hay algunos insectos amigables (por ejemplo, las hormigas no nos atacarán si no nos mostramos hostiles con ellas), muchos otros intentarán acabar con nosotros de manera activa.

Comentar que la fauna es bastante variada, y yo he visto diversos tipos de enemigo (y me consta que hay algún otro que no he sido capaz de encontrar, como las temibles arañas): hormigas, mariquitas, moscardones, chinches que se abalanzarán sobre nosotros o una especie de escarabajo que incluso nos lanzará proyectiles a distancia (y disculpad si me equivoco en el nombre de alguno, la demo está en inglés y no soy entomólogo). Por cierto, no puedo detallar exactamente en qué consiste, pero el juego cuenta con un modo “seguro” para aquellas personas que sufren aracnofobia, pudiendo aplicar un filtro en diferentes grados que les modifica la apariencia en nuestra partida (los jugadores que no lo activen las seguirán viendo normales), aunque eso no afectará a nivel jugable ni en dificultad.

Grounded

Al principio deberemos hacerles frente con nuestras manos o con piedras, pero enseguida podremos crear algún arma con la que defendernos (ya sean armas propiamente dichas, como una lanza, o herramientas con las que también podremos atacar a nuestros enemigos, como hachas o martillos), y creedme cuando os digo que se agradece mucho la posibilidad de crear armas porque hay momentos en que los insectos nos pondrán contra las cuerdas (ya sea por su poder individual, o por la cantidad que puede acumularse como nos despistemos). Es curioso como algo que en nuestro día a día consideramos tan insignificante pueda ponernos en apuros… Cuestión de perspectiva, imagino.

Sobre lo que hablaba anteriormente de nuestros marcadores de supervivencia, parece que serán relativamente exigentes (pero tampoco algo demasiado agobiante): deberemos encontrar agua para beber, ya sea de un charco (agua sucia, por cierto) o las gotas atrapadas en una hoja (agua limpia, mejor para nuestro personaje), así como podremos alimentarnos con setas y carne de insectos (sí, lo sé, es un poco asquerosito…), que incluso podremos/deberemos cocinar.

No me entretendré mucho más en estas impresiones, pues apenas he podido ver misiones del juego y aunque técnicamente se mostraba sólido, no quiero valorarlo aún por “lo poco que he visto”, pero lo que si os diré es que la media hora me ha pasado volando. Grounded se pondrá a la venta éste próximo 28 de julio, en exclusiva para Xbox One y PC (tanto vía Steam como en la tienda oficial de Microsoft) dentro del formato Xbox Game Preview/Early Access, y vendrá incluido en el Xbox Game Pass Ultimate desde el primer día.

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