[Gamescom 2019] Garden of the Sea. El Stardew Valley de la Realidad Virtual

Garden of the Sea

Vivimos con mucho estrés en nuestro día a día, entre el trabajo o incluso los hobbys. Por eso, han crecido en popularidad los juegos tranquilos de gestionar granjas, ya que por algún motivo, muchos se relajan de esa forma. No soy quién para juzgarlo (personalmente, donde se ponga una buena partida a Beat Saber que se quite todo lo demás), pero curiosamente, en VR no había ningún exponente de este tipo de propuestas.

Ahí entra Neat Corporation, que mientras acaban Budget Cuts 2, están desarrollando Garden of the Sea. El juego ya está en Early Access, pero en la Gamescom 2019 pude probar el juego por primera vez, y encima, con las Valve Index junto a los Knuckles, lo que me permite hacer un 2×1 en este avance: comentar el juego y cómo funcionan estos nuevos mandos.

Respecto al juego, Garden of the Sea pretende ser una experiencia tranquila, en la que ir jugando a nuestro ritmo. Como en todo juego de «granjas», hay que ir fabricando diferentes elementos que nos ayuden a cultivar todo tipo de plantas. El proceso es bastante físico e intuitivo, ya que para plantar algo, primero hay que coger el pico, hacer un agujero, y luego dejar ahí la semilla. Luego, tendremos que coger la regadera, llenarla de agua y hacer brotar la planta. Es todo muy intuitivo, ya que es algo que haríamos en la vida real, lo que siempre ayuda a mantener la inmersión en la Realidad Virtual.

Garden of the Sea

En cuanto al crafting, también es bastante sencillo, ya que se puede hacer desde el banco de trabajo de nuestra casa. Si tenemos los ingredientes necesarios, los juntamos, y ya aparece el objeto deseado. Hay varias «recetas» para que sepamos qué vamos a obtener, pero también podemos experimentar, que igual así obtenemos también algo bastante útil.

El mapa que hay por el momento es limitado, pero nos permite explorar varias zonas para obtener nuevas «recetas» y así tener más posibilidades que construir. Esto está hecho como si fuera un poco una búsqueda del tesoro, al tener un mapa y una gran «X», donde está el ejemplo de qué podemos hacer con el nuevo objeto a craftear, junto a los elementos necesarios para su construcción. Esto hace que la exploración en Garden of the Sea sea bastante importante, pero de nuevo, desde un punto de vista relajado.

Para movernos, por ahora sólo está disponible el sistema de teletransporte, pero los desarrolladores planean introducir movimiento libre en una de las próximas actualizaciones. También hay un barco para movernos entre las islas, aunque por ahora no tiene una gran utilidad. La idea es que haya islas más lejanas a las que haya que ir sí o sí en barco, además de tener un sistema de comercio, para aprovechar lo que vayamos cultivando. En este sentido, se nota que el juego está todavía algo verde, pero es de lo que trata un lanzamiento en Early Access.

Garden of the Sea

Mientras probaba todo esto, usaba los Knuckles, que es en lo que más me quiero centrar de las Valve Index, ya que las bondades del visor son muy evidentes (la calidad del sonido e imagen es excelente), y son los controladores los que suponen un avance respecto a lo que tenemos hoy en día. O al menos, esa es la teoría, ya que todavía no me han convencido del todo.

Como ya sabréis, lo principal de los Knuckels es que, la barra por la que sostenemos el mando, tiene varios sensores capacitivos, para así detectar qué dedos son los que estamos usando, y replicar el movimiento dentro del juego. La idea es fantástica, y el soporte en Garden of the Sea está bastante bien. Sin embargo, es algo que depende mucho del tamaño de nuestra mano o de agarrar el mando, ya que igual, nuestro dedo anular está en la posición del meñique, por lo que al mover el meñique, no ocurre nada, pero cuando hacemos lo propio con el anular, nuestras manos virtuales mueven el dedo meñique. Esto me parece peor que tener menos control de la mano en los juegos, ya que es algo completamente diferente a lo que hacemos, y personalmente, eso me saca por completo de la experiencia.

Donde sí que se añade inmersión es al coger objetos, ya que tenemos que cerrar por completo la mano, como haríamos en la vida real. Esto es bastante espectacular, y hace que, al hacer gestos fuertes, sigamos agarrando al máximo el objeto, como si lo tuviéramos realmente en la mano. ¿La parte negativa? Tener miedo de «soltar» el mando, ya que si bien las correas hacen que todo se mantenga en la misma posición, es algo que todavía vero raro. Cuestión de acostumbrarse, vamos, ya que encima, tener algo en las manos tan caro, hace que te pienses más de dos veces lo de «soltarlos», por temor a experimentar el dicho «el que rompe, paga».

Garden of the Sea

En general, Garden of the Sea tiene mucho potencial para ser ese bombazo a lo Stardew Valley de la Realidad Virtual. A título personal, no es mi tipo de juego, pero admito lo interesante que puede resultar para los que busquen algo relajante. Los chicos de Neat Corporation quieren hacer crecer el juego durante los próximos meses con la ayuda de la comunidad antes de dar el salto a más plataformas, por lo que se vislumbra una cosecha prometedora para Garden of the Sea.

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