Impresiones de Days Gone. Daryl se hace motero y se mete en un mundo abierto de Ubisoft

Days Gone

El catálogo exclusivo de Sony en los últimos años ha sido increíble, con que esperamos mucho de cada lanzamiento de los estudios propios de la compañía. Por eso, hay algo de desconcierto sobre qué esperar de Days Gone, el juego en el que los chicos de Bend Studio lleva trabajando desde hace varios años, tras ofrecernos los fantásticos Syphon Filter, Resistance: RetributionUncharted: El Abismo de Oro, ya que no parece que nos vaya a impresionar tanto como God of War o Marvel’s Spider-Man.

Aun así, me llevé una agradable sorpresa cuando lo probé en la Madrid Games Week, ya que la breve demo, sobre todo en la parte de la horda, me entretuvo. Así que cuando tuve la oportunidad de probar el juego durante su reciente presentación en Madrid de la mano de John Garvin, el director creativo de la obra, no me lo pensé dos veces, ya que tengo muchísima curiosidad si este “virus” de diversión que me infectó puede durar a largo plazo, o sería el equivalente al capítulo molón de “The Walking Dead” en una temporada anodina por lo general… Y me entristece decir que ocurre más bien lo segundo, pero con matices.

En Days Gone controlamos a Deacon St. John, un motero duro y un poco capullo, pero que obviamente, tiene buen corazón. Sí, se parece en exceso a Daryl de “The Walking Dead”, pero en vez de ir a todas partes con su ballesta, va con su moto. La trama que pude experimentar en las dos horas que jugué (el inicio y luego un poco más avanzado tras la primera hora, la cual podéis ver en un estado mucho más “verde” en GameInformer) es cliché a más no poder. En principio, la historia será muy importante en el juego, y de hecho, hay bastantes escenas de vídeo, pero todo seguía la ruta que me esperaba. Lo más importante debería ser encariñarnos del protagonista, ya que vamos a ver muchísimo de su pasado con su mujer y de cómo actúa dos años ya dentro del apocalipsis zombie, y por ahora no llega a ese punto, como sí lo lograba Alloy en Horizon: Zero Dawn casi al poco de empezar la aventura.

Days Gone

Algo muy a favor de Deacon es que en la versión española, el personaje cuenta con la voz de Claudio Serrano, actor de doblaje de Batman, con que nos podemos imaginar que controlamos a un Batman que luce igual que el aprendiz secreto de Darth Vader o actualmente el Agente Libertad, gracias a la buena actuación que proporciona Sam Witwer. Porque sí, pese a lo genérico que resulta todo lo relacionado con la trama, algo que no le puedo negar es la factura técnica de las mismas, ya que Bend Studio parece que ha hecho un trabajo estupendo en este sentido.

De hecho, ese puede ser el resumen de mi experiencia global con Days Gone: todo está muy bien hecho, pero no deja de transmitir esa “déjà vu” de haber hecho lo que nos proponen en tropecientos juegos de mundo abierto con anterioridad. La “gracia” y el lema del título es que todo el mundo está en nuestra contra, ya sean los zombies (perdón, engendros), los humanos locos conocidos como RIP y la fauna, tanto la normal como la infectada, pero a la hora de la verdad, esto es algo típico de la mayoría de juegos de mundo abierto, donde las únicas caras amigables están en los campamentos de supervivientes.

Una forma fácil de imaginarse cómo funcionará Days Gone, al menos por estas horas de juego, es pensar en un sandbox desarrollado por Ubisoft, al ofrecernos un mapa bastante grande con bastantes cosas que hacer y recolectar, además de varias misiones principales aquí y allá para progresar la trama. De vez en cuando nos toparemos con sucesos aleatorios, como un grupo de RIP que nos tiende una trampa, un grupo de locos que está torturando a alguien o un superviviente atrapado en una zona por un grupo de zombies, pero vamos, esperad las típicas actividades: eliminar campamentos de bandidos, acabar con nidos de zombies, etc.

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A la hora de desplazarnos, nuestro único vehículo será nuestra moto, que se convertirá en nuestro mayor aliado, como Sardinilla en The Witcher 3, por ejemplo, aunque a esta montura no la podremos llamar. Esto crea dinámicas interesantes, ya que igual vemos a un grupo enemigo, así que podemos dejar ya la moto preparado para poder salir por patas rápidamente si las cosas salen bien, aunque por contra, si la cagamos, puede acabar en el fuego cruzado, lo que hará que la moto reciba daño. Porque sí, tendremos que cuidar tanto los daños como el combustible de nuestra montura, por lo que al pasar por pueblos, será importante buscar chatarra y combustible para poder mantener nuestra montura en condiciones.

Aunque pueda sonar algo que se hace pesado, en este tiempo no me pareció algo restrictivo o molesto, ya que pasaremos por muchas zonas con lo que necesitamos, por lo que casi seguro que en nuestro objetivo encontraremos lo necesario para volver a estar a tope. Incluso en las misiones donde la moto sea clave, todo este tema del combustible y los daños se omiten por completo, para que no se interponga en ese momento narrativo que estamos viviendo, o similar.

En Days Gone, cada vez que nos toque bajar de la moto, nos tocará elegir entre actuar con sigilo (ojo, habrá misiones de sigilo obligatorio) y/o acción. El sigilo nos permitirá ahorrar balas al matar por la espalda, tanto a zombies como a humanos, además de ser menos peligroso. Sin embargo, también podremos pelear cuerpo a cuerpo o con las armas de fuego. Todos los sistemas funcionan bastante bien, haciendo que las armas sean pesadas, y queramos apuntar con cuidad, ya que las balas se pueden acabar rápidamente, teniendo luego que reponerla desde nuestra moto o saqueando los maleteros de los coches de policía. Las armas cuerpo a cuerpo directamente se rompen, teniendo que buscar otras, o repararlas usando chatarra, que recordemos, puede servir para reparar nuestra moto. Esto nos hace que actúemos más o menos con cuidado, pero de nuevo, al final en las misiones que pude jugar, todo era bastante “suave”, por lo que no estamos ante un título de supervivencia al uso, ya que a las malas, con las armas que sueltan los enemigos (normalmente algo peores que las nuestras), tendremos más que suficiente para sobrevivir sin problemas. Por suerte, hay un sencillo sistema de crafting muy en la línea de lo visto con la munición en Horizon: Zero Dawn, lo que nos permite fabricar rápidamente botiquines o cócteles molotov para usar en la batalla.

Days Gone

Lo que noté de los enfrentamientos es que la IA es bastante básica, ya sean humanos o zombies, lo que hace que los encuentros sean excesivamente simples y directos. Esto se aplica al único jefe final contra el que me enfrenté: un oso enorme con muy malas pulgas, que podía atacar tanto a los zombies como al propio Deacon. Este combate es bastante sencillo a poco que tengamos algo de munición, ya que el oso apenas tiene dos ataques, que son muy fáciles de esquivar, lo que resta emoción al encuentro.

De hecho, la pelea más emocionante que tuve fue una en la que una manda de lobos iba a por mí al mismo tiempo que asaltaba un campamento enemigo, pero esta emoción se acabó rápidamente al despachar a los lobos. Si en la versión final logran juntar más a los tipos de enemigos (animales salvajes, zombies y humanos), entonces puede que los combates ganen en emoción, porque ahora mismo, Days Gone me parece que funciona, pero no transmite muchas emociones. Quizá esto esté reservado para más adelante, cuando haya hordas gigantescas de zombies, ya que en estas horas no me encontré con ninguna, y puede que sea emocionante sentir que tienes que salir por patas porque no estás lo suficientemente preparado y cosas por el estilo.

Hablando de la preparación, hay un sencillo sistema de RPG en el juego, por el cual podemos comprar diferentes habilidades al subir de nivel, divididas en tres ramas diferentes. Una habilidad me descolocó bastante, ya que consiste en mostrar los consumibles en el mini-mapa, y debo reconocer que me agobió, ya que había demasiados iconos en una parte demasiado pequeña, y como que agobia un poco.

Days Gone

Otra parte de la evolución vendrá en los campamentos. Como en este tiempo pude explorar dos zonas (la inicial y una más bien desértica), había dos campamentos, por lo que todo apunta a que habrá un campamento por cada región del mapa. Cada campamento tiene un nivel de reputación, de modo que a medida que vayamos cumpliendo encargos o ayudando a dicho campamento, iremos desbloqueando nuevas funciones, como mejores armas para comprar o cosas por el estilo. De hecho, cada campamento tiene su nivel de créditos, por lo que si nos encontramos a un superviviente y nos pide indicaciones para ir a un campamento, nos puede venir bien mandarle a uno u otro, en función de nuestra reputación actual. En teoría también podremos mejorar la moto, pero no pude ver ninguna mejora. Esto en principio será clave para poder evitar a los lobos infectados, que son increíblemente rápidos, y hasta nos persiguen en una misión, pero si tenemos munición en la pistola, podemos matarlos de un tiro con un apuntado automático bastante generoso.

Dentro de lo técnico, Days Gone ha evolucionado muchísimo desde que se presentó. El rendimiento era óptimo, yendo a 30 FPS estables casi en todo momento, con pequeños tirones al ir muy rápido y tener que cargar una nueva zona del mapa seguramente, pero que no llegaba a molestar. Habrá que ver qué tal cuando haya enormes hordas, ya que esa será la prueba de fuego. Otro aspecto que ha mejorado es el de la interfaz, ya que ahora no veremos salir los XP de los enemigos muertos, sino que ahora el medidor de nivel es más sutil, para que no sea tan intrusivo, algo que se agradece. En general, todo luce bastante bien, aunque sí noté un popping extremadamente alto en la vegetación al ir con la moto, que espero que mejoren de cara a la versión final, ya que canta demasiado.

En el sonido, antes mencionaba el gran doblaje al castellano, y es lo más destacable sin lugar a dudas. Habrá que ver si nos espera alguna composición musical impresionante para momentos más intensos, ya que en estas horas jugando, nada me resultó muy destacable.

Days Gone

Quería salir con unas impresiones más positivas tras probar durante unas horas Days Gone, pero por desgracia, todo apunta a que vamos a estar ante un juego que funciona bien y es sólido en todo lo que hace, pero que no logra causar una sensación más que “meh” en los usuarios. Al menos es lo que me ha ocurrido, ya que todo lo que proponía lo he visto en otros juegos de mundo abierto, la historia que he podido ver me ha parecido muy cliché y los personajes no han logrado atraparme lo más mínimo. Puede que cuando se introduzcan las hordas la cosa se ponga más emocionante, porque por ahora, no ha logrado engancharme todo lo que esperaba, ni de lejos. Así que, si estabais esperando a otro exclusivo de envergadura en la línea de Horizon: Zero Dawn o similares, será mejor que rebajéis las expectativas, ya que Days Gone apunta a que será un juego funcional pero que no destacará en prácticamente nada.

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