[MGW 2018] Days Gone. Los zombies moteros tienen más que ofrecer de lo que parece

Days Gone

Tengo que reconocerlo, Days Gone me daba pereza desde que se anunció. ¿Otro juego de mundo abierto de zombies? Casi parecía una mezcla entre The Last of Us y la serie “Sons of Anarchy”, lo cual podría estar bien, pero no me llamaba en absoluto. Solo me daba algo de esperanza que detrás del proyecto estaba Bend Studios, quien se ha encargado de la franquicia Syphon Filter o del fantástico Uncharted: El Abismo de Oro.

Vídeo tras vídeo, el juego me seguía sin despertar mucha emoción, pero por suerte, al probarlo en la Madrid Games Week, he empezado a tener fé en Days Gone. No para que vaya a ser mi juego más esperado de 2019, sobre todo teniendo en cuenta el nuevo y reciente retraso que ha sufrido, pero sí lo suficientemente como para que ahora tenga curiosidad por el resultado final. Eso que esta demostración apenas contaba con dos misiones, pero como decía Jack el Destripador, vayamos por partes.

En esta demo se podían completar dos misiones de la historia, que tenían lugar en entornos muy controlados, por lo que no se podía explorar ni el mundo abierto ni pilotar la moto, dos grandes pilares de la experiencia. La primera misión tenía lugar cerca del comienzo de la aventura, cuando nuestro protagonista Deacon (interpretado por el actor Sam Witwer) tiene que adentrarse en un poblado lleno de zombies, o Freakers como los llaman en Days Gone. Nuestro objetivo es meternos en el taller del pueblo para recuperar una pieza para nuestra moto. Por suerte, nuestro compañero lleva su moto, por lo que es capaz de llamar la atención de varios Freakers para hacernos más fácil el camino.

Days Gone

Y fácil es, ya que si nos fijamos bien, hay una ruta muy clara por el lado derecho del pueblo que nos lleva sin peligro hasta nuestro objetivo. Por el camino hay un par de Freakers, pero es muy fácil acabar con ellos por la espalda. Al estar muy mal equipados, es aconsejable seguir esta ruta sigilosa, ya que si vamos pegando tiros, nos quedaremos sin munición, los enemigos nos podrán rodear, y entonces tendremos problemas. Algo que me gustó es que en el mini-mapa no vemos marcados a los Freakers, sino que contamos con una especie de radar que nos marca la zona alrededor de la cual hay enemigos, por lo que al final siempre tenemos que investigar el entorno por nuestra cuenta.

Al llegar al taller, descubrimos que hay varios infectados cerca, pero hay una gran diferencia: son niños. Estos pequeños Freakers suelen ir en grupo y pueden pedir refuerzos, pero son bastante débiles en el combate cuerpo a cuerpo, por lo que incluso si nos detectan, podemos acabar con ellos gracias a nuestro útil bate de béisbol. Las armas cuerpo a cuerpo se rompen, con que la gestión de recursos será esencial si queremos sobrevivir en este apocalipsis zombie.

Con la pieza de la moto ya en nuestro poder, nuestro compañero nos llama y nos indica que hay otros enemigos, pero que no son infectados. En su lugar, es una banda de humanos que disfrutan quemando a la gente, por lo que no pierden el tiempo en torturar a nuestro amigo. Nuestra tarea es salvarle, teniendo que meternos en un sencillo y breve tiroteo, demostrando así que el mundo de Days Gone será muy hostil por parte de los infectados y de los demás supervivientes que han perdido la cabeza.

Days Gone

Ahí acaba la primera misión, mientras que en la segunda ya estamos en un punto mucho más avanzado del título. El protagonista ahora tiene 300 puntos de vida, una gran capacidad armamentística (bombas de proximidad, cócteles molotov, escopeta, granadas, una ametralladora ligera y otros juguetes más), y nuestra misión es muy sencilla: acabar con una horda que está situada en medio de un solar en obras.

Esta horda es de fácilmente unos 500 infectados, y como ocurre en “Guerra Mundial Z”, si nos detectan, empezarán a correr a por nosotros en manada. Por tanto, tenemos que usar la cabeza, ya que lanzarnos de frente es una muerte segura. Por suerte, el escenario es muy interactivo, con que podemos usarlo a nuestro favor. Por ejemplo, hay muchas cajas y bidones explosivos que podemos hacer estallar de un buen disparo. Algunas de estas explosiones pueden crear efectos en cadena, como hacer rodar unos troncos para aplastar a más Freakers, y así tener una trampa muy completa.

Por tanto, mi estrategia fue muy sencilla: colocar una trampa en un bidón cercano a unos troncos, y lanzar una granada a la horda de zombies. Esto no delata mi posición todavía, por lo que luego empecé a lanzar cócteles molotov de napalm, que es más potente que el normal. Así ya entran en estado de alerta y a perseguirme, pero mientras tanto, voy quemando a muchos de ellos, y luego la granada se carga a todavía más. Cuando ya empiezan a salir de las llamas, empiezo a correr y dejo que la bomba trampa se cargue a otros infectados más, matando así de fácil a la mitad de la horda. Para el resto, es cuestión de correr y saber cuándo pararse a disparar, ya que los zombies no paran de correr, causando un gran agobio, lo cual es bastante espectacular. Al tener resistencia limitada, debemos tener más cuidado todavía, ya que no podemos correr eternamente, lo que nos fuerza a atacar rápidamente y de forma eficaz si queremos sobrevivir. Tras haber estudiado un poco la zona, pude trazar una ruta por la que iba corriendo, y cuando estaba algo adelantado, disparaba a algún conjunto de troncos o de elementos explosivos para acabar con montones de zombies.

Days Gone

Gracias a toda la munición de la que disponía, fui capaz de despachar a la horda al segundo intento. La primera vez morí de una forma muy estúpida al querer poner una bomba trampa mientras ya me perseguían los Freakers, por lo que acabó estallándome en la cara. Con esto no quiero decir que la misión fuera un paseo, ya que vi a muchos otros usuarios pasarlo mal, pero por suerte, me gustó que, si se usan bien los recursos de los que disponemos, podemos encontrar una forma de sobrevivir y quedar de lujo mientras lo hacemos.

Porque sí, me lo pasé en grande acabando con esta horda en Days Gone, y como me comentó el desarrollador que estaba controlando la demo, estas hordas no aparecen solo en misiones, sino que se van moviendo por el mundo. Si nos topamos con una al principio del juego, estaremos sin recursos ni nivel para hacer frente a tal cantidad de enemigos, por lo que ahí nos tocará huir, lo cual suena muy interesante, al cambiar por completo las tornas de esta caza.

A nivel técnico, el juego luce francamente bien, pero lo más destacable es cómo maneja a tal cantidad de zombies en pantalla. Aunque había alguna que otra bajada de frames, pude completar la misión sin apenas problemas, siendo todo un espectáculo ver a tantos freaker correr como unos descosidos a por nosotros, sin importar los obstáculos que haya de por medio. Va a ser por estos momentos por los que Days Gone vaya a lograr destacar, ya que son situaciones intensas y muy, muy espectaculares. Además, ya han quitado los “2 XP” que salían de cada enemigo muerto, de modo que la experiencia aparece solo en un indicador a la derecha de la pantalla, lo cual queda mucho más limpio que la solución que estaban diseñando anteriormente.

Days Gone

Con todo esto, tengo bastante más interés por Days Gone tras haberlo probado que en base solo a vídeos. Sigo pensando que es algo genérico en cuanto a su ambientación y mundo abierto, pero a la hora de la verdad, promete ser un título de zombies de mundo abierto divertídisimo. El sigilo funciona bien, y el combate contra las hordas funciona todavía mejor. Si la conducción de la moto y la narrativa acompañan, podemos estar ante una propuesta bastante interesante para disfrutar el próximo 26 de abril, que si bien no supondrá un antes y un después en el catálogo de PS4, sí que promete darnos cientos de zombies y horas de diversión.

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