Impresiones de la demo de Fist of the North Star: Lost Paradise. Un Yakuza mucho más loco nos espera

Fist of the North Star: Lost Paradise

Una de las sagas de SEGA que más alegrías nos están dando últimamente es Yakuza. Esto ha hecho que su estudio no solo se quede en las aventuras de Kazuma Kiryu y compañía en el Japón actual, sino que han empezado a diversificarse a otras franquicias, pero manteniendo siempre su seña de identidad. El primer juego en llegar (espero que el primero de muchos) de este estilo pero en una franquicia completamente diferente es Fist of the North Star: Lost Paradise.

No tengo absolutamente ninguna idea de qué va esta franquicia, más allá de saber que es un manga/anime bastante popular de los 80, y a simple vista uno puede ver que inspiró mucho el desarrollo del loco God Hand. Sin embargo, estar hecho por el estudio de Yakuza ya es algo que me llamaba la atención, y tras probar la demo disponible en PS Store, es fácil ver el ADN de la franquicia, pero en un mundo completamente diferente.

La demo nos presenta dos secciones muy diferenciadas. Por un lado, tenemos una parte de combate, que nos sirve al mismo tiempo de tutorial para las peleas que nos esperan. El sistema de combate de Fist of the North Star bebe mucho de los Yakuza antes del cambio de motor gráfico de la sexta entrega, por lo que nos encontramos ante un sistema sencillo y accesible, pero que nos ofrece batallas bastante espectaculares.

Fist of the North Star: Lost Paradise

Los combos básicos consisten en aporrear “Cuadrado”, con el “Triángulo” para hacer los ataques fuertes con los que acabar la mayoría de combos. Lo más llamativo de este sistema de combate lo tenemos con el botón “Círculo”, ya que en función de cuándo lo pulsemos en un combo, podremos atontar a los enemigos de formas diferentes. Si además el enemigo ya tenía una calavera sobre él, podremos luego pulsar otra vez “Círculo” para desatar un golpe final disparato y totalmente loco.

Aquí vemos la importancia de los QTE, ya que estos movimientos son muy poderosos por lo que querremos hacerlos, pero todos requieren que pulsemos los botones que aparecen en pantalla. Esto es quizá lo que más me preocupa de Fist of the North Star, ya que igual hay exceso de QTE. Ahora bien, el ataque de dar montones de puñetazos (el “ATATATATA” de Kenshiro) requiere que quitemos de pantalla los marcados de “Cuadrado”, siendo seguramente el QTE más divertido de todos.

Esta parte de la demo acaba con la pelea contra Shin, el némesis de nuestro protagonista Kenshiro, y la batalla me recuerda mucho a las de “Bizarre JoJo’s Adventure”, ya que son dos personajes súper exagerados y con mucho melodrama de por medio. Y me encanta. La pelea como tal no es gran cosa, ya que estamos ante una de las primeras peleas de la historia, pero sí puedo ver lo espectaculares que se pueden volver más adelante.

Fist of the North Star: Lost Paradise

La segunda parte de la demo nos permite explorar la ciudad de Eden, donde conocemos a varios personajes secundarios, y podemos completar la misión secundaria/obligatoria de construirnos un buggy con el que explorar las Wastelands.

Esta parte de la exploración es todavía más Yakuza que el combate, con maleantes que nos pararán mientras andamos por la calle para tener unas cuantas peleas, diferentes tiendas a las que entrar, NPCs con los que hablar, etc. Hasta la interfaz es la misma, pintando con el mismo esquema de colores los edificios en el mapa dependiendo de su interés.

El “problema” que le veo al juego es que se basa en el motor gráfico de la anterior generación de Yakuza, por lo que no hay un único universo fluido en el que todo está cargado. Pasar de Yakuza 6, donde podíamos entrar en cualquier edificio sin ningún tipo de carga ni nada por el estilo. Las cargas son pequeñas, pero se notaban al tener que ir del taller a algún lado, y luego de vuelta al taller hasta que completábamos la misión.

Fist of the North Star: Lost Paradise

Tras esta misión, podemos explorar la ciudad, aunque con bastantes restricciones. No podemos entrar a ningún edificio con actividades, pero habrá un club nocturno, unos recreativos con clásicos de SEGA que tendremos que rescatar previamente, o un coliseo para participar en peleas entre otras actividades secundarias. Lo que sí podemos hacer en la demo es usar el buggy, para participar en una serie de carreras arcade sin demasiada chicha, pero que a largo plazo, pueden aportar una buena variedad. En general, tocará esperar a la versión final para ver qué tal funcionan todas estas actividades secundarias.

A nivel técnico, la demo me ha gustado bastante, ya que el estilo cel-shading de Fist of the North Star es bastante peculiar. Lo importante es que todo entra por los ojos, ofreciendo unas peleas con movimientos finales absurdos y muy espectaculares. Tengo ganas de ver más del mundo fuera de la ciudad, ya que seguro que hay muchos lugares interesantes y llamativos. Sobre el sonido, podremos escoger entre voces en inglés y japonés, algo que gustará a los más puristas.

En general, la demo de Fist of the North Star: Lost Paradise me ha gustado bastante, ya que estamos ante un Yakuza mucho más exagerado en un mundo donde es posible crear una onomatopeya para atacar con ella, o hacer explotar a los enemigos tras un ataque especial. Es absurdo y loco, y me encanta. Me preocupa cómo nos sentará a los fans de las aventuras de Kazuma que ya nos hemos acostumbrado al nuevo motor el cambio al antiguo, pero sin ser fan de la franquicia, tengo muchas ganas de soltar más ATATATA con Kenshiro a partir del 2 de octubre.

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