[Gamescom 2018] Sekiro: Shadows Die Twice. La combinación perfecta de Tenchu y Dark Souls

Sekiro: Shadows Die Twice

Aunque a mucha gente le apasiona la saga Dark Souls, yo no puedo compartir tal entusiasmo lo más mínimo. De este sub-género solo he jugado realmente a The Surge, y a las obras de From Software habré jugado como mucho dos hora en total. Por ese motivo apenas tenía un gran interés en Sekiro: Shadows Die Twice cuando se anunció en el E3, al pensar que sería otro Dark Souls, pero ambientado en el Japón Feudal.

Sin embargo, ha sido probar la demo de la Gamescom, y darme cuenta de lo equivocado que estaba. Si tuviéramos que hacer una comparación, sería con la saga Tenchu además de los Dark Souls, lo que me ha sorprendido gratamente. Aunque vayamos por partes.

Ya el inicio de la demo deja muy claro lo diferente que es moverse aquí con respecto a los últimos juegos del estudio. Con el gatillo izquierdo del mando podremos usar el gancho para movernos a la zona resaltada cuando ésta se ponga en verde. Esto aumenta notablemente la verticalidad de los escenarios, al poder subirnos rápidamente a la rama de un árbol o al tejado de una pagoda. Además, no hay daño por caídas, por lo que el juego nos anima a saltar bastante.

A la hora de combatir, esta verticalidad nos puede venir de perlas para realizar ejecuciones sigilosas, que tienen doble propósito: no alertar de nuestra presencia (obvio), ni forzarnos a un combate en el que es posible que nos hagan daño. También es posible esconderse tras paredes o en arbustos, por lo que las opciones de sigilo están muy presentes.

Sekiro: Shadows Die Twice

En esta demo de Sekiro me encantaba llegar a una zona nueva, ver las patrullas de los enemigos, cuáles eran arqueros o de los que dan la alarma, e ir acabando uno a uno sin que me descubrieran. Las ejecuciones son muy satisfactorias, y en general, recordaba por fin a la saga Tenchu, que siempre me ha gustado y aún lamento la cantidad de años que llevamos sin una nueva entrega.

A pesar de la importancia del sigilo, el combate será igual de importante, ya que habrá mini-jefes finales por el nivel a los que no se puede matar de forma sigilosa, como un gran samurai con una espada gigantesca, o una especie de ogro. Estos jefes normalmente están rodeados de estos soldados normales, por lo que la táctica de ir con sigilo para acabar con los minions y luego ir a por el enemigo importante de verdad era clave, lo que permite combinar lo mejor del sigilo y la acción.

En el combate, podemos decir adiós a la barra de resistencia, ya que podemos hacer todos los ataques que queramos sin cansarnos. De hecho, los ataques son muy veloces, por lo que las peleas son frenéticas a más no poder. Tampoco hay botón de bloqueo, sino que en Sekiro, la única opción de evitar ser atacados es con una esquiva a tiempo o mediante el parry. Si hacemos esto último, tendremos una pequeña ventana de tiempo para atacar sin que nos paren los ataques, pero mucho ojo, ya que hay otro aspecto a tener en cuenta: el aturdimiento.

Sekiro: Shadows Die Twice

Si nosotros o el enemigo realizamos muchos parrys seguidos o recibimos muchos golpes, podremos quedar aturdidos. En nuestro caso, supone no poder hacer un parry de forma correcta, lo cual nos deja vendidos. En el caso de los enemigos, consiste en dejarnos vía libre para hacer una ejecución. Es posible que el enemigo necesite varias ejecuciones para ser eliminado, pero este sistema nos fomenta ir a la ofensiva, pero siempre con los reflejos adecuados para hacer un parry. Este sistema de combate me gustó mucho, y los jefes a los que derroté eran intensos, pero justos.

Otro aspecto importante para el combate es la prótesis que lleva nuestro protagonista. En esta demo podíamos equiparla con tres accesorios: shurikens para atacar a distancia, un lanzallamas y un hacha. Esto se puede combinar con la katana para realizar ataques especiales, algo esencial para derrotar a algunos enemigos. Por ejemplo, los enemigos con escudos de madera bloquean todos nuestros ataques, pero de un hachazo lo podemos destruir, y al mismo tiempo, dejarles completamente aturdido. Con los jefes, un combo rápido de katana para rematar con un golpe de hacha hace mucho daño, por lo que es otro sistema que añade bastantes posibilidades al juego.

La exploración en la demo me gustó, ya que di con una zona secreta al aprovechar el escenario y el gancho. En esta zona había un mini-jefe opcional, un fantasma sin cabeza del que nos avisaban en un documento previo. A priori puede parecer un enemigo más, pero nuestros ataques no le hacen nada, y además tiene un aura que nos hace ir más lentos a su alrededor. Lo mejor es huir para encontrar el secreto de la zona, además de un ítem en la zona que nos reconecta con el camino principal, que permite hacer corpóreos a los fantasmas durante un período de tiempo. Así que volví para luchar, y vi cómo a veces podía infundir el estado de Terror, por lo que así tenemos una pelea muy dinámica y desafiante.

Respecto a la dificultad, Sekiro: Shadows Die Twice será un juego desafiante, en el que podemos morir de unos pocos golpes si no somos cuidadosos. Sin embargo, hay una mecánica que puede aliviar un poco nuestra carga: la resurrección. Si somos abatidos, podremos volver al punto de guardado, o resucitar en el mismo punto con la mitad de la vida. Esto lo podemos usar cuando los enemigos le hayan dado la espalda a nuestro cadáver, y así pillarles totalmente desprevenidos. Esta habilidad no es infinita, por lo que tras usarla, hay que matar a un número concreto de enemigos para que vuelva a activarse.

A nivel técnico, el juego no luce nada mal, con una ambientación del Japón Feudal muy lograda en el escenario de esta demo, además de unas animaciones y personajes geniales. La música también me gustó, aunque en las voces no puedo comentar gran cosa todavía.

Me encanta cuando en la Gamescom o en cualquier evento entro a ver un juego con pocas expectativas, y termino encantado. Esto es lo que me ha pasado con Sekiro: Shadows Die Twice, ya que la combinación del sigilo a lo Tenchu, con el combate desafiante pero mucho más dinámico de los Dark Souls, dan como resultado una propuesta fantástica. Tengo mucha curiosidad por ver cómo plantearán el progreso del personaje, la narrativa y demás aspectos, pero tras esta toma de contacto, me ha quedado claro que el Japón Feudal es genial (bueno, esto ya lo sabía porque es una verdad universal), y Sekiro: Shadows Die Twice será otro bombazo cuando se ponga a la venta el próximo 22 de marzo de 2019.

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