Impresiones de la beta de Call of Duty: Black Ops IIII. La saga se pasa al Hero Shooter con excelentes resultados

Tengo que reconocer que era increíblemente escéptico cuando se anunció Call of Duty: Black Ops IIII. Lo de poner toda la carne en el asador del multijugador competitivo no me hacía mucha gracia, sobre todo porque las campañas que ha diseñado Treyarch me gustan mucho, lo que incluye la del anterior Black Ops, por muy extraña y absurda que fuera. Además, esta vez se esperaban numerosos cambios, que alejaban a la saga de lo que era originalmente para acercarla a los Hero Shooters.

Por suerte, la beta multijugador que ha tenido lugar este pasado fin de semana (y que reanudará este fin de semana en todas las plataformas) era el momento perfecto de comprobar por uno mismo qué tal este cambio, y si todavía hay motivos para alegrarse por un nuevo juego de Call of Duty. Tras echarle bastantes horas (y morir excesivas veces), me alegra decir que vuelvo a estar emocionado ante el juego, y sobre todo, la notable evolución que supone respecto a anteriores entregas.

Lo primero que llama la atención es lo completa que era la demo, ya que a lo largo de los días que ha estado activa hemos podido disfrutar de más de 4 modos de juego en más de 4 mapas diferentes. No en vano, si el juego se va a centrar casi por completo en el multijugador tiene que venir bien surtido de contenido, y parece que así será.

El principal cambio que notamos en Black Ops IIII es sin lugar a dudas el sistema de Especialistas. Ya vimos los orígenes de este sistema en el anterior juego de Treyarch, pero lo “único” que diferenciaba a un personaje de otro (además de su aspecto visual) era la habilidad definitiva. Ahora cada personaje tendrá una habilidad primaria además de su habilidad definitiva, pudiendo establecer roles muy diferentes para crear un equipo variado y competente.

Por ejemplo, Battery (personaje que regresa) es un personaje ofensivo, al tener una granada de racimo a su disposición, y un lanzagranadas muy potente; por contra, Crash es un médico, de modo que su habilidad activa supone soltar cajas de munición, y la definitiva hace aumentar 50 puntos la salud de sí mismo y de los compañeros cercanos; mientras que Recon puede usar un dardo para marcar a los enemigos que pasen por su área, y con su habilidad definitiva permite ver a todo el equipo a los enemigos a través de las paredes durante unos segundos.

Los 10 especialistas de la beta tienen habilidades muy diferentes, y sobre todo, divertidas de usar, creando sinergias muy interesantes. Un francotirador puede atrincherarse en una habitación como Torque o Nomad para poner una trampa en la puerta, y así estar cubiertos. Para contrarrestarlo, con Ruin podemos usar su pistola-garfio para adentrarnos rápidamente en las torres enemigas y atacar por la espalda. Esto da lugar a tácticas muy dinámicas y decisiones que debemos tomar en cuestión de segundos, ya que de un vistazo podemos ver qué habilidad tiene el enemigo al que nos estamos enfrentando, por lo que no es lo mismo enfrentarnos a Prophet que a Battery, y ya ni hablemos si vemos que han activado sus habilidades definitivas.

También se potencia mucho el trabajo en equipo, ya que como habréis podido leer, estamos hablando ante básicamente clases, en un Call of Duty. Así que, ahora podremos ser muy útiles al equipo desde la retaguardia y no necesiaremente como máquinas de matar. Incluso hay personajes claramente defensores, que pueden crear escudos portátiles, para así crear avanzadillas en caso de querer asaltar una posición muy fortificada.

Lo mejor es que no estamos ante un Hero Shooter total, ya que la esencia de Call of Duty sigue muy presente. Los tiroteos son muy frenéticos, y sobre todo, tenemos enormes capacidades de personalización. Independiente de a qué personaje usemos, podremos emplear el equipo que queramos, con el ya conocido sistema “Pick 10”. Hay montones de armas, accesorios y perks a utilizar. Algo interesante es que, si así lo deseamos, podemos desechar la habilidad principal de nuestro personaje para equipar una granada, permitiendo así el mantener las mecánicas clásicas con estas nuevas habilidades.

Otro cambio que me ha encantado de Black Ops IIII es el sistema de salud. Ahora todos los personajes tienen 150 puntos de salud, por lo que son ligeramente más resistentes que antes (tampoco mucho), y lo más importante, ya no hay vida regenerativa. En su lugar, tenemos que pulsar “L1” para curarnos, lo que requiere una animación y unos pocos segundos para recuperar toda la vida. Además, este botiquín tiene un “cooldown” de un par de segundos, por lo que ahora si nos pegan un tiro podemos cubrirnos y rápidamente recuperar toda la salud. Esto hace que sea más importante que nunca rematar a un oponente, y de nuevo, añade más opciones tácticas. ¿Aprovechamos la curación, o si vemos a alguien curarse decidimos continuar el ataque para acabar con él?

Gracias a todas estas novedades, el ritmo de las partidas es algo más lento que en Black Ops III, pero sigue siendo muy, muy rápido. Además, ya no tenemos jetpacks ni nada por el estilo, por lo que quitando a Ruin, tendremos los pies en el suelo. Sí, podremos deslizarnos por el suelo y hasta bucear mientras disparamos, pero el ritmo de las partidas es el correcto para tener en cuenta absolutamente todas estas nuevas características.

En cuanto a los modos de juego, el juego táctico sale a relucir en Control, donde hay un número limitado de vidas, y un equipo tiene que defender un par de zonas mientras que el otro equipo debe tomarlo. Por lo demás, en los modos estándar la acción sigue siendo la propia de un Call of Duty, pero ahora es más fácil que nunca crear tácticas con otros usuarios sin hablar con nadie. Esto da lugar a una experiencia que me ha encantado, y me ha enganchado mucho más de lo que me esperaba.

El diseño de los mapas está también bastante bien, con algunos totalmente simétricos y otros asimétricos, con partes en los que ciertas clases se ven muy beneficiadas, como usar el reactor nuclear de Firebreak en el mapa con una iglesia en el centro para hacer daño detrás de uno de sus muros, mientras que Ruin puede subir de golpe a la torre de la iglesia para atacar desde esa zona.

Pese a todo lo que me ha gustado la beta, hay varios aspectos a mejorar de cara a la versión final. Para empezar, hay cierto desequilibrio entre varias habilidades y equipo. El chaleco anti-balas da una ventaja abismal al que lo tiene equipado, lo que es algo frustrante en un tiroteo. También es curioso el poco tiempo que tienes que correr antes de deslizarte, ya que basta con dar un paso y ya te puedes deslizar. Esto hace que casi estemos con los jetpacks, pero no para saltar ni correr por las paredes, sino para estos rápidos desplazamientos. Igual ajustarlo un poco no estaría mal.

El tema del rendimiento también deja bastante que desear. He jugado en una PS4 Pro, y aquí va a 60 FPS casi constantes, pero en una PS4 normal tiene bastantes caídas, tirones y tearing. El rendimiento es algo clave en los Call of Duty, con que esto es algo que deben mejorar sí o sí.

Luego está el tema de los gráficos, ya que Black Ops IIII no es que impresione a nivel visual. Sí, todo se ve nítido y demás, pero después de otros shooters como los recientes Battlefield, DOOM o Wolfenstein, sigue chocando que una saga con tantísimo éxito no apueste por una renovación más importante a nivel tecnológico. Al menos, la beta ya estaba totalmente en español, con un buen doblaje a nuestro idioma, para darle algo más de personalidad a los personajes.

Con todo esto, la beta de Call of Duty: Black Ops IIII me ha dejado muy buenas sensaciones. Los cambios introducidos hacen que estemos ante una evolución de la jugabilidad clásica de “pies en el suelo”, gracias al cambio en el sistema de salud, el sistema de clases/personajes con las opciones tácticas que ello conlleva, y las enormes posibilidades de personalización que tenemos. Tras bastantes partidas, he pasado a tener muchas ganas a esta entrega, ya que esta apuesta por el multijugador puede funcionar la mar de bien, al tener una base tan sólida para tenernos horas pegados a la consola. Si luego hay contenido suficiente, BlackOut merece la pena y los Zombies están a la altura está por ver, pero al menos, este nuevo capítulo ya va dejando muy buenas sensaciones en lo jugable, que es la clave para tener un multijugador de éxito.

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