Impresiones de Code Vein. El Dark Souls Anime al que hincar el diente en 2019

Code Vein

Uno de los juegos que más han marcado durante los últimos años es Dark Souls, siendo increíblemente común encontrarse expresiones como “Es el Dark Souls de X” para hablar de algún juego desafiante. A veces estas comparaciones son una exageración, pero en otras, dan en el clavo. Este último caso es el de Code Vein, un nuevo RPG de acción de Bandai Namco que precisamente parece ser un Dark Souls con una estética anime muy marcada.

Aunque el juego lleva mucho tiempo en desarrollo, parecía que por fin lo disfrutaríamos en septiembre, pero ha sufrido un retraso hasta el 2019, saltándose incluso la Gamescom para aplicar varios cambios. Por suerte, en el E3 el juego se mostró por todo lo alto, y gracias a Bandai Namco he tenido que la ocasión de jugar tranquilamente a esta demo. ¿Estaremos ante algo más que otra “copia” de Dark Souls o tendrá Code Vein una personalidad propia que lo haga destacar?

Lo primero es quitarnos las comparaciones con Dark Souls. Sí, hay una especie de hogueras que sirven como punto de control y para subir de nivel a nuestro personaje, conseguimos puntos de experiencia al matar enemigos que perdemos si somos abatidos, y hay un sistema de resistencia para que no estemos golpeando sin parar. Por suerte, las comparaciones acaban más o menos ahí, o eso me ha parecido. Porque no voy a negar que mi experiencia con la saga de From Software se reduce a una hora con la entrega original, y luego jugar a The Surge como título similar. Así que, es posible que haya más similitudes que se me escapen.

Code Vein

En primer lugar, en Code Vein siempre vamos acompañados de un compañero, que puede representar uno de los mismos roles que podemos encarnar. En esta demo, había tres “builds” posibles, que nos dan acceso a un conjunto de habilidades y estadísticas diferentes: de guerrero estándar, de tanque, y como mago para ataques a distancia. Cada uno de los compañeros representan también uno de estos roles, por lo que en función de cómo queramos jugar, tendremos tanto un compañero como una “build” ideal. En mi caso, me encantaba jugar con la “build” de guerrero estándar, al tener habilidades de soporte y buenas estadísticas para el combate, mientras que mi compañera ideal era Mia para ayudar desde la retaguardia con sus ataques a distancia.

El ritmo de los combates es bastante rápido, pudiendo usar los clásicos ataques débiles y fuertes mientras tengamos resistencia. Uno de los puntos interesantes del juego es el Icor, una especie de PM que nos permiten usar las habilidades, como ataques a distancia, potenciadores de ataque y/o defensa, etc. Cada habilidad tiene un coste de Icor, y las habilidades definitivas que podemos lanzar junto a nuestro compañero requiere de más Icor del que tenemos inicialmente. Para aumentar nuestro Icor máximo, debemos realizar ataques de absorción sobre los enemigos. Estos ataques pueden ser lentos pero muy potentes, mientras que si realizamos un ataque rápido de absorción cuando el enemigo está atontado (mostrado por una barra azul), obtendremos menos Icor, pero es más seguro. Estos ataques de absorción son tan importantes en Code Vein, que si realizamos la típica parada de un ataque, realizaremos un contraataque de absorción devastador. Para recuperar puntos de Icor también podemos atacar cuerpo a cuerpo a los enemigos, por lo que siempre nos animan a ir a la ofensiva en el título.

El diseño del nivel mostrado en la demo era bastante lineal. Aunque hay varios caminos alternativos para conseguir objetos de salud adicionales o armas nuevas (siempre podemos equipar dos para cambiar entre ellas con solo pulsar un botón), al final hay una ruta muy clara que nos lleva hasta el jefe final de la demo. Por el camino nos enfrentamos a enemigos de varios tipos, algunos centrados en los ataques a distancia, otros más lentos pero potentes, etc. Incluso hay un mini-jefe bastante desafiante, manteniéndonos siempre en tensión durante todo el trayecto.

Code Vein

El punto álgido de la demo es el combate final, siendo increíblemente difícil pero adictivo. El jefe es una especie de estripper con poderes acuáticos, que se mueve a gran velocidad con varios ataques que nos quitan casi toda la vida como nos descuidemos. Es en este combate donde el compañero demuestra ser de gran valor, y uno de los mejores aspectos de Code Vein. En este combate, gracias a Mia podía atraer la atención del jefe para que se centrara en ella, y así yo atacar sin miramientos.

Eso sí, el compañero no es un aliado indestructible, ya que tiene su propia barra de salud. Lo mejor de todo es que, si nos matan, tendrá unos segundos para darnos algo de salud a costa de la suya, pudiendo nosotros hacer lo propio. De esta forma, se crean lazos con nuestros compañeros, y perderlos significa estar en una desventaja muy grande.

Como podéis notar, me lo he pasado muy bien con esta demo de Code Vein. Me piqué mucho más de la cuenta mientras intentaba acabar con el jefe, y tras varios intentos dejando al enemigo a las puertas de la muerte, tuve que desistir por falta de tiempo. Lo bueno es que notaba cómo aprendía tras cada derrota, descubriendo más patrones, habilidades que beneficiaban durante la pelea, etc.

Code Vein

Con lo mucho que me ha gustado la demo, me fastidia algo el retraso, ya que tengo muchas ganas de seguir adentrándome en este interesante mundo. A nivel artístico, el juego me llama mucho la atención, y las mecánicas jugables son de lo más sólidas, entre los combos, las armas, el compañero y las habilidades. Conseguir un ataque final tras noquear a un enemigo es satisfactorio y muy, muy espectacular. Todo como sacado de un anime, que es precisamente lo que busca Code Vein.

Sin embargo, hay un aspecto en el que el retraso sí que beneficiará al juego: el rendimiento. Pude jugar tanto en PS4 como en PS4 Pro, y mientras que en la consola mejorada el juego iba bastante bien (con algún tirón muy, muy ocasional), en la PS4 normal las caídas de frame rate eran casi una constante. Esto era especialmente cierto en el jefe final, ya que con todas las partículas que había en pantalla, había unos tirones exagerados.

En definitiva, sé que hay gente que no ha terminado demasiado contante tras probar la demo, pero esta toma de contacto con Code Vein me ha conquistado. Hay bastante profundidad entre el tema de las armas, los compañeros, las “builds” y las diferentes habilidades, potenciando siempre que vayamos a la ofensiva en los frenéticos combates. Si el juego ya promete, con unos meses extra, puede resultar un RPG de acción muy espectacular para disfrutar cuando se ponga a la venta a lo largo de 2019.

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