Madrid Gaming Experience: Do Not Feed the Monkeys. Observando que es gerundio

Do Not Feed the Monkeys

Uno de los títulos independientes disponibles en el stand de Badland Games durante la Madrid Gaming Experience es Do Not Feed the Monkeys, el próximo juego de Fictiorama Studio tras el más que interesante Dead Synchronicity, y en el que cambian por completo de registro. Ya no estamos ante una aventura gráfica al uso, sino más bien en una observación constante de diversos individuos, los llamados “monos”. Básicamente, nos unimos a una organización que parece estar en todas partes, y que está observando a la gente por medio de cámaras de seguridad ocultas colocadas en los lugares más extraños y curiosos, como una granja, un ático o incluso un museo.

Tras pagar para entrar a este selecto club, tendremos que observar a los monos, no alimentarles (de ahí el nombre del juego), y ya de paso, sobrevivir para que no estemos las 24 horas del día mirando la pantalla del ordenador sin comer ni dormir. La idea principal de Do Not Feed the Monkeys es cuanto menos curiosa, y la verdad es que me enganchó mucho más de lo que me esperaba. Al final lo de observar a la gente es adictivo y todo.

Lo primero que llama la atención es que todo el juego tiene lugar en una perspectiva en primera persona, pudiendo alternar entre ver el ordenador y parte de nuestro piso. El ordenador será el gran protagonista, pero como somos una persona normal y corriente, nos tocará dejar la pantalla durante un tiempo para comer, dormir o buscar trabajo, ya que el alquiler, la comida o nuevas cámaras para observar más monos no se pagan ellas solas. Esto crea un equilibrio interesante, al estar todo basado en el tiempo. Si vamos a trabajar o dormimos consumiremos X horas dentro del horario del juego, de modo que nos perderemos lo que ocurra en ese marco de tiempo.

Do Not Feed the Monkeys

La gracia de Do Not Feed the Monkeys está claramente en observar a los primates, para saber qué está ocurriendo en cada cámara. Al empezar contamos con cuatro cámaras, teniendo el objetivo de tener 5 más dentro de unos días, o nos expulsarán del club. Al principio, la cámara más importante era la segunda, al estar en un ático con un fotógrafo un tanto peculiar. Al ir pulsando en elementos clave o incluso en palabras importantes que digan los personajes (marcadas en amarillo), iremos apuntando diferentes hechos en una libreta.

Con estos hechos podemos indagar más para contextualizar lo que estamos observando, al realizar búsquedas en internet. Encontrar el hecho adecuado o la combinación de dos palabras es esencial si queremos descubrir qué está pasando. También es importante relacionar varios hechos para obtener conclusiones. Por ejemplo, en esta cámara podemos deducir que la persona está en el ático por la ventana, el material de fotografía y las cajas vacías. Gracias a varios comentarios y la gorra de chófer, llegamos a deducir que es un chófer de limusinas, y así sucesivamente. Gracias a las búsquedas, llegué a descubrir que estaba sacando fotos de famosos desnudos, y de ahí su material fotográfico de alta calidad, para luego vender dichas fotos.

Esta progresión y unión de hechos es bastante natural, y lo más importante, tiene que salir de nosotros mismos. Podemos estar simplemente observando, o participando así de forma más activa. Pero ojo, porque ciertas acciones y diálogos solo ocurren a unas horas concretas, por lo que si estamos haciendo otra cosa (como trabajar, dormir, buscar en internet o en el chat con otros personajes), tendremos que esperar al día siguiente a que llegue esa hora para volver a ver ese suceso. Todo esto hace que sea increíblemente adictivo observar a cada mono, al no querer perdernos nada hasta que sepamos cómo funciona cada micro-historia.

Do Not Feed the Monkeys

A medida que iban pasando los días, logré comprar otra cámara para observar a otro personaje muy diferente, pero que ofrecía algo más interesante que ver a unas gallinas en una granja. Además, van apareciendo diversas formas de obtener dinero, como responder a los emails que nos envía la organización con conclusiones sacadas de cada cámara (como el nombre del fotógrafo/chófer o el evento que se está organizando en otra cámara), lo que sirve para darnos ciertos objetivos.

Al parecer, en ciertas situaciones podremos interactuar con los “monos” observados, aunque no llegué hasta tal punto. Será muy interesante de comprobar, ya que si ahora me estaba encontrando con historias llenas de elementos que rozan lo legal, ¿qué pasará cuando haya una vida en peligro? ¿Podré observar de forma impasible, o me saldrán los instintos de participar? Son cuestiones muy interesantes, y que estoy deseando explorar cuando juegue mucho más a Do Not Feed the Monkeys. Por ahora, está planteado su lanzamiento para inicios de 2018 en exclusiva para PC (al depender tanto del ratón, será complicado adaptarlo a consolas), con que hasta entonces, cuidado con lo que hacemos, porque igual somos un mono más que está siendo observado constantemente.

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