Impresiones de Singularity, el nuevo juego de Zero Latency. La Realidad Virtual más inmersiva se va al espacio

    Aunque la Realidad Virtual es muy inmersiva, algo que siempre ha faltado es la capacidad de poder movernos libremente al jugar. Con HTC Vive podemos movernos en un espacio muy pequeño, pero no es lo mismo. Ahí es donde entra Zero Latency, una experiencia que lleva ya unos meses entre nosotros en Madrid, y que el próximo 7 de junio se ampliará con un nuevo juego: Singularity.

    Aunque por desgracia no tiene nada que ver con el infravalorado FPS de Activision, aquí nos pondremos en la piel de un miembro de un grupo de operaciones especiales que tiene que ir a una nave espacial para destruir una IA corrupta. El argumento es lo de menos, ya que aquí lo importante es cómo se juega: en un espacio de 200 metros cuadrados con un arma para disparar, una mochila a nuestra espalda y las gafas de VR de rigor.

    El tema de movernos libremente por el juego es el punto fuerte de Zero Latency, y vaya si es lo que más me ha gustado de Singularity. Eso es lo que evita que sea un juego mediocre, ya que como tal, simplemente vamos avanzando por estrechos pasillos acabando contra todo tipo de robots sin una IA demasiado inteligente. Aun así, la experiencia es tan espectacular, que es sencillamente de lo mejor que he probado de Realidad Virtual.

    Siguiendo las órdenes que nos den por los cascos, tendremos que ir disparando con cualquiera de las cuatro armas disponibles: un rifle de asalto, una escopeta, un rayo láser continuo y un rayo de energía lento pero muy potente. Como ocurre en Farpoint, el hecho de mover el arma y que el arma se mueva de forma virtual es una experiencia increíble. Cuando además empiezas a andar y nuestro avatar también se mueve, es algo completamente indescriptible.

    Es cierto que al principio resulta algo extraño, pero para el final, ya te sientes realmente cómodo, moviéndote más o menos rápido (nunca sin llegar a correr, ya que no está permitido), agachándote detrás de coberturas para esquivar los disparos enemigos, etc. Varios de los momentos más potentes de Singularity se aprovechan precisamente de esta capacidad que tenemos para movernos, como cuando tenemos que cruzar una estrecha pasarela mientras disparamos a varias naves que no paran de disparar. Es en este momento cuando nos toca colaborar con nuestros compañeros para que uno pueda centrarse en avanzar mientras otro le cubre, por ejemplo. También es muy importante usar el escudo que tenemos paralelo a nuestro arma, lo que nos permite cubrirnos casi como si fuéramos el Capitán América, lo cual es ciertamente muy satisfactorio y divertido.

    Tras varios momentos geniales en los que colaboramos con todo el grupo (que puede llegar hasta de 6 personas) y otros en los que nos dividimos en dos grupos pequeños, se llega por fin al jefe final, que está bastante bien al hacernos colaborar entre todos los usuarios si queremos salir con vida.

    En toda la partida es importante recalcar que las vidas son infinitas, por lo que morir sólo tiene la consecuencia de tener que esperar unos 10 segundos. Sin embargo, todo es más satisfactorio cuando lo hacemos de forma perfecta y sin morir, que es por lo que el trabajo en equipo es tan importante.

    Algo fundamental de toda esta experiencia, que dura alrededor de los 30 minutos, es que es totalmente inmersiva. Lo de poder movernos libremente es genial, y que haya cuidado para que nunca te choques con los otros usuarios o una pared es de agradecer. Visualmente, el juego es bastante bueno, y si bien no llega a sorprender, lo fundamental es que se ve todo con claridad, para que nunca nos sintamos fuera de lugar. Gracias al HUD, realmente sentimos que estamos dentro de un traje espacial, lo cual siempre es divertido.

    Esta ha sido la primera experiencia que he tenido con Zero Latency, y no podía ser mejor. La experiencia es de las mejores que he tenido con Realidad Virtual, gracias a lo bien que se mueve todo, la libertad a la hora de movernos por los escenarios físicamente y lo bien que se controlan las armas.

    Junto a Singularity también está Outbreak, donde estaremos en medio de un apocalipsis zombie, y desde luego, cualquiera de las dos opciones es más que recomendable para pasar un buen rato con los amigos disfrutando de una de las mejores experiencias de Realidad Virtual que se pueden probar actualmente.

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