Impresiones de Dreadnought. Sintiéndote el capitán del Battlestar Galactica, el Enterprise o el Halcón Milenario

Dreadnought

Los fans de cualquier saga espacial siempre nos hemos querido sentir como capitanes de las principales naves que se muestran, ya sean gigantes naves armadas como el Galactica de “Battlestar Galactica”, de mediano tamaño como el Enterprise de “Star Trek” o más pequeñas y manejables como el Halcón Milenario de “Star Wars”. Aunque ya hay juegos que nos permiten sentirnos como los pilotos de estas naves, suelen centrarse en un solo tipo, y si se trata de las naves grandes, son simuladores que alejan a los fans de la acción más directa. Para juntar todo esto tenemos Dreadnought, el próximo juego de Yager y que llegará a PC dentro de poco, siendo un F2P bastante a tener en cuenta.

En la pasada Gamescom tuve ocasión de probar el juego echando una partida, y la verdad es que acabé bastante sorprendido. En esencia, se tratará de un juego muy similar a los shooters online, pero usando naves en vez de personajes como tal. La principal diferencia es que controlaremos naves, que pueden ser de diferentes tipos, desde las pequeñas e individuales hasta las grandes fragatas de combate cuyo tamaño es descomunal.


Como nos contaron, cada tipo de nave se centran en un tipo de esas naves icónicas que mencionaba antes, y como no podía ser de otra forma, hay que características muy diferentes para cada nave. Cuanto más grande sea, más lenta será, pero más capacidad ofensiva y defensiva tendrá. Esto da lugar a batallas muy grandes en las que hay naves de todo tipo, y hasta hay naves controladas por la IA al más puro estilo Titanfall para hacernos creer que estamos en una batalla mucho más grande de lo que en realidad es, y consiguen ese objetivo.

Dreadnought

El control es ciertamente muy sencillo, habiendo ataques principales, habilidades que necesitan un tiempo de recarga, y algo que me gustó: dirigir la energía a los motores, al escudo o a las armas. Durante un tiempo esos aspectos se verán potenciados a costa de una pequeña reducción en la potencia de lo demás, lo cual puede venir bien para cuando estamos rodeados para aumentar nuestras defensas, o si estamos aniquilando a un enemigo, aumentar la potencia.

La diferencia entre las naves es muy palpable, ofreciendo experiencias de juego bastante diferentes. Por ejemplo, una fragata de gran tamaño viene muy bien para atacar desde la distancia gracias a su potencia de fuego, pero como es tan lenta, una nave muy rápida nos puede hacer mucho daño si no activamos las contramedidas adecuadas. Por otro lado, una nave pequeña puede ser tan mortal como una gigantesca, ya sea una de las rápidas para hacer incursiones y ataques veloces a los enemigos, o para actuar como un francotirador y hacer ataques devastadores desde lejos.

Visualmente, el juego es muy espectacular. Las naves son realmente imponentes, y además se podrán personalizar, tanto de forma visual como en su armamento, para que se adecuen a nuestro estilo de juego dentro de cada clase. Algo interesante es que no estaremos limitados a la nave que escojamos al principio de la partida, sino que podremos cambiar entre las demás que estén en nuestro “loadout” cada vez que muramos. Si esto os suena a los shooters online típicos, así es, pero la experiencia de controlar una nave para jugar lo hace todo bastante diferente y espectacular.

Dreadnought

Al ser un F2P, una de las principales incógnitas es cómo funcionará el sistema monetario. Todavía no han querido meterse en ese aspecto, pero sí que pude ver que habrá naves icónicas de este universo que no se podrán personalizar. Estas serán las naves premium, que seguro costarán dinero real y no dinero ingame.

Lo bueno es que las incógnitas del sistema monetario se resolverán una vez el juego llegue a lo largo de otoño a su estado de beta abierta. Lo bueno es que, Dreadnought como tal pinta muy bien. El juego es divertido y luce de miedo. Al ser gratuito, muchos podrán probarlo y sentirse como capitanes de sus naves favoritas en encarnecidas batallas a través de internet.

Entradas relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *