Impresiones de Ziggurat en Xbox One. Rogue-like de calidad y muy frenético

Ziggurat

Uno de los indies españoles del año pasado mejor recibidos fue sin duda Ziggurat, el proyecto más ambicioso de Milkstone Studios hasta la fecha, y que nos proponía adentrarnos en el Ziggurat para completar nuestro entrenamiento de magos. Este lugar se generaba proceduralmente en cada partida, lo que unido a las mecánicas de los rogue-likes, hacían que estuviéramos ante un título de lo más rejugable y divertido.

Tras la buena acogida por parte de los usuarios en PC, en breve podremos disfrutar del título en Xbox One (y más adelante en PS4), con todas las mejoras introducidas en la versión para compatibles, y así tener la misma experiencia, pero en consolas de sobremesa.

Aunque muchas veces los rogue-likes tiene una perspectiva cenital, una de las particularidades de Ziggurat es que jugamos en primera persona, con una jugabilidad muy de la vieja escuela: nada de vida regenerativa, coberturas o cosas por el estilo. Somos nosotros contra el mundo a un ritmo endiabladamente rápido.

Ziggurat 3

La jugabilidad se ha adaptado muy bien para el mando de Xbox One, tomando como base el mayor soporte para mandos que tuvo la versión de PC después de su lanzamiento. De esta forma, se ha aumentado ligeramente el auto-apuntado para que tengamos precisión a la hora de disparar, algo que viene bien, porque nunca estaremos quietos, a no ser que queramos morir, claro.

En lugar de usar armas de fuego, usaremos magia para atacar a todo tipo de enemigos. La varita será nuestro arma predefinida, y su munición sí se recarga con el tiempo. Para las demás, tendremos que fijarnos en los indicadores de maná de la pantalla, ya que cuando se agoten, adiós al arma. Al igual que ocurre con los enemigos, las armas que nos encontremos en cada partida son aleatorias, y cada una tiene sus puntos fuertes y débiles frente a cada tipo de enemigos, por lo que tendremos que ir adaptándonos a lo que nos encontremos en cada partida.

Las salas que nos podemos encontrar pueden ser de combates, teniendo que acabar con todos los enemigos para poder continuar; de sacrificios, donde recibiremos recompensas a cambio de sacrificar puntos de vida o maná; o las de trampas, donde tendremos que ir con cuidado si no queremos morir empalados, achicharrados o como nos prueben en esa sala.

Ziggurat

Al igual que ocurre con las salas, las mejoras que vayamos consiguiendo al subir de nivel son aleatorias, dándonos dos opciones que serán distintas cada vez, teniendo que elegir la que mejor se adecue a nuestra estrategia. Lo mismo se aplica a los tipos de personajes, cada uno con sus puntos fuertes y débiles.

Aunque el lanzamiento de esta versión de Ziggurat está a la vuelta de la esquina (se espera para el 20 de marzo o principios de abril), el juego ya apunta maneras. En PC es un FPS divertido a más no poder, con que va a ser una delicia poder adentrarnos en este peligroso laberinto lleno de trampas y enemigos ahora en consolas.

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