Impresiones de Clandestine. El espionaje y el cooperativo asimétrico se dan la mano

Clandestine

Algo que está teniendo bastante tirón últimamente es el multijugador asimétrico. Ya sea en juegos de acción como Evolve, otros de minijuegos como Nintendo Land, por citar unos pocos ejemplos. Sin embargo, todavía falta adentrarse a lo grande con esta interesante propuesta dentro del género del sigilo en su faceta cooperativa, y es ahí donde entra Clandestine, el próximo juego de Logic Artists, y que actualmente está en Steam Early Access. Esta versión es la que hemos podido probar largo y tendido, y aunque se nota que todavía le falta algo de tiempo de desarrollo, parece que las piezas para lograr un juego memorable ya están en posición.

En esta versión aún en desarrollo, podemos disfrutar de solo unos pocos desafíos, estando todo el contenido de la historia actualmente bloqueado. Aunque no es esencial saber la propuesta argumental para disfrutar de estos desafíos, nunca está de más recordarla: controlamos a Katya, una espía que trabajaba antes para la KGB, y a Martin, un hacker de mucho talento pero algo fanfarrón. Ambos han sido obligados a trabajar en una unidad secreta durante la década de los 90 para descubrir quién está acabando con los espías de la CIA y los antiguos trabajadores de la KGB.

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Esta ambientación es muy importante, porque eso significa que no habrá tecnología punta como en Splinter Cell, lo que se refleja claramente desde el punto de vista del hacker. Pero no nos adelantemos todavía. Los desafíos están estructurados en tres modos diferentes. En uno de ellos, tendremos que acabar con todos los enemigos del nivel. En otro, recuperar los discos de información que están ocultos, y en el último, escapar de la zona con los enemigos en estado de alerta. Los tres modos están disponibles en los cuatro mapas disponibles, siendo bastante rejugable al poder afrontar cada modo de una forma muy diferente en función de en qué mapa estemos.

Al contrario que en otros juegos de sigilo, el hacker no será solo una voz en nuestra cabeza que nos dará información para avanzar, sino que será otro jugador el que le controle para que nos dé la información; o si jugamos solos, nosotros mismos. Esa es la característica más atractiva y arriesgada de Clandestine, porque aunque la idea es genial, es un concepto que me tenía preocupado sobre su adaptación.

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Donde sin duda queda algo peor esta mecánica de controlar tanto a espía como hacker es al jugar por nuestra cuenta, ya que al pulsar un botón, cambiaremos entre el kacker y la espía, dejando al otro completamente inmóvil cuando no lo usamos. Esto es peligroso, ya que Katya no aguanta demasiados disparos, y como nos quedemos en una mala posición, podemos morir rápidamente.

Este “problemilla” desaparece por completo al jugar con alguien y comunicarse por voz. Mientras que el jugador que controla al espía va avanzando y cumpliendo los objetivos, su compañero debe localizar y marcar a los enemigos en el mapa, desactivar las cámaras de seguridad o conseguir los códigos de desbloqueo de las puertas. Pensaba que jugar como hacker iba a ser aburrido y el espía iba a ser quien se lo pasaría bien, pero la diversión es muy alta desde ambas perspectivas.

Como el hacker, tendremos que tener una buena visión periférica para navegar entre las cuatro pantallas de la interfaz. Aunque a simple vista puede parecer algo abrumador por la cantidad de elementos, la verdad es que es bastante sencillo y funciona muy bien, pero requiere que pongamos toda nuestra atención a cada objeto en pantalla. Otro aspecto interesante es que podemos dejar botiquines o munición en salas concretas para el espía, o incluso podemos sobornar a algunos guardias para que no activen la alarma al vernos.

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Al jugar como Martin, me sentía como Chloe O’Brien de “24”, o como Seymour Birkhoff de “Nikita” por poner algunos ejemplos, y esa sensación es genial. Que la misión fracase puede ser porque el espía no es muy bueno jugando, pero si el hacker no hace bien su trabajo, y va ayudando al espía, la pantalla de misión fallida va a ser muy frecuente.

Con el espía, la tensión está también por tener que reaccionar a lo inesperado. En varias partidas, el hacker me avisó justo en el último momento de que un guardia se acercaba a mi posición, por lo que buscar un escondite rápidamente para acabar con él en silencio es algo muy de película, e intenso a más no poder.

Las habilidades de Katya son las típicas de cualquier espía de los videojuegos, como esconderse tras las paredes, saltar, o realizar derribos cuerpo a cuerpo. Se nota que Splinter Cell ha sido una clara inspiración para esta parte jugable, pero no los recientes, sino Chaos Theory, porque se sigue un poco el estilo de juego pausado, teniendo que ver los patrones de movimiento del enemigo con cuidado para luego poder actuar. Algo interesante es que antes de empezar la misión, podemos elegir nuestro atuendo (si vamos como civil o con traje de infiltración), lo que afecta a nuestra defensa, la munición (hay letal y no letal) y gadgets (granadas de varios tipos, inhibidores de señal y otros juguetitos) que podemos llevar encima, algo que no afecta demasiado en estos niveles sueltos, pero que seguro afectará en los niveles más complejos de la historia.

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Antes comentaba que a Clandestine todavía le falta tiempo de desarrollo, y es que a pesar de tener ya las mecánicas de juego básicas implementadas, hay varios bugs y faltan algunas cosas importantes. En la cuestión de fallos, hay animaciones algo raras, poder quedarse atascado en el escenario, o varios cuelgues. En las carencias, la más importante es el poder mover los cuerpos, y es que una vez hemos acabado con un enemigo, no podemos moverlo para evitar dejarlo a la vista de sus compañeros.

Esto es algo propio de una versión aún en desarrollo, y al menos, me gusta ver cómo se han ido solventando los principales errores presentes y añadido nuevas mecánicas con cada nueva actualización. Por ejemplo, ahora se puede usar mando para jugar (aunque con el hacker aún se tiene que pulir un poco), podemos cambiar de hombro al apuntar con el arma, o podemos entrar dentro de los ordenadores con ambos personajes para leer emails y descubrir datos sobre la historia y nuestra misión.

Así que, con todo esto, la versión de Early Access de Clandestine deja muy buenas impresiones. Las mecánicas de juego son innovadoras por su enfoque en el cooperativo asimétrico, y funcionan a las mil maravillas. Solo queda esperar y ver la evolución con los añadidos y la corrección de bugs con cada nueva versión, hasta finalmente, disfrutar de la versión final, que puede ser una de las grandes sorpresas del año para todo amante del espionaje y la infiltración.

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