Impresiones finales de Elite: Dangerous. Arranca la batalla espacial más espectacular

Elite Dangerous

Desde el pasado 16 de diciembre está disponible la versión final de Elite: Dangerous, el simulador espacial de Frontier Development que aprovecha como pocos la Realidad Virtual para ofrecer una experiencia inmersiva al máximo. Ya os hemos contado nuestras impresiones en otras ocasiones, y tras probar un poco más el juego con Oculus Rift, esta vez nos centraremos en su sistema de combate.

En esta ocasión hemos probado el juego con el joystick Hotas Warthog de Thrustmaster, que es diferente al que he usado en ocasiones anteriores, por lo que me costó un poco adaptarme. Es lo que tiene no poder ver el mando al ponerte las gafas de Oculus, pero luego resulta ser tan cómodo y útil como los que traían los desarrolladores para los diferentes eventos que han hecho. En vez de adentrarnos en este increíblemente grande universo, hicimos varias misiones de entrenamiento con personajes controlados por la IA dentro de varios escenarios que se convertirán en la norma dentro de nuestras aventuras espaciales.

Lo primero, salir del hangar de una nave. Esto puede parecer algo sencillo, pero si no se hace con cuidado, puedes acabar saltando por los aires antes de salir al espacio, y lo digo por experiencia. Aunque sin duda, la verdadera gracia (al menos para un servidor) está en embarcarse en grandes batallas espaciales al más puro estilo Star Wars y demás franquicias cinematográficas.

Elite Dangerous

En una de las misiones de entrenamiento había que acabar con varias naves espaciales enemigas con la única ayuda de nuestra arma principal en forma de rayo láser y la secundaria, una ametralladora. Tanto nosotros como los enemigos contamos con un escudo que nos protege de parte del daño, pero que no es infinito, ya que cuando se agote, será la nave la que empezará a sufrir los impactos.

El ver en primera persona los disparos y explosiones que nos pueden ocasionar los ataques enemigos es muy espectacular, y gracias a Oculus Rift, es casi como si estuvieras ahí mismo. Cosas técnicas aparte, los combates son muy intensos, incluso en un uno contra uno, ya que ves en pantalla tanto el estado de tu nave como el estado de la nave enemiga. Si logramos quitar los escudos al enemigo, tenemos un breve espacio de tiempo para acribillarle y que salte por los aires, ya que los escudos se recargan durante un tiempo, cambiando en ese momento la IA de estrategia para intentar esquivar nuestros ataques en lugar de lanzarse en una ofensiva kamikaze.

Esto ya es de por sí muy intenso, pero si además el combate tiene lugar en un cinturón de asteroides, la espectacularidad de la situación aumenta todavía más.

Elite Dangerous

Otro de los combates era un asalto contra una nave de gran tamaño, custodiada por varias naves de asalto más pequeñas. Solos no tendríamos ninguna oportunidad, por lo que nos acompañaban varios aliados. Esta batalla tenía una escala considerable, ya que se podían ver por todos lados naves combatiendo, y en el centro de todo, la nave objetivo.

Si antes decía que la sensación que daban las peleas era la de estar dentro de una película, esa sensación aumentaba incluso más. Solo pensar que estos combates se pueden dar en la parte “real” del juego, con muchos más usuarios por bando y con el comportamiento más humano por parte de los involucrados, era alucinante.

Aunque todo lo que probé en esta ocasión estaba enfocado en el combate, usando diferentes armas para poder habituarse a su uso, el juego no se centra únicamente en luchar contra otras naves. Más bien, es solo una opción, ya que podemos centrarnos en explorar el universo, comerciar o incluso realizar actividades de minería en los cinturones de asteroides, por lo que habrá algo para todo tipo de usuarios.

Elite Dangerous

Elite: Dangerous es el motivo por el que me fastidia no ser un jugador de PC o disponer de un equipo lo suficientemente potente para disfrutarlo, ya que la experiencia de juego es increíble, y al jugar con Oculus Rift, la sensación es inmejorable. Por lo que si os gustan los simuladores espaciales o queréis sentiros como Han Solo en el Halcón Milenario, y tenéis un ordenador lo suficientemente potente para que os funcione el juego, aquí tenéis una aventura espacial a la que es imposible resistirse.

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