Impresiones de Lara Croft and the Temple of Osiris. Más acción cooperativa para la cazadora de tumbas

Lara Croft

Aunque todos nos quedamos sorprendidos por la exclusiva temporal de Rise of the Tomb Raider para Xbox One, no fue el único juego con la famosa arqueóloga en la Gamescom, ya que Lara Croft and the Temple of Osiris estaba disponible para ser probado por todos los asistentes. Es una lástima que la demo no se pudiera jugar de forma cooperativa, ya que es donde reside la gracia todo el título al tener los cuatro personajes habilidades únicas que se deben combinar para superar los niveles. En su lugar, controlábamos a Lara Croft, que tenía todas las habilidades ella misma para que pudiéramos ir avanzando. Aun así, la demo me dejó un muy buen sabor de boca, con que no me puedo ni imaginar lo que me gustará cuando se juegue en cooperativo.

La demo nos ponía en los primeros compases de la aventura, cuando Lara y su rival Cartel Bell han despertado a los dioses Horus e Isis, al mismo tiempo que al malvado Set, que les encierra en el templo para poder acabar con ellos y poder desatar el mal sobre la Tierra.

Lara Croft

El desarrollo como tal se mantiene muy fiel al visto en Guardian of Light, por lo que desde una vista isométrica iremos avanzando por los niveles a base de disparos contra los enemigos que nos vayan surgiendo, y resolviendo varios rompecabezas. En esta demo, al ser el primer nivel, todo servía a modo de tutorial para las habilidades de cada personaje, que repito, al jugar solo las tiene todas un mismo jugador.

De esta forma, Isis puede levantar plataformas con su bastón, mientras que Horus puede crear rayos de luz con el suyo. Carter usa explosivos bastante potentes, y Lara tiene un gancho. No sé si luego tendrán más diferencias entre ellos, pero al menos, el escenario estaba bastante bien diseñado para que entre los cuatro hubiera que colaborar, lo cual suena muy interesante, tanto por la parte de ayudar como de hacer alguna que otra perrería a los demás para obtener al final una mayor puntuación.

El combate sigue siendo bastante simple, usando el stick derecho para disparar, pero gracias a unos cuantos tipos de enemigos que ya hay en este primer nivel, parece que la acción va a ser también muy intensa.

Lo que más me gustó es el énfasis en la parte de puzzles y plataformeo, ya que para resolver los rompecabezas, había que mover un objeto hacia una posición X, para lo cual había que combinar varias habilidades. Además, había varias zonas de saltos y plataformeo puro y duro, que aunque no sea excesivamente complejo, se agradece.

El momento álgido de este primer nivel es la persecución final en la que huimos de un bicho gigantesco mientras va destruyendo el puente detrás de nosotros. Así que toca sacar reflejos e ir saltando sin parar ni un solo momento mientras esquivamos derrumbes y evitamos caernos en los huecos que se van formando por las embestidas de semejante bestia.

Gráficamente, el juego se ve bastante bien, y aunque sea exclusivo de la nueva generación, se nota que no es un título que esté destinado a dejarnos con la boca abierta como sí lo hará la próxima entrega del reboot. Aun así, el estilo egipcio es algo que me gusta bastante, y la música de ese estilo mezclado con temas más épicos propios de la aventura le sentaban muy bien.

Lara Croft

En definitiva, parece que Crystal Dynamics le ha cogido el punto a la acción cooperativa e isométrica, ya que Lara Croft and the Temple of Osiris apunta a ser diversión garantizada una vez salga a la venta a finales de año en los servicios de descarga de PC, PS4 y Xbox One.

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