Impresiones de La Tierra-Media: Sombras de Mordor. El juego definitivo de El Señor de los Anillos

Middle Earth Shadow of Mordor

Los juegos basados en El Señor de los Anillos han sido más bien aceptables como mucho, y en su mayoría, bastante mejorables. Por eso, tenía muchas esperanzas en La Tierra-Media: Sombras de Mordor, y tras probarlo en la Gamescom, recuerdo que pensé “Es lo mejor que he probado hasta ahora en la feria”. Luego fui a probar Batman: Arkham Knight y fue sustituido, pero aun así, el título se ha convertido en uno de mis favoritos de la Gamescom, y uno de los juegos a los que más ganas le tengo de lo que queda de año.

La demo no se molestaba en dar un contexto argumental, sino que directamente te soltaba en una zona abierta con un objetivo muy claro: acabar con cinco capitanes orcos.

Aquí ya se empieza a ver la gracia del sistema “Némesis”, que da una personalidad a cada orco importante. En este caso, nos sirve para saber que cada capitán tiene dos guardaespaldas. Podríamos optar por ir de frente a por un capitán, teniendo en cuenta que no solo estará él, sino también sus guardaespaldas, o podemos ir primero a por éstos para que luego la lucha con el capitán sea más fácil.

La elección es nuestra, y hay muchas alternativas a simplemente matar a los orcos por el hecho de tener que hacerlo. Aunque antes de empezar esta caza de capitanes, me familiaricé un poco con los controles, siendo muy accesibles, recordando algo en la exploración a Assassin’s Creed, y luego en el combate a Batman: Arkham, con varios elementos de cosecha propia, como el usar la magia del espectro que nos tiene poseídos, lo que nos permite usar flechas mágicas para teletransportarnos y matar a un orco de un espadazo. Y si vemos a una bestia por el camino, podemos controlarla y usarla para matar más fácilmente a los enemigos, como un troll que había por el camino, que me sirvió para matar a un capitán casi sin darme cuenta.

Middle Earth Shadow of Mordor

Con una noción ya de la jugabilidad, decidí ir a por el primer capitán. Para acabar con él, no basta solo con ir a explorar, sino que hay que activar una misión para hacerle salir. En este caso, consistía en matar a 20 orcos sin recibir un solo impacto. Para ello, el sigilo y las flechas mágicas no venían nada mal, además de tener algo de reflejos cuando tocaba pelear sí o sí.

Tras acabar con los 20 orcos, el capitán y sus dos guardaespaldas salieron a recibirme. Al acercarte a cualquiera de ellos, tienen un pequeño encontronazo en el que intercambian varias palabras, dando así personalidad a cada orco, ya que si por ejemplo, me hubieran matado antes, lo recordarían y te lo echarían por cara en este momento. Los capitanes y los guardaespaldas son como pequeños jefes finales, ya que tienen mucho más poder que un orco normal, por lo que hay que sar contraataques, esquivas y ataques rápidos para poder acabar con ellos.

Pero matarlos es solo una opción, ya que al debilitarlos, podemos dominarlos para que se conviertan en nuestros aliados, o secarles el cerebro para conseguir información valiosa. Por eso, en lugar de haber ido a por el capitán de fente podría haber ido a por los guardaespaldas, hacerles mis aliados, y luego ir a por el capitán con esta ayuda extra.

Middle Earth Shadow of Mordor

A pesar de estar en desventaja numérica, tras un intenso combate (algo que se acentúa al tener vida que solo se recupera con hierbas especiales desperdigadas por el escenario), logré dominar a ambos guardaespaldas y hacer huir al capitán en cuanto le quedaba poca vida. Podría haberle dejado escapar, pero decidí ir a por él y hacerle también mi aliado.

Entonces, se abre un nuevo abanico de posibilidades: ¿voy a por el resto de capitanes de forma independiente, o uso al capitán que está de mi lado? Decidí esto último, para así iniciar una batalla entre los dos capitanes. Para llegar al lugar de esta batalla, usé el transporte rápido, que es con las torres espectrales que hay repartidas por el mapa.

Ya dentro de esta nueva misión, me encantó ver cómo cada capitán tenía su pequeño mini-ejército y se enfrentaban entre sí mientras nosotros vemos todo desde las alturas. Podría haber dejado que se mataran entre ellos, pero decidí unirme a la fiesta, acabando poco a poco con los guardaespaldas y los orcos menores. Cuando finalmente iba a ir a por el capitán enemigo, mi aliado acabó con él.

Middle Earth Shadow of Mordor

Esto hizo que subiera de nivel y de poder, por lo que para futuras batallas, será un aliado mucho más poderoso. La gracia del juego es precisamente esta: jugar con los orcos según nos plazca, para así crear batallas a menor escala como esta, o a mucha mayor escala si tenemos a muchos capitanes dominados.

Todo con una jugabilidad muy buena, directa y divertida, que redondeaba un paquete sencillamente impresionante. Lo único que me dejó algo frío eran los gráficos, notándose que estamos ante un juego intergeneracional y por eso no luce “next-gen” del todo. Aun así, es una minucia cuando me lo he pasado tan bien con La Tierra-Media: Sombras de Mordor, que si se mantiene como en la demo durante todo el juego y cuenta una buena historia, se va a convertir en uno de los bombazos del año, y en el juego definitivo de esta franquicia. Lo bueno es que solo tenemos que esperar hasta el 3 de octubre, día en el que al fin se pondrá a la venta.

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