Impresiones de The Vanishing of Ethan Carter. Una aventura rara, preciosa e intrigante

The Vanishing of Ethan Carter

Normalmente, tras probar un juego ya sabes hacia dónde van a ir los tiros y más o menos lo que te encontrarás en el universo del título. Bueno, pues en la Gamescom 2014 con The Vanishing of Ethan Carter me pasó todo lo contrario. Sí, sé que controlas al detective Paul Prospero, un detective que va a Red Creek Valley por una carta de Ethan Carter, que se encuentra en grave peligro. Al llegar allí, ha desaparecido, con que nos toca encontrarlo en mitad de muchísimos misterios.

Pero en serio, misterios desde el primer minuto, ya que vas andando por el bosque, y de repente te salen trampas. Si se observan detenidamente, podemos abrir como una especie de portal temporal para ver el pasado de lo que ha ocurrido. Todo mientras Paul va haciendo un monólogo interior muy de estilo “noire” de cómo todo va a irse al traste y tiene la sensación de que éste será su último caso.

Por si estas trampas no fueran suficiente, más adelante nos encontramos unas piernas cortadas, y siguiendo el rastro de sangre, llegamos a un cadáver. ¿Qué narices ha pasado aquí? ¿Qué habilidades poseemos realmente? Jugar así sin ningún tipo de guía sobre el universo o el juego era muy extraño, pero fascinante al mismo tiempo.

The Vanishing of Ethan Carter

Al igual que con las trampas de antes, sale la opción de abrir un portal, pero no dura nada de tiempo. Para solucionarlo, hay que resolver un puzzle: encontrar todas las pistas para resolver el asesinato. Así que, explorando los escenarios (¿he dicho ya que son preciosos?), vamos encontrando el arma homicida, una cuerda rota, sangre en la locomotora de un tren y varias pistas más. Cuanto más logremos, más larga será la visión, siendo nuestro objetivo reconstruir el asesinato para ver con claridad qué es lo que pasó.

Es una forma muy inteligente de integrar los puzzles, ya que no es algo intrusivo, sino que forma parte de la propia narrativa. Además, al coger cada pista, vemos varios textos que van surgiendo, como si fueran nuestros pensamientos en plan “¿Es el arma homicida?” y cosas por el estilo.

Por desgracia, no tuve el tiempo suficiente como para terminar la demo y ver la visión completa, ya que luego había que interactuar con la locomotora con la sangre y otros elementos más.

The Vanishing of Ethan Carter

Sin embargo, ahí no acababa la locura que ofrece este The Vanishing of Ethan Carter, ya que explorando un poco el escenario, te encontrabas con un poste con cuatro paneles de colores. Tras ponerlos todos verdes, se abría un portal en el que veíamos a un astronauta, que nos invita a seguirle por el escenario. Vamos, una locura que no sabía ni de dónde había salido, para que al final, nos termine abduciendo una nave espacial.

Esto no sé si forma parte del juego o es un gran huevo de pascua al ser los desarrolladores The Astronauts (ex-miembros de los equipos encargados de hacer BulletstormPainkiller), pero no dejaba de alucinar. Es todo muy raro, muy misterioso, pero muy intrigante. No podía soltar el mando, y porque tenía que ir a otra cita a la que ya llegaba tarde, que si no, no habría parado hasta resolver el misterio y de alguna forma salir de esa nave espacial.

Resumiendo, The Vanishing of Ethan Carter me ha dejado con ganas de más. Sigo sin saber muy bien qué narices pasa en Red Creek Valley, y realmente quiero descubrirlo. Y si el viaje va a estar tan lleno de momentos extraños y absorbentes como los de la demo, estoy deseando que salga ya el juego, algo que no ocurrirá hasta finales de año o principios del que viene.

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