Impresiones de Call of Duty: Advanced Warfare. La saga da por fin el salto generacional

Call of Duty Advanced Warfare

Dicen que nos caemos para levantarnos, y es lo que parece haberle pasado a Call of Duty, ya que tras decepcionar el año pasado, está pisando muy fuerte con Call of Duty: Advanced Warfare. Ya en la campaña hemos visto en algún vídeo cómo el juego va a apostar por una historia que a priori, parece interesante, y ya en la Gamescom hemos podido probar el multijugador largo y tendido, comprobando cómo la saga ha evolucionado tras tantos años demandándolo.

Todo es gracias al exoesqueleto, que nos da todo un amplio abanico de posibilidades jugables. ¿Queremos ser defensivos y usar un escudo? Una habilidad nos lo permite. ¿Y por qué no hacerse invisible? Lo mismo, y así con otras cualidades, como el tener una especie de sónar que resalta en pantalla a los enemigos, o una lluvia de partículas que anulan todos los explosivos a nuestro alrededor.

Esto ya sería de por sí suficientemente interesante, pero es que el exoesqueleto afecta por completo al movimiento, haciendo que las partidas sean todavía más rápidas, y lo que es más importante, verticales.

Call of Duty Advanced Warfare

Ahora ya no solo podemos esprintar, sino también impulsarnos hacia los lados, dar grandes saltos, o incluso hacer estas esquivas en el aire. Todo de una forma muy sencilla y dinámica. Esto hace que siempre veamos gente saltando por el mapa, y que por ello, ahora se indica si un enemigo está por encima o por debajo nuestra.

Esto ayuda mucho a planificar los ataques, ya que si estamos muy por encima de un enemigo, podemos dar un doble salto, y luego dar un golpe contra el suelo que acabaría con él, además de bajarnos a nivel de tierra rápidamente. Ir por el aire siempre mola, pero a veces no es lo más conveniente, y es esa conjunción táctica entre ir a nivel de suelo como siempre o saltando la que me ha gustado tanto.

Por supuesto, los mapas están muy pensado para ello, con montones de zonas verticales para aprovechar estas nuevas habilidades al máximo. Además, algunos tienen elementos interactivos, como en una fábrica varillas que se van moviendo y son explosivas, por lo que es peligroso estar cerca suya, o una ola gigantesca que altera parte de otro mapa. Seguimos sin destrucción  como tal, pero tampoco se echa en falta.

Call of Duty Advanced Warfare

Antes de ponerse a combatir, toca crearse al personaje, donde hay más opciones que nunca. Entre las armas y los perks, ya hay bastante, pero es que el número de granadas ha aumentado muchísimo, habiendo las explosivas de toda la vida, las que marcan a los enemigos o las que podemos detonar en cualquier momento. Eso sin mencionar las habilidades del exoesqueleto, que tiene un límite de uso en cada vida, por lo que no hay que ir usándola todo el tiempo.

Como la ambientación es futurista, también son las armas y las rachas, que vuelven a ser por puntos. En el primer campo, hay opciones muy interesantes (también en las mirillas), como escopetas que crean un efecto visual muy chulo al disparar como un campo de fuerza, por ejemplo. En las rachas, tenemos desde los típicos UAV a torretas que podemos controlar una vez colocada, ataques orbitales usando un rayo láser mortal y gigante, o pedir un exoesqueleto bien grande de combate y armado hasta los dientes.

Lo bueno es que en cualquier momento podemos entrar al campo virtual para probar la clase que estemos creando, por lo que así siempre sabremos de antemano si estamos creando la clase definitiva o nuestra perdición.

Call of Duty Advanced Warfare

Además de todas estas opciones, al ir jugando íbamos consiguiendo paquetes de apoyo, que dan nuevo equipamiento, ya sea visual para nuestro personaje (hay más opciones que antes) o armas.

Entrando ya a las partidas en sí, pude probar los cuatro mapas que se han desvelado en cuatro modos de juego: Duelo por Equipos, Capturar la Bandera (sí, ha vuelto), Hardpoint y un nuevo modo de juego. Los dos primeros son autoexplicativos, y en el segundo caso, es una delicia comprobar lo bien que funciona el tema de esperar unos segundos para reaparecer para que las partidas sean más justas, y así hacer que sean partidas muy tensas por ver quién roba la bandera.

Hardpoint es un modo que gustó, y consiste en capturar una zona del mapa, que se va movimiento según pasa el tiempo. La gracia está en el último modo (creo que se llama Uplink), y que es una especie de fútbol americano a lo Call of Duty. Me explico. Tenemos un orbe gigante en nuestra base, y el enemigo otro en el suyo. El objetivo es llevar una pequeña bola (que es un enlace de satélite) al orbe rival. Si lo hacemos metiéndonos junto a la bola, obtenemos dos puntos, pero si lo lanzamos, solo uno. Al llevar la bola no se puede disparar, con que los movimientos rápidos son esenciales, o hacer tácticas como lanzar la bola a un enemigo, que no pueda disparar y entonces masacrarle.

Call of Duty Advanced Warfare

Este último modo me gustó muchísimo, y es donde más se veía la necesidad de usar todas las novedades del exoesqueleto. Aunque no son las únicas novedades, ya que gráficamente, el salto es muy evidente, con niveles que lucen mucho mejor que nunca.

Todo da lugar a una conclusión, y es que Call of Duty: Advanced Warfare es finalmente el salto a la nueva generación de la saga. Todo se mantiene similar y muy diferente al mismo tiempo, con grandes cambios que afectan a la jugabilidad y harán de las partidas todo un espectáculo. Hacía mucho que no estaba tan emocionado por una entrega de la saga, y todo apunta a que el próximo 4 de noviembre, Sledgehammer Games va a demostrar cómo innovar con la franquicia.

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