Impresiones de The Evil Within. El survival más clásico regresa

the-evil-within

Los survival horror están volviendo poco a poco, principalmente gracias a la escena indie. Pero el 17 de octubre va a haber terror del bueno con The Evil Within, que me ha dejado muy buen sabor de boca con la demo del E3, que estaba extraída del capítulo 9 del juego, con que ya la historia estaba bastante avanzada.

Lo importante aquí en esta demo no es la historia, sino comprobar si el juego realmente es un survival o sigue la senda de la mayoría de survivals de grandes compañías de irse a la acción. La respuesta es que el juego se va claramente hacia el terror, algo que se incrementaba al jugar en una sala oscura con los cascos puestos.

El objetivo del nivel es abrir una puerta gigantesca que nos bloquea el paso en una mansión. Para ello, hay que activar tres interruptores repartidos por la mansión, pero claro, la cosa no es tan fácil como ir y pulsar un solo botón, y la mansión no es que esté completamente abandonada.

The Evil Within

La mansión ya de por sí da mal rollete, habiendo trampas por todos lados, que si las desactivamos (con las bombas eso puede salir muy caro si fallamos el minijuego), nos dan recursos para crear munición para la ballesta. Esto es muy importante, ya que la munición es realmente escasa. Además, los enemigos no mueren de las balas, sino que se les deja noqueados. Para acabar con ellos, hay que quemarlos (como los Caminantes Blancos de “Juego de Tronos”), para lo cual tenemos varias cerillas (arden los enemigos que da gusto).

Los recursos son muy escasos, ya sean las cerillas, la munición o las jeringuillas para reponer la salud, que se agota rápidamente. Con esto en cuenta, cada encuentro con los enemigos es un reto, por lo que lo mejor es usar el sigilo. Sin embargo, hay veces que no se puede, y ahí es donde el juego más flaquea: en el combate. Apuntar cuesta bastante, y el combate cuerpo a cuerpo es durillo. No sé si está todo esto hecho adrede para que evitemos las confrontaciones, pero en mi caso, era un motivo para hacerlo.

A pesar de esto, hay detalles interesantes, como lanzar botellas para distraer a los enemigos, o si tenemos un hacha, lograr una muerte instantánea (y muy gore) al usarla, aunque tras ello quede inutilizada. Si al final no tenemos más remedio que huir (los enemigos de la demo eran bastante débiles), parece que hay muchas opciones para ello, como esconderse bajo las camas o los armarios. Siempre sin olvidarnos de la resistencia, ya que el Detective Castellanos no es un superhombre y se cansa.

The Evil Within

Me estoy centrando mucho en el combate, pero la verdad es que no era el centro de atención de la demo, ya que la exploración llevaba la voz cantante, siempre con tensión al abrir las puertas por el temor de que haya algo peligroso al otro lado. Pero a veces, la exploración merecía la pena, al encontrar balas o puntos de mejora, ya que a través de ciertos espejos, puedes ir al refugio, donde guardar la partida o mejorar a nuestro personaje, junto a otras actividades secundarias como completar el mapa de la ciudad. El refugio se nota claramente por la música que suena en los espejos que sirven de portal, por lo que será algo salvador.

Volviendo a la mansión, toda la ambientación está muy lograda, recordando al primer Resident Evil, con zonas oscuras, otras llenas de sangre, y otras en las que se ve que la mansión ha pasado tiempos mejores. Los puzzles son también algo importante, ya que los interruptores eran muy macabros: clavar una aguja en una zona concreta del cerebro de alguien. Si fallamos, nuestra salud se reduce. Una grabación y un mapa del cerebro en cada caso hacía que fuera algo muy sencillo, pero no deja de ser macabro. Lo bueno es que al hacerlo, activamos un flashback fantasmal de lo que ocurrió en la mansión, que digamos, no es algo muy agradable. Otros puzzles eran más clásicos, como encontrar una combinación para una caja fuerte, y otros más orientados a la reacción rápida, como acabar con una trampa que nos arrastra hacia unas cuchillas gigantes.

The Evil Within

Lo importante de todo esto es que siempre se estaba en tensión, y la exploración de escenarios así es un punto muy fuerte. Además, de vez en cuando la pantalla se ponía de azul, apareciendo un enemigo inmortal del que había que escapar rápidamente.

Un detalle que me gustó es que, según el nivel de dificultad, no solo los enemigos son más débiles, también los puzzles se hacen más fáciles, ya que por ejemplo, la caja fuerte se abre automáticamente en el nivel “casual”. Así todo se adapta para el jugador.

Al igual que la jugabilidad en el combate me ha dejado algo frío (de nuevo, eso puede ser algo hecho a propósito), los gráficos tampoco son nada del otro mundo. La versión de PS4 luce bien y ya. Nada destacable, y con algunos elementos muy mejorables, como la sangre que salpica al usar el hacha. Al menos, esta demo ya estaba con textos y voces en castellano, aspecto en el que el juego tiene muy buena pinta.

En definitiva, The Evil Within me ha sorprendido gratamente. Había recibido varias impresiones negativas, pero me ha terminado gustado bastante, ya que es un survival más del estilo de Resident Evil 4 que de las secuelas, y con más exploracion y mal rollete que este último. Con que en eso todo genial. Y aunque tiene algunos detalles por pulir, es una delicia ver cómo un juego de terror (eso sí, miedo como tal no es que me haya dado, aunque no se podía decir lo mismo de todos los que estaban en la sala) de una gran compañía luce tan bien precisamente en ese aspecto: mantenerse fiel al género. Es por eso que estoy deseando que llegue ya el 17 de octubre para ver cómo son las tenebrosas aventuras del inspector Castellanos.

Entradas relacionadas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *