Impresiones de Bayonetta 2. La bruja más picante y el pelo más rebelde siguen repartiendo estopa

Bayonetta 2

El exclusivo de Wii U que más me llama la atención para este año es sin duda Bayonetta 2, ya que tras lo buena que fue la primera entrega, tengo muchas ganas de ver lo que ha hecho Platinum Games en esta secuela. Ya probé el juego en la Madrid Games Week hace unos meses, y para la demo nueva que tenía preparada Nintendo, a esa fase de prólogo que se mostró hace ya bastante tiempo, se le suman parte del capítulo 1 y del capítulo 4. La historia por tanto va dando grandes saltos, pero como lo importante es jugar, las cinemáticas nos las saltábamos todos lo que pasábamos por la consola.

Los que no hayáis visto el prólogo, básicamente consiste en demostrar cómo esta secuela va a ser más grande y más loca que la primera entrega, empezando a combatir contra varios monstruos encima de un jet que está en movimiento, para luego saltar a un tren mientras acabamos con un jefe final, que luego se hace gigante y toca abatirlo mientras volamos entre los rascacielos de la gran ciudad en la que se está celebrando el combate.

Bayonetta 2

Saltando ya al capítulo 1, que no lo pude probar pero sí ver a varios jugar, nos muestra una ciudad realmente preciosa, con unos efectos gráficos fantásticos. Vale que Wii U no sea tan potente como PS4 o Xbox One, pero vaya si no es capaz de dejar con la boca abierta en ocasiones. Tras estos momentos de tranquilidad, empieza la acción, con varios enemigos pequeños, y luego un jefe final bastante espectacular, y sobre todo, grande.

Ya por fin me tocó jugar, y escogí el capítulo 4, que empieza muy fuerte al plantearnos una pelea contra otro jefe final. Como podéis ver, lo que son los “final boss” no van a faltar en esta entrega, siendo además bastante diferentes entre sí, con patrones de ataque que varían completamente de uno a otro, por lo que hay que volver a ver cómo atacan para realizar la esquiva en el momento justo y entrar en el “Witch Time”, donde los enemigos se quedan parados durante un breve espacio de tiempo.

En ese sentido, el combate es genial, ya que resulta muy vistoso, y el arma de las dos espadas es alucinante, tanto con los ataques normales como al entrar en el modo “Climax”.

Bayonetta 2

Después de este combate, se sigue avanzando por el escenario (esta vez, una ciudad con una gran torre destruida), hasta que aparecen enemigos normales que no son rivales para nuestra brujilla. La pelea que viene después sí es más satisfactoria, ya que nos enfrentamos a otro brujo, que en vez de usar el pelo para invocar los ataques, usa plumas, por lo que hay que tener cuidado con sus ataques cuerpo a cuerpo y sus posibles invocaciones.

Lo mejor de este jefe es que tiene muchas fases. La primera es en la ciudad, en una zona llena de agua, para luego invocar a un monstruo gigante, a lo que Bayonetta responde con otro del mismo tamaño. Ahora el combate se traslada a una zona de lava con poco suelo para maniobrar, viendo de fondo cómo estos dos mastodontes se enfrentan. En esencia el jefe sigue actuando igual (salvo un ataque con el que hace que su gigantó nos golpee), pero el cambio visual hace que te quedes con la boca abierta. Tras darle la del pulpo, ahora el combate se traslada al aire, de una forma similar a lo visto en el prólogo, pero con un enemigo de un tamaño más normal, salvo por las bestias gigantes del fondo, claro. Todo para terminar controlando a la bestia gigante para terminar de destruir al bicho invocado por el brujo.

Bayonetta 2

Todo esto con una velocidad altísima, sin dejar un momento de respiro, lo que hace que sea tan frenético como la primera parte. Sin embargo, hay una cosa que me preocupa: la dificultad. En teoría, la demo estaba en “Normal”, pero no tuve absolutamente ningún problema en los tres combates, logrando una medalla de oro con los jefes y una de platino con los “minions”. Puede que sea que haya mejorado desde que jugué al primero (que también lo jugué en normal y lo pasé realmente mal para completarlo), pero lo que sí es cierto es que los enemigos quitan muy poca vida con sus ataques, y es más fácil esquivar los ataques que antes.

Es lo único que me tiene algo preocupado, ya que la primera parte fue tan buena precisamente por lo espectacular que era y el desafío que suponía. Por lo demás, estamos ante un juego fantástico, de los que entran por los ojos (aunque mirad al televisor y no al GamePad, que vaya si pierde el juego) y es tremendamente divertido de jugar. Sin duda, Bayonetta 2 va a dar muchas alegrías a los usuarios de Wii U cuando se ponga a la venta en octubre.

 

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