Impresiones de Gran Turismo 6

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Playstation 3 todavía tiene mucha guerra por dar en los próximos meses, y Gran Turismo 6 va a ser uno de los juegos estrella, sobre todo para los amantes de la velocidad. Para probar el juego en esta Gamescom, había que ponerse en un puesto con un volante espectacular como es el Thrustmaster T500 RS (gracias @GlosoNSV por el nombre exacto del modelo), y se jugaba de la manera ideal: sin ayudas de ningún tipo salvo la trazada perfecta o las indicaciones de cuándo frenar. Pero claro, saber lo que hacer y por dónde ir es mucho más complicado que luego hacerlo.

Los simuladores no son mi género favorito, pero en el caso de los coches hago una excepción, pero con alguna que otra ayuda activada (como el cambio de marchas automático). Aquí noté un montón el jugar a pelo, ya que al ir corriendo con un coche de competición que cogía grandes velocidades en muy poco tiempo, en las curvas era muy fácil perder el control. Así que rara era la curva en la que no terminaba haciendo un trompo.

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Al emplear un volante con un feedback tan brutal, al empezar a perder el control, realmente era complicado el mantener el control del volante. Huelga decir que el jugar con volante no es que sea muy habitual, con que hice unas carreras horribles. Pero no me llegué a frustrar en ningún momento, ya que daba gusto cómo las físicas de los coches han mejorado tanto respecto a la anterior entrega, influyendo la velocidad, el cómo tomemos las curvas, el vehículo y el tipo de pista.

Si pensáis que ya sabéis cómo va a ser el juego por la demo lanzada con motivo de Gran Turismo Academy, iros olvidando, ya que para empezar, las físicas estaban mejor en esta versión. Y lo que se notaba mucho antes: los gráficos han mejorado a lo grande. Está claro que, tras probar juegos como DRIVECLUBForza Motorsport 5, Gran Turismo 6 luce peor, pero teniendo en cuenta que estamos en Playstation 3, está genial. Pistas, visión de cabina y coches pintan de lujo.

El tema de la inteligencia artificial como que no lo pude comprobar demasiado por eso de ir siempre el último debido a mi alto número de trompos. Pero por lo que pude ver de otros que controlaban mucho más, los rivales hacían lo necesario para ofrecer un buen reto, pero sin poner en peligro sus coches, que aunque no se dañen demasiado, tampoco es plan que se pongan como los coches de choque.

En definitiva, Gran Turismo 6 promete dar un buen salto respecto a la algo decepcionante quinta entrega gracias a un mayor realismo y mejores tecnologías al servicio de la mejor simulación que nos encontraremos en la consola de Sony a partir del próximo 6 de diciembre.

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