Impresiones finales de Sly Cooper: Ladrones en el Tiempo. La Banda de Cooper ya casi está aquí

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Tras el inexplicable retraso respecto a su lanzamiento americano, por fin la semana que viene podremos disfrutar de Sly Cooper: Ladrones en el Tiempo, la cuarta entrega de la saga tras tomarse unos cuantos años de descanso tras su excelente trilogía en PS2. Gracias a Sony, hemos podido probar los primeros 90 minutos del juego, y por si quedaba alguna duda, Sanzaru Games ha tomado el relevo respecto a Sucker Punch de la mejor forma posible, dándonos todo lo que podíamos esperar de una secuela.

El inicio de la aventura se puede probar gracias a la demo del título, tanto en PS3 como en PS Vita, por lo que pasaré a comentar directamente el primer mundo del juego: el Japón Feudal. La técnica de quedarnos en picos la hemos utilizado una y otra vez desde la primera entrega de la saga, y ha llegado la hora de conocer a su inventor: el ninja Rioichi Cooper, que también resulta ser un experto en el sushi.

La estructura jugable básica de las dos entregas anteriores se mantiene intacta: tenemos una zona abierta más o menos grande, y a partir de ella vamos accediendo a las diferentes misiones. Si no queremos avanzar en la historia, siempre podemos buscar las botellas de pistas o, como novedad, encontrar los tesoros ocultos y llevarlos de vuelta a la guarida sin que sufran daños dentro del tiempo marcado. Esto parece que va a darnos mucha rejugabilidad y exploración, ya que me pareció ver zonas a las que sólo se puede acceder con el traje de arquero que se desbloquea más adelante.

En este sentido, el uso de PS Vita nos vendrá de perlas si queremos una ayudita extra para encontrar todos estos tesoros, ya que gracias a la función de Realidad Aumentada, podemos apuntar la portátil a la pantalla, y así ver resaltados todos los coleccionables que estén a la vista. Y para que lo podamos ver mejor en el televisor, simplemente tenemos que pulsar en la pantalla de Vita y veremos un pequeño marcador.

En cuanto a lo demás, todo es igual que siempre: ir esquivando a los guardas, robarles todo lo que podamos de las carteras e ir cumpliendo misiones con Sly, Murray o Bentley. En el tiempo que estuve jugando sólo pude hacer alguna fase de Sly, pero esto me permitió probar una de las novedades principales de esta entrega: los disfraces. Tras robarlo, podemos vestirnos con el traje de capitán, lo que nos permite pasar tranquilamente entre los enemigos, y hasta aguantar el fuego. Gracias a su uso, pudimos liberar a Rioichi, para controlarle en un par de fases.

Algo que me gustó es que al antepasado no sólo se le controla en un nivel concreto, sino que también se le puede usar para explorar el mundo. Esto viene de perlas para aprovechar su habilidad especial: “teletransportarse” se un pico a otro cercano, lo que nos da acceso a zonas anteriormente inexplorables.

No me quiero enrollar mucho más en todo lo que ofrece el juego, ya que para eso está su análisis, pero lo único que puedo hacer es repetirme una vez más. Sly Cooper: Ladrones en el Tiempo es toda una gozada de plataformas. Para los fans del género tiene que ser un imprescindible, ya que es divertido, clásico en su planteamiento y parece ser tremendamente completo. Encima sale a precio reducido (unos 40 euros), y al comprar la versión de PS3 te llevas la de PS Vita gracias a la promoción “Cross-Buy”. ¿Acaso hay alguna razón para no volver a la Banda de Cooper la semana que viene?

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