Impresiones: modos campaña y multijugador de Medal of Honor: Warfighter

Aunque su regreso en 2010 no fue tan espectacular como nos hubiera gustado a los fans de Medal of Honor, Danger Close se ha tomado muy en serio todo el feedback para hacer lo que uno espera de la franquicia: volver por todo lo alto. Al menos eso es lo que parece en Medal of Honor: Warfighter, del cual ya hemos podido probar su modo campaña en consolas, y su renovado multijugador en PC.

Aunque antes de empezar a pegar tiros, Greg Goodrich (productor ejecutivo de esta entrega) nos desveló sus principales claves. En el aspecto tecnológico, esta entrega empleará el motor Frosbite 2.0 de DICE, cuyas herramientas han sido perfeccionadas desde lo visto en Battlefield 3 para ofrecer unos gráficos increíbles.

Como a la saga siempre le ha preocupado el realismo, han contado con el testimonio de 12 soldados de operaciones especiales para que aporten su grado de autenticidad a toda la historia. Hablando de la misma, en esta ocasión nos tocará perseguir a una organización criminal por todo el globo como operativos de la Tier 1, que están realizando atentados terroristas con el potente explosivo PETM. En este apartado seguramente recordaréis que en el tráiler argumental vemos una escena que recuerda al atentado del 11-M en Madrid, y Greg nos comentó que su objetivo no es en absoluto recordar este terrible suceso, sino que han empleado escenarios actuales para formar la narrativa ficticia llena de atentados por todo el mundo. El motivo para su inclusión es que la mujer de Preach (el protagonista), es española, y él se encuentra en Madrid intentando arreglar su matrimonio (y su familia, ya que tiene un hijo) cuando sucede el ataque. Pero como no será el único golpe de los terroristas, también podremos ver eventos que recordarán a sucesos reales, como el rescate de un barco en manos de los piratas somalíes, el secuestro de varios trabajadores en Filipinas o lo que ocurre con un criminal de guerra en Bosnia. De esta forma, consiguen crear una historia que parezca realista, y mostrar que la amenaza a la que nos enfrentaremos no es ninguna broma.

Siguiendo con el modo campaña, pudimos probar un nivel en su versión de Xbox 360. La cinemática que introduce la fase es confusa porque se hablan de varios personajes y otros sucesos que no hemos visto, pero al menos sí que se puede ver un flashback de Preacher, lo que demuestra que al menos han intentado crear una historia personal (ya veremos si lo han conseguido), algo que es de agradecer entre tanto tiro.

Nos encontramos en Filipinas, intentado rescatar a unos trabajadores secuestrados por un sospechoso al que llevan persiguiendo durante un tiempo, pero cuando todo se pone tenso, toca entrar con todo lo que la Tier 1 tiene para acabar con esta amenaza. Lo primero que sorprende ver es la enorme mejoría en la optimización del Frosbite 2.0 en consolas, haciendo que en ningún momento veamos tirones y cosas por el estilo, eso que estábamos en versión beta. Igualmente, se ha logrado una mejoría gráfica respecto a lo que podemos encontrarnos en Battlefield 3. En otras palabras, los gráficos son realmente alucinantes.

El nivel no es que sea nada que no hayamos visto actualmente en el género. Tenemos un camino único, y nuestra tarea es la de seguir avanzando y acabar con los enemigos que nos salgan al paso. Lo que sí cambia es que el estilo de juego es más pausado que el de Call of Duty, su principal competidor. Esto hace que los tiroteos sean más reducidos, pero también más peligrosos, ya que un sólo escuadrón enemigo de tres soldados nos puede hacer mucho daño, y se les añadimos un francotirador desde la distancia, el peligro aumenta todavía más.

La IA tanto de aliados como de enemigos funcionaba bastante bien, moviéndose entre las coberturas una vez eran destruidas, o lanzando granadas para hacernos salir de nuestro escondite. También nos podemos encontrar con algún enemigo en el cuerpo a cuerpo, y aquí las muertes con el tomahawk son brutales. Algo que está bastante bien es que la munición del arma que llevábamos no se recargaba al ser diferente de la de los enemigos, por lo que si nos quedamos sin balas, vamos hacia un compañero del escuadrón y éste nos dará más munición, algo que también emplearemos en el multijugador. Otro aspecto en el que se ha intentado meter realismo es en el peso del arma, pero aquí les ha salido algo mal la jugada, ya que se tarda demasiado en recargar cualquier arma. Por una vez, eso de cambiar a la pistola cuando nos toque recargar lo tendremos que seguir al pie de la letra, incluso con un rifle de asalto. Esto es algo frustrante, que espero suavicen en la versión final.

Tras superar un par de zonas (una cerrada y otra abierta, en la que había un francotirador, un enemigo con lanzacohetes y hasta una ametralladora fija), llegamos a un edificio en el que, ante la ingente cantidad de enemigos que nos están rodeando, tenemos que marcar los objetivos con el designador láser para que llegue el apoyo aéreo. Una vez hecho esto, pasamos a controlar al tirador desde el helicóptero que va en nuestra ayuda, para asistir a todo un espectáculo de destrucción con una gigantesca ametralladora. Aquí, los efectos combinados de las explosiones, los elementos interactivos del escenario, la lluvia y los disparos se juntan para ofrecer un espectáculo visual bastante espectacular. Ahí se acaba la demo, dejando un buen sabor de boca, pero con la sensación de que estamos ante otro refrito de situaciones típicas de un FPS militar, con que esperemos que en la campaña completa haya algo que nos sorprenda para quitar esa sensación tan familiar al título.

Ahora nos toca pasar al modo multijugador, donde sí que consigue cambiar ligeramente la fórmula típica instaurada por Call of Duty esta generación. Algo a recalcar es que este modo sí que esta hecho por Danger Close en esta ocasión, por lo que han podido crear una visión común entre ambas modalidades. Siguiendo con el concepto de globalidad, podremos seleccionar a 6 clases diferentes, habiendo dos nacionalidades por cada una de ellas (desgraciadamente, no se encuentra España en ninguna de ellas). Sin embargo, esto sólo afectará al skin que llevemos, ya que uno de los aspectos más prometedores es el de luchar por nuestro país, para hacer que seamos los mejores del mundo, algo similar a lo que pasa en el fútbol con los mundiales y demás campeonatos.

Pero lo más importante de todo es la mecánica de “Fire Team”, por la que se juntará a cada usuario con otro para formar un mini-escuadrón que recibirá ventajas si ambos compañeros se apoyan mutuamente. Esto lo podremos ver a la hora de curar y recargar su munición al acercarnos, puntos extra por defenderle o vengar su muerte, o incluso reaparecer a su lado. El número de combinaciones posibles entre las clases, las armas que queramos llevar y todo lo demás es enorme para tener siempre una escuadra completamente personal.

El modo que pudimos probar en la versión de PC es “Homerun”, una variación del típico “Capturar la Bandera”. A través de rápidas rondas en escenarios bastante reducidos (en nuestro caso, un estadio deportivo en Sarajevo), el objetivo será defender ambas banderas, o capturar una para llevarla a la línea de meta. Las reapariciones están desconectadas, por lo que es esencial el trabajo en equipo entre los cuatro miembros del equipo (en la versión final, el número de jugadores máximos por partida será de 20), y en especial entre los dos jugadores del Fire Team, logrando un estilo de juego rápido y divertido, pero en el que es esencial emplear algo de táctica para ganar la partida.

No estamos ante un SOCOM (de PS2, que eran mucho más tácticos), pero cosas tan sencillas como mandar un Fire Team a por cada bandera es esencial, ya que entre ambos se pueden curar instantáneamente en lugar de la lenta recuperación automática, o incluso devolverse la munición si ya se ha empleado toda, es esencial par alzarse con la victoria. Pero lo que aumenta la táctica son las habilidades especiales de cada clase.La que se convirtió en mi favorita es la que puede ver a través de las paredes a los enemigos durante solo dos segundos, pero que al no tener reapariciones, se convierte en todo un salvavidas a la hora de avanzar a por la bandera y divisar posibles emboscadas. Otra nos permite usar un cargador con balas más poderosas de lo normal, ponernos una armadura que nos protegerá durante mucho más tiempo de lo que aguantaríamos normalmente (en este caso, es bueno dejar que ese compañero vaya delante para cubrirnos con él), o poner explosivos para tender trampas.

El diseño del mapa era muy bueno, ya que fomentaba a la perfección todo lo que promete el multijugador, y fomenta al máximo que nadie campee, sino que vaya en busca de su objetivo junto a su compañero. Gráficamente, todo lucía estupendamente, y se notaba que era un ordenador muy potente, ya que dejaba atrás a lo visto en el modo campaña en Xbox 360.

Aunque todavía faltan unos cuantos modos por desvelar, también podremos disfrutar de “HotSpot”, una pequeña vuelta de tuerca al modo Demolición con objetivos que van cambiando aleatoriamente, “Dominación”, los “Duelos a muerte”, y otras sorpresas que todavía se guardan bajo la manga. Eso sí, ninguna de ellas se trata de un modo multijugador cooperativo al estilo de los niveles para dos jugadores de Battlefield 3.

Aunque no esperaba gran cosa de esta entrega, la verdad es que el juego me ha sorprendido muy gratamente, en especial en su modo multijugador con la mecánica de “Fire Team”. Eso no quiere decir que el modo campaña pinte mal, sólo que se hace demasiado familiar con lo que hemos visto en el género estos últimos años. Pero si de momento, los mayores puntos negros son este y la enorme lentitud a la hora de recargar cualquier arma, entonces todo pinta muy bien para Medal of Honor: Warfighter una vez salga a la venta el próximo 25 de octubre en PS3, Xbox 360 y PC.

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