Probamos Luigi’s Mansion: Dark Moon, y es terrorificamente divertido

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En el stand que puso Nintendo en la Gamelab había diferentes juegos para que el público asistente los probase. Lo interesante es que varios de ellos eran juegos que aún no se han puesto a la venta, así que pudimos ver (y probar) las demos de algunos de los títulos más esperados de la portátil de Nintendo. Hoy vengo a hablaros de la nueva aventura protagonizada por Luigi. Sí, me refiero a Luigi’s Mansion: Dark Moon (también conocido como Luigi’s Mansion 2).

En la demo que pudimos probar, el juego nos proponía entrar en una casa y cazar unos cuantos fantasmas. Para ello, y controlando a Luigi, debíamos ingeniárnoslas para entrar. Como en Desconsolados somos jugadores veteranos que nos hemos enfrentado mil y una veces a situaciones similares, lo primero que hicimos fue estudiar el perímetro: no encontramos nada útil, pero vimos dónde había unos obstáculos. Después, nos acercamos a una ventana para intentar entrar en la mansión, pero lo único que pudimos hacer fue quitar el polvo y mirar a través del cristal, algo que resultó muy útil porque descubrimos la presencia de unos fantasmas bastante traviesos y unas monedas en las vigas del garaje.

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Tras darnos cuenta de que cotillear es lo único que podemos hacer desde el exterior, decidimos acercarnos a la puerta para descubrir que está cerrada con llave. ¡Oh, que raro! Tras esto, aparecía una simpática rata que llevaba una gran llave atada en la cola, por lo que decidimos perseguirla por el patio que previamente habíamos estado inspeccionando, lo que nos da una pequeña ventaja porque encontramos una manera de acercarnos a la preciada llave. Tras alcanzarla, nos acercamos a la puerta y la abrimos.

Todo esto servia a modo de introducción, y es que poco después conseguíamos la Poltergust 5000, una aspiradora capaz de succionar a los fantasmas del lugar. Algo muy útil cuando nos dedicamos a cazar fantasmas, la verdad. Y aquí es donde empezaba el juego de verdad. Con dos botones activamos las dos funciones principales del Poltergust 5000: aspirar aire (y objetos) o expulsarlo. Por tanto, podemos acercar y atrapar diferentes objetos (succionar dinero, coger telas para estirarlas, atrapar fantasmas…) o alejarlos (las moneditas son empujadas y las alfombras desenrolladas, entre otros).

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El juego nos propone diferentes puzzles (bastante sencillotes, al menos en esta demo) que deberemos resolver usando nuestro ingenio y la aspiradora de Luigi para poder continuar avanzando: por ejemplo, nos pide que encontremos un artefacto, similar a una bombilla verde, que nos permite emitir un fogonazo de luz con nuestra aspiradora, algo que aturdirá a los fantasmas y nos permitirá abrir unas puertas concretas. Eso sí, no es muy complicado encontrarla porque el propio juego nos enseña dónde está, y sólo deberemos buscar el modo de alcanzarla. Un reto un poco mayor lo supone la cacería del primer fantasma de todos, ya que está escondido en una habitación secreta que sólo los más observadores encontrarán (bueno, ellos y los que más suerte tengan), porque si nos fijamos bien veremos una tubería que emite vapor cuando en el baño, en principio, no hay ningún grifo abierto. Después de esto, empezó la vorágine devoradora de espíritus y, con ella, acababa la demo.

Pero no todo es tan bueno, y es que el hecho de controlar a Luigi con un único stick y tener que pulsar un botón para pasar a controlar la aspiradora no era del todo cómodo. Cierto es que en ningún momento es realmente horrible, y tras un rato de juego nos acostumbramos, pero espero que se mejore en la versión final del juego (¿tal vez usando el Circle Pad Pro?).

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Sea como fuere, parece que Luigi nos deparará una gran aventura, a la altura de la que vivimos hace ya unos cuantos años con el Luigi’s Mansion de Gamecube. Para descubrirlo, eso sí, deberemos esperar al lanzamiento del juego, en exclusiva para Nintendo 3DS, que se espera justo a tiempo para la campaña navideña.

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