Impresiones: primeras misiones de Prototype 2 y destrucción con el poder máximo

En el evento de hace unas semanas, por fin pudimos ponernos a los mandos tranquilamente del esperado Prototype 2, y así poder comprobar por nosotros mismos las prometidas mejoras de esta secuela. Como lo mejor es empezar a ver las mejoras desde el principio de un juego, nuestra toma de contacto inicia con el principio de la aventura de James Heller. Desde el primer momento, se nota el toque más cinematográfico de esta entrega.

Con una única escena introductoria, este protagonista ya está mucho más humanizado que Alex Mercer en todo un juego. Encima, todas estas cinemáticas las escucharemos en español gracias al doblaje del que hará gala esta entrega, por lo que crucemos los dedos para que la calidad de las voces originales se mantengan para así lograr el mismo nivel emotivo.

Una vez entramos en la zona de guerra, todo se va al traste bien rápido, con nuestro helicóptero derribado y el escuadrón abatido. Para rematar la faena, Alex Mercer aparece en acción, siendo éste el principal objetivo de Heller como venganza por la muerte de su familia.

Desde ese momento, empezarán un montón de situaciones espectaculares que nos sirven para aprender los conceptos más básicos, como movernos, esquivar o correr. Sin desvelaros nada de lo que ocurre, al final, acabamos impresionando a Mercer, por lo que infecta a Heller con el mismo virus que tiene, y acabamos convertidos en un nuevo Prototipo.

Esto no le hará mucha gracia a Blackwatch, que no tardará en meternos en un laboratorio para hacer pruebas con nosotros. Así llegamos a otro tutorial, con las nociones más básicas del combate. Como os podréis imaginar, Heller se cabrea bastante, por lo que no tarda en escapar. Es entonces cuando descubrimos que Mercer tiene un plan, y la verdad, ya de por sí tiene mejor pinta que todo el argumento de la primera parte.

Las dos últimas misiones que llegamos a probar del modo historia son otros tutoriales de las principales habilidades de Heller. La primera, la de camuflarnos usando la apariencia de los enemigos que absorbemos y así pasar desapercibidos después de montar un buen escándalo. Junto a esto, cómo no, veremos lo bien que sigue funcionando la habilidad de correr, ya que con solo mantener el gatillo izquierdo podremos escalar todos los edificios posibles o saltar cualquier obstáculo, además de cuando estamos en el aire, poder planear durante unos segundos.

La siguiente misión nos muestra una de las principales características del juego: el sistema de caza. Cuando tengamos un objetivo al que tengamos que absorber por motivos de la historia, ya no nos aparecerá marcado en el minimapa. En su lugar, percibiremos su esencia, y tendremos que seguirla. Si tenemos el objetivo a la vista, quedará resaltado de entre los demás humanos. Si por el contrario, está mucho más alejado, tendremos como un sónar humano. Tras lanzar unas ondas, tendremos que ver desde dónde regresan hasta nosotros para saber dónde buscar. Es un sistema que puede prometer mucho, y hacer las búsquedas de objetivos más divertidas de lo que eran en la primera parte.

Después de esta misión, los desarrolladores nos pasaron a la Zona Roja de Nueva York, que es donde los militares y los infectados se enfrentan a lo bestia por las calles. Por suerte, para esta parte tenemos completa libertad, y lo que es mejor, todos los poderes desbloqueados al máximo. Así, pudimos estar durante un buen rato dando una vuelta por la Gran Manza Podrida destrozando todo a nuestro paso con todas las posibilidades que nos brinda el juego.

La principal mejora que uno nota respecto al primero es el sistema de ataques. Eso de tener un poder asignado a la “X” y otro a la “Y” es una verdadera delicia, ya que si por ejemplo nos vamos a enfrentar a varios enemigos y también a unos cuantos tanques, la combinación de látigo y súper-puños es una maravilla. O incluso el nuevo poder viene genial para situaciones en las que nos vemos rodeados, ya que tiene un efecto similar a las bio-bombas que crearemos cuando agarremos a alguien si así lo deseamos: lanzar un montón de tentáculos que arrasarán todo a su paso o, en el segundo caso, arrastrarán todo lo de su alrededor hasta un punto para salir reventados.

Igualmente, otra mejora enorme es la información visual de cuándo nos van a atacar. Si nos atacan desde el aire varios helicópteros, tendrán la amabilidad de mostrar un láser unos momentos antes de disparar, para así darnos un poco de tiempo para realizar una voltereta de esquive. De esta forma, si nos golpean será porque hemos sido lentos, pero no porque el juego haya querido hacer “trampas” y no avisarnos en ningún momento por culpa de una cámara algo cutre.

Combinando todo esto de los poderes con las claves del primero, como robar cualquier vehículo militar o utilizar sus armas, se pueden llegar a vivir escenas de acción realmente espectaculares llenas de explosiones, destrucción y mucha diversión. Sin embargo, hay un aspecto que me preocupa: la dificultad. En dificultad normal, no tuve ningún problema en salir airoso de enfrentamientos contra monstruos, torretas de misiles, tanques y helicópteros, cuando en el primero lo más seguro es que sudáramos la gota gorda para salir sin ningún problema. Es cierto que en eso influye que estábamos en el nivel máximo y las mejoras en el control nos ayudan, pero aun así, la desventaja respecto a los enemigos era demasiado grande. Espero que en la versión final lo equilibren un poco más, o si no habrá que ir directamente a la dificultad difícil.

En estos momentos de exploración también pude descubrir varias misiones secundarias. Unas las activamos al entrar, camuflados, en un camión de Blackwatch, donde recibiremos a un objetivo que tendremos que cazar. Otras son mazmorras de los monstruos, a las que se accederán por varias entradas con forma de núcleo en la ciudad. Por desgracia, los chicos de Radical no dejaban ver ninguna de estas partes, por lo que me hicieron reiniciar la partida.

Lo que al menos sí pude ver es el mejorado apartado gráfico. Nos encontrábamos ante una versión pre-beta, pero ya se notaba una mejoría enorme respecto al primero. Desde el modelo de los personajes, la fluidez de las animaciones, la propia ciudad, la iluminación… Todo ha sufrido un lavado de cara muy grande. Es cierto que todavía hay popping, bugs que vuelven a Heller invisible y otros cuantos fallitos, pero al ser una versión en un estado de desarrollo prematuro, podemos respirar tranquilos de que no nos enfrentaremos a estos fallos en la versión final.

En resumen, esta toma de contacto con Prototype 2 me ha dejado un gran sabor de boca. Los fallos del primero parecen haberse solucionado con bastante soltura, ofreciendo momentos mucho más cinematográficos, divertidos y espectaculares. La única preocupación que me queda es el tema de la baja dificultad, pero eso no es nada para evitar que esperemos con ganas el duelo entre estos dos Prototipos el próximo 24 de abril.

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