Probamos el cooperativo más adictivo en la presentación de Rayman Origins

Si hay un plataformas a destacar en estos meses, ése es Rayman Origins. Ubisoft bien sabe esto, y por eso ha traído esta tarde a Madrid a David Punset (Game Designer) y Michael Micholic (Internal Product Manager) para que nos muestren todas las novedades del héroe sin brazos ni piernas más divertido y adictivo que existe. En lugar de la típica presentación con un Power Point, el motor del juego es tan sencillo de utilizar, que toda la presentación ha sido como un gran nivel del juego. Sencillamente espectacular.

Lo primero, la historia. En esta ocasión nos encontramos con una versión algo diferente de los orígenes de Rayman. Su mundo está creado por el soñador de burbujas, que con sus sueños bonitos crea todas las bellezas del mundo. Sin embargo, últimamente está teniendo pesadillas, y todo el mal que siempre había estado en la superficie sale de golpe y arrasa con todo. Entre este mal, nos encontraremos a The Darkness, el primer villano de Rayman y que, como fan, es una pasada que siga apareciendo.

Como buen plataformas, el juego se estructurará a lo largo de varios mundos, y en cada uno de ellos iremos consiguiendo una habilidad. En la jungla adquiriremos el puñetazo, en la zona del desierto-musical nos haremos con el clásico helicóptero, en la cocina infernal nos podremos hacer más pequeños, en el mundo subacuático aprenderemos a nadar y bucear, y finalmente en Mystique Ruin podremos correr por las paredes. Estas habilidades las ganaremos relativamente pronto en el juego, por lo que a partir de ese momento tendremos plena libertad para completar los niveles. Todo un plus sin ninguna duda.

Al igual que en el primer Rayman, el objetivo será salvar a los electoons, tanto de las jaulas como logrando Lums, que serán como las monedas del juego. Estos electoons servirán para crear un puente para poder seguir avanzando en el mundo, por lo que hasta que no tengamos un número concreto, no podremos continuar.

Entre mundo y mundo habrá algunas fases de shooter, en la que controlaremos a nuestros héroes subidos en el conocido mosquito. Igualmente, los jefes finales serán parte fundamental del juego, siendo algunos realmente grandes y aterradores. Pero lo realmente aterrador serán las 10 fases de perseguir el cofre, ya que están diseñadas especialmente para el público hardcore, y son tremendamente difíciles. Pero eso no es nada, ya que al conseguirlos todos, se desbloqueará el mundo opcional de La Tierra de los Muertos Vivientes, donde el estilo artístico cambia al hacer que las abuelitas y las flores sean nuestros peores enemigos.

Todo esto no sería nada sin el cooperativo, uno de los pilares del juego y de sus puntos fuertes. Aunque no tenga online, la posibilidad de entrar y salir de la partida en cualquier momento es todo un acierto. Y como seguramente no siempre querremos controlar a los mismos personajes, podremos desbloquear nuevos skins para todos ellos, o hasta jugar con cuatro Raymans al mismo tiempo. Eso sí, caos asegurado.

Tras esta presentación cortita, llegó la hora de ponerse a jugar en una versión que tenía todos los niveles desbloqueados. En las fases “sencillas” nos centramos en el mundo del desierto y la música, donde se ve claramente cómo la habilidad del helicóptero es clave al utilizar las corrientes de aire. Eso sí, conseguir todos los Lums ya es de por sí un desafío, por lo que si le añades un amigo picado metiéndote leches para que te caigas por el barranco, la diversión, el pique y la adicción empiezan a multiplicarse.

Después de varios niveles como toma de contacto (incluyendo la divertida fase del mosquito, todo un soplo de aire fresco), nos aventuramos a perseguir el cofre de este mundo, y tras un par de intentos, lo logramos. Pero que esto no os haga pensar que es fácil: ya me piqué en el Gamefest hasta que conseguí la fase, por lo que me la sabía al dedillo. Como la Tierra de los Muertos Vivientes ya estaba desbloqueada, probamos a ver si realmente era tan difícil…. y no nos engañaban. Tras tres cuartos de hora intentándolo, no llegamos ni al primer punto de control. Eso sí, la emoción de cada intento y lo divertido que resulta aunque mueras una y otra vez es digno de mención. Pocos juegos este año os pueden picar y retar de esta forma.

Personalmente, el juego ya me tenía enamorado, pero tras probarlo más a fondo, no puedo resistirme a decirlo: Rayman Origins va a ser el mejor plataformas del año, y uno de los más adictivos y divertidos de los últimos años. El estilo artístico es brutal, y la jugabilidad a la vieja escuela no podía ser mejor. Todos lo podréis comprobar con la demo que ya está en XBL y mañana en PSN. Sin duda, un aperitivo para todo lo que nos espera a partir del próximo 24 de noviembre.

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