Magna Mundi: Los monarcas se equivocaron, nosotros también lo haremos

    Magna Mundi es uno de aquellos juegos cuyo origen se remonta a las inquietudes de jugadores que quieren mejorar un juego que les apasiona. En este caso, es el resultado de modificar Europa Universalis III (análisis), cuyo mod “Magna Mundi” ha inspirado la creación del juego completo bajo el mismo título.

    En la pasada Gamescom 2011 tuvimos la oportunidad de charlar con Carlos Serna, uno de los desarrolladores de este nuevo título de estrategia. Si algo pude captar tan sólo empezar la conversación es la pasión y entusiasmo detrás de la creación de Magna Mundi. Una motivación resultante de poder trabajar en aquéllo que más te gusta.

    Como en Europa Universalis u otros de los juegos de Paradox Interactive, la primera sensación que uno puede tener es la de abrumación. Al fin y al cabo, podemos decidir que país controlar de todo el mundo, unos 300, en cualquier momento entre el Renacimiento y la era Napoleónica. Nos encontramos delante de un sencillo, aunque detallado, mapa del mundo y, en ese punto, Carlos me indica que tienen pendiente reescribir el motor de renderizado del juego para mejorar su aspecto.

    De acuerdo, debemos conquistar el planeta, ¿pero qué es lo que hace especial a Magna Mundi respecto a otros títulos similares? Carlos explica que “es un juego de aventura histórica” donde podremos vivir una “simulación de fuerzas que afecta a los monarcas”. En ese punto, pasamos a comentar que, ciertamente, los dirigentes históricos siempre intentaban tomar la decisión que parecía más acertada en un determinado momento, y el paso del tiempo ha probado en muchos casos como dicha decisión ha tenido consecuencias desastrosas.

    Así pues, en Magna Mundi pretenden que sintamos lo que es tener que tomar cierto tipos de decisiones en función de la situación actual de nuestro país. Para ello, Carlos destaca que hay “más de 4000 eventos – en total unas 300.000 palabras“, lo que lo convierte en “el número uno en contenido en el mercado“. Se nos plantearán problemas, como monarcas, forzándonos a tomar ciertas decisiones cuyas consecuencias no veremos hasta pasadas varias décadas o siglos.

    En ese momento nos encontramos mirando la zona peninsular, como monarcas de la Corona de Castilla. Discutimos que uno de nuestros objetivos podría ser añadir a nuestro reino la Corona de Aragón, tal y como pasó históricamente. Tenemos varias opciones, desde la conquista que podría generar mucha enemistad con un reino que es relativamente amistoso o soluciones más diplomáticos.

    En todo caso, destaca Carlos que no tenemos porqué intentar seguir la história tal y como acontuvo ya que Magna Mundi nos presenta “una historia que no es exacta, sino plausible“. Por ejemplo, la Inquisición podría llegarse a crear en otros paises del mundo si se cumplen unas determinadas condiciones, en este caso un cierto fanatismo religioso.

    En el caso de que optemos por la conquista, una vez tomamos la decisión no podemos influir en las batallas directamente. El motor bélico del juego es una de las partes desarrolladas por Carlos. Mediante texto se nos va informando del progreso de la lucha, que va más allá de un simple encuentro en un campo de batalla y tiene en cuenta, entre otras cosas, con la logística de las tropas invasoras al entrar en un nuevo territorio. Nuestra función se limita a las decisiones a gran escala.

    Carlos nos explica “que muchos juegos de estrategía sufren de tediosos momentos y se vuelven más fáciles a medida que avanzamos“, mencionando el caso de la saga Civilization. En Magna Mundi está el concepto de eficiencia administrativa, que representa la capacidad de adminitración y cuyo objetivo es mantener una curva de dificultad más constante.

    Obviamente, nuestro objetivo y dificultad dependerá del país con el que empecemos. Además, cada lugar tiene eventos y minuciosos detalles realizados por fanáticos de la Historia, convirtiendo a Magna Mundi en una experiencia de dominación mundial muy completa.

    Ciertamente, al final de la encantadora charla con Carlos el juego ya no me parece tan complicado como me había parecido a primera vista. Me quedo con ganas de más, al fin y al cabo yo siempre ansié dominar el mundo. Antes tendré que demostrar cierta dosis de paciencia y me tocará esperar al lanzamiento del juego en la primavera de 2012. O igual debería sobornarlos para que terminen antes… o infiltrarme en sus ordenadores… ah, decisiones, decisiones… ¿qué será lo mejor para mi país?

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