Impresiones de Squids, el primer título que prepara TheGameBakers

En la Gamescom no son todos los grandes juegos de los grandes estudios. Si algo permite esta feria de inmensas proporciones es la posibilidad de charlar con estudios indie más humildes, como es el caso de TheGameBakers. En Desconsolados nos gusta dar voz a estos pequeños estudios, así que aprovechando la oportunidad, hoy me he reunido con Audrey LePrince y Emeric Thoa, dos de los miembros de TheGameBakers, un equipo de profesionales ya veteranos que han trabajado en títulos de Ubisoft como Tom Clancy’s EndWar o Splinter Cell Double Agent.

El juego que me han presentado es Squids, el primero que está preparando el estudio, que llegará inicialmente para iPad y iPhone este octubre y más adelante para Android, PC y Mac. La idea de TheGameBakers es la de producir juegos de alta calidad para los móviles, experiencias que vayan más allá de un par de horas y luego nunca volver.

No podemos negar que el aspecto artístico de Squids está realmente trabajado. Se nota mucho esmero y creatividad en el intento de crear unos calamares que terminen resultando simpáticos y con personalidad.

Como es de esperar, la mecánica del juego es muy sencilla. Disponemos de un equipo de cuatro calamares que deben vencer a cangrejos zombi y otras malvadas criaturas golpeándolos por turnos. Los calamares tienen puntos de acción y los podemos mover estirando sus tentáculos en la dirección contraria. Para que nos entendamos, nos encontramos entre con una especie de mezcla de las mecánicas de Angry Birds y el juego de billar.

Cada calamar tiene características diferentes, que van desde poder disparar, a avanzar más o menos o curar. Dichos atributos pueden ser mejorados, dándole al juego un cierto toque de RPG y lo que es más importante, una sensación de progresión que nos motivará a estar enganchados para mejorar. Podemos comprar mejoras y objetos especiales usando una especie de perlas que conseguimos derrotando a enemigos.

El juego viene con 23 coloridas y variadas misiones en el primer capítulo, que podriamos completar en cuestión de 3 o 4 horas si lo que queremos es llegar al final. Sin embargo, podemos sacarle mucho más jugo al juego (y no nos referimos a agua salada) si nos dedicamos a resolver los diferentes retos en cada misión, que pasan por hacer sobrevivir todos los calamarcitos -cosa complicada en ciertos niveles, ya que podemos caer por los bordes si calculamos mal- o derrotar al enemigo en un cierto número de turnos.

Squids se ve realmente asequible, bonito, entretenido y divertido. Hasta yo he podido pillar la mecánica tras unos minutos con el juego en un iPad. Se trata de un juego, pues, a destacar entre la abrumadora oferta de juegos para iOS. Gente como Audrey y Emeric hacen apuestas personales para poder perseguir su sueño de desarrollar sus propios videojuegos, hacer que el equipo los sienta como algo realmente suyo.

Detrás de nosotros teníamos una imagen con uno de los zombies del juego de PopCap Plants vs Zombies y, a tono de broma -pese a ser uno de los objetivos más ansiados por cualquier desarrollador- nos hemos despedido que igual el año que viene podríamos ver a un Squid en lugar del zombie. Eso sí, a lo mejor no les haría mucha gracia si es Ubisoft la que les compra el estudio. Eso sí que sería irónico.

Este octubre oiréis más sobre Squid, cuando os traigamos el análisis, aunque estoy seguro que os gustará si lo probáis cuando salga. Seguro que, almenos, os miraréis el plato de calamares a la romana de una forma diferente, pero reprimiros la necesidad de estirar a ver si se mueven.

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