Preview: The 3rd Birthday

Navidades de 2012. Todo el mundo está en las tiendas para sus últimas compras, cuando de repente unos monstruos empiezan a aparecer y a matar a todo el mundo. El centro de esta “invasión” es Manhattan, donde aparece el bicho más grande de todos a quien se le ha llamado Babel. Nuestra única salvación es viajar en el tiempo para acabar con estas criaturas. Ésta es la premisa del regreso de Aya Brea al mundo de los videojuegos con la tercera entrega de la saga Parasite Eve: The 3rd Birthday. Definitivamente, hace mucho tiempo que los fans pedían la continuación de esta franquicia, y para ello nada mejor que ser uno de los últimos juegazos de PSP antes de dar el salto a su sucesora. Hace un par de semanas tuvimos ocasión de probarlo a fondo durante un par de horas, y tras el fin del embargo, por fin os podemos contar las herramientas de las que dispondremos para salcar a la raza humana.

Para empezar, la historia es completamente nueva dentro de la saga, y afortunadamente para los que no hemos probado ningún juego anterior, no es necesario haberlos jugado para entender el argumento. Así, con todo el panorama que os hemos descrito antes, Aya es nuestra única salvación. Tras un par de años desde la aparición de los “Torcidos”, el grupo destinado a acabar con estos bichos ha creado una máquina con la que es posible viajar en el tiempo, para así impedir que la invasión llegue más lejos. Por desgracia, hay un enorme pero, y es que sólo una persona del mundo podría sobrevivir a este viaje temporal: Aya Brea. La muchacha, completamente amnésica por unas razones que se irán desvelando, no viajará en cuerpo, sino en mente, para así poder poseer a cualquier ser humano con el que se encuentre.

No os quiero avanzar más porque, a juzgar por lo visto en los primeros capítulos, el juego va a estar lleno de sorpresas y el guion tiene muy buena pinta.

Así, volviendo a estos viajes, tendremos un primer nivel a modo de tutorial largo que nos vendrá muy bien. En esencia, el título es un shooter en tercera persona con algunos toques de RPG y survival horror. Por un lado, el tema del apuntado siempre ha sido un grave problema en la portátil, por lo que Square ha optado por usar el autoapuntado. La verdad es que en un principio uno se puede sentir algo decepcionado después de ver los geniales resultados vistos en juegos como Syphon Filter, pero una vez empieza la acción vemos cómo le beneficia enormemente.

Como en muchos otros juegos japoneses, no nos encontraremos con niveles largos sin ver una pantalla de “Cargando”, sino que nos iremos moviendo por pequeñas salas o pasillos, a los que accedemos por un punto de control. Esto puede salir mal en muchos juegos, pero por lo que vi en The 3rd Birthday, ése no es el caso. Para empezar, en el tutorial viene de perlas para ir aprendiendo poco a poco todos los conceptos jugables del título.

Así, en el principio de la fase nos enseñan a disparar y a cambiar de armas (tan sencillo como usar la cruceta, lo que viene de perlas). Después, pasamos al uso de coberturas, algo que os aseguro será primordial si queremos sobrevivir a los ataques de los “torcidos”. Aquí, el sistema empleazo no podía ser mejor: ir hacia los muros tras los que podamos agacharnos para que Aya se cubra ella solita.

Otro aspecto muy importante de la jugabilidad es la posesión de los personajes en la zona en la que nos encontremos. A pesar de que Aya viaje únicamente con su mente al pasado, si muere el anfitrión en el que se encuentre ella también morirá, por lo que nuestra salud seguirá siendo un aspecto del que preocuparnos. Afortunadamente, cada personaje tiene su propia vitalidad, e incluso armamente, por lo que si nos quedamos sin balas o estamos a punto de pasar al otro barrio nos bastará con trasladarnos a otro anfitrión.

Esta habilidad será clave si queremos sobrevivir, ya que no sólo influirán las armas y la vitalidad, sino la posición en la que se encuentre el personaje al que vayamos a controlar. Esto lo podemos comprobar a la perfección en una emboscada que tendemos a los monstruos en este primer nivel. Mientras hay un buen puñado de soldados en el nivel del suelo, hay otro en una posición elevada desde la que masacrar a estos indeseables. Así, si lo deseamos, podemos estar con los que seguramente más daños van a recibir, mientras que podemos ser algo más estratégicos y dar fuego de cobertura al resto de soldados.

Porque mantener vivos al resto de los personajes controlables será de especial utilidad por varios motivos. Por un lado, siempre podremos utilizarlos para conseguir sus armas, ya que Aya llevará tres armas propias, y la cuarta será del humano al que controlemos. Por otra parte, si nos quedamos sin salud podremos trasladarnos a alguien que haya podido regenerarse un poco, ya que si nos quedamos quietos nuestra vida se irá rellenando, lo que se aplica a los que no controlamos. Finalmente, y seguramente el motivo más importante si os gusta quedaros en el mismo cuerpo, es que podemos hacer que el resto de soldados ataquen al mismo enemigo, lo que nos ayudará enormemente a mermar rápidamente su salud. Para recurrir a esta función, simplemente tendremos que mantener en nuestra mira al enemigo que deseemos sin dispararle, y cuando la barra que indica esta mecánica se llene, empezamos a disparar para que veamos cómo se va al infierno en menos que canta un gallo.

Por si todo estos elementos jugables no os parecían suficientes, todavía nos quedan un par más. Como en muchos juegos de acción, según vayamos atacando a nuestros enemigos iremos llenando una barra que, al estar llena, nos pondrá en modo “Súper” en el que los enemigos se ralentizarán, Aya se moverá a gran velocidad y nuestra pistola hará mucha pupa. Ya podéis ir apuntando este modo para los enemigos más complicados. La otra opción disponible es que, cuando hemos asestado una buena cantidad de daño seguida a un enemigo, podemos meternos en su interior para causarle daño adicional. La pega es que nuestras defensas bajarán durante un breve espacio de tiempo, por lo que tendremos que sopesar los pros y los contras del momento.

Después de haber completado el nivel 0 para aprender todos estos conceptos, además de subir un par de niveles a Aya, por fin empezamos lo que es el juego en sí. Por un lado, entre misiones estaremos en el cuartel general del grupo con el que intentaremos defender a la humanidad, y en él podremos acceder a la tienda. En ella podremos mejorar las armas disponibles, seleccionar el atuendo con el que Aya saltará a la acción (que ojito, se irá rompiendo a medida que nos vayan golpeando) o seleccionar parte de nuestro ADN para mejorar sus características. Como podéis ver, ésta será la parte RPG del juego, y aunque es sencillita, nos permitirá tener alguna personalización de nuestra protagonista pero sin entrar a confundir a los que somos de gatillo fácil, lo que está bastante bien.

Después de toda esta parafernalia ya pasamos a la acción sin tener que preocuparnos de tutoriales ni nada por el estilo, y menudo ritmo lleva simplemente el primer nivel. Y es que, de buenas a primeras, nos encontramos en un concierto de música que se va al traste por un enorme “torcido” al que nos tendremos que enfrentar, y que hará de primer jefe final. El combate es realmente emocionante, ya que tendremos tres coberturas que se romperán con un par de ataques de nuestro enemigo, y tan solo habrá tres soldados a los que controlar. De esta forma, tenemos una pelea interesante por la dureza de nuestro oponente, y porque las balas nos llegarán a faltar durante los últimos momentos de la pelea. Menos mal que poco a poco irán viniendo refuerzos con hasta un lanzagranadas, por lo que tendremos que ir viendo si vamos al ataque desde un primer momento o nos ponemos a la defensiva.

Esta mecánica puede durarnos fácilmente unos 10 minutos, y realmente son unos minutos muy intensos y emocionantes. Por lo tanto, como el resto de jefes finales del juego sean así de espectaculares ya nos podemos ir frotando las manos.

Después de este gran combate el nivel no ha terminado, sino que no ha hecho más que empezar. Nuestra misión será acabar con los monstruos que nos vayamos encontrando zona tras zona. De esta forma podemos ver cómo varían los enfrentamientos contra los “torcidos” de zonas más amplias a otras más estrechas en las que un solo enemigo se puede convertir en todo un quebradero de cabeza. Además, es interesante la variedad de enemigos a los que nos enfrentaremos. Durante estos primeros compases de la aventura solo me he enfrentado a dos tipos de monstruos (sin contar el jefe final), pero eran tan diferentes (uno atacaba a distancia y el otro cuerpo a cuerpo, pero con sus propias peculiaridades) que no importaba en absoluto. Sin embargo, si nos encontramos esta variedad ya en el principio de la aventura, no puedo esperar a ver qué nos encontraremos en los próximos niveles.

Si jugablemente el prólogo y la primera fase me encantaron y engancharon sin remedio, técnicamente el juego está a un gran nivel. En los gráficos, el trabajo que han hecho los desarrolladores es asombroso. Por un lado, las secuencias CGI que he podido ver eran espectaculares, y los momentos ingame no se quedaban atrás. Sin lugar a dudas, se trata de uno de los juegos más punteros de PSP. Por supuesto, el sonido está igual de bien, con unas voces en inglés muy cuidadas y una música que acompaña perfectamente a la acción.

Resumiendo, The 3rd Birthday no me ha podido gustar más. Y es que realmente no había probado ni uno solo de los anteriores juegos de Parasite Eve, pero esta aventura de Aya está diseñada para todo el mundo, y eso es punto muy positivo a su favor. Para rematar, tanto jugable como técnicamente es una auténtica maravilla, por lo que sumando una historia interesante podríamos tener entre manos a uno de las últimas joyas de PSP que nadie debería perder de vista para despedir como se merece a nuestra querida portátil.

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