Impresiones de Army of Two: The 40th Day

    Ya por septiembre pudimos probar una versión bastante verde de la secuela de uno de los precursores de los shooters cooperativos: Army of Two: The 40th Day. Con su lanzamiento en escasas semanas (estará a la venta el 8 de enero), Electronic Arts celebró el “Shooters Day”, en el que pudimos probar los primeros niveles de la aventura de Salem y Ríos con los productores a nuestro lado. Para rematar la experiencia, todas nuestras partidas fueron en modo cooperativo con el resto de compañeros de la prensa, por lo que la diversión aumentaba considerablemente.

    Sin embargo, todavía se nota que le falta algo de tiempo para pulir pequeños problemillas gráficos y jugables, pero nuestras impresiones generales son francamente buenas. Por tanto, si queréis descubrir de primera mano qué le deparará a estos duros mercenarios en Shangai ya podéis coger vuestro mejor armamento, porque va a ser una dura batalla…

    El juego comienza con un sencillo tutorial en el que por primera vez podemos ver a los dos protagonistas vestidos como personas normales. Como os podéis imaginar esto no dura mucho, y tras encontrarnos con nuestro contacto empezaremos nuestra incursión en un edificio, mientras vamos aprendiendo todos los conceptos básicos del título, y lo más importante, a empezar a ayudarnos entre los dos compañeros.

    Algo bueno es que esta vez veremos un sencillo vídeo esquemático en el que se nos explican claramente los conceptos y tácticas que tendremos que poner en práctica durante toda la aventura, como el uso del agómetro (luego hablaremos de él) o la rendición falsa, por ejemplo.

    Como en la primera entrega, con cada objetivo que completemos ganamos dinero, con el cual podremos mejorar nuestras armas. Sin embargo, y como ya sabréis por toda la promoción que se le ha hecho a este apartado, ahora tendremos la posibilidad de entrar a la tienda en cualquier momento en que nuestros personajes no estén en medio de un tiroteo.

    Al contrario que en nuestras anteriores impresiones, esta vez no estaban disponibles todas las opciones ni teníamos dinero ilimitado, por lo que solo pudimos arañar levemente este apartado, aunque promete muchas horas de diversión. Con nuestro escaso presupuesto inicial le pude cambiar la culata al rifle de asalto G36C por el de un M4, consiguiendo así mayor precisión. La verdad es que las opciones, tanto para comprar armas como para modificarlas, son asombrosas, y ya estamos deseando probar en profundidad las amplias posibilidades de personalización que ofrecerá.

    Una de las novedades de esta secuela es la posibilidad de tomar decisiones en puntos concretos, que aumentarán nuestra moral o la disminuirán. Para no desvelar nada importante tan solo os contaremos la primera de estas decisiones, en la que tendremos que elegir si matamos a nuestro contacto por una cuantiosa suma de dinero o le perdonamos la vida. Si jugamos en cooperativo cualquier jugador podrá tomar la decisión, y por tanto afectará irremediablemente a su compañero.

    La verdad es que no parece que vayan a alterar el argumento de una forma significativa, pero sí nos puede dar paso a diferentes escenas de vídeo. Si por un lado le perdonamos la vida veremos una secuencia estilo cómic (de gran calidad, por cierto), el personaje huirá del país y se ocultará en las islas Seychelles. Por desgracia, parece que al final es asesinado en mitad de sus vacaciones/plan de pensiones. Por contra, si le matamos nosotros lo haremos al estilo brutal y de humor negro de ambos personajes, con disparos y potentes patadas para lanzarlo del edificio, viendo también consecuencias en otra escena diferente. Este elemento nos ha gustado bastante, y realmente pueden conseguir algo emotivo planteando las consecuencias de nuestros actos, lo cual puede dar mucho juego.

    Volviendo ya al nivel en sí, para llegar a esta decisión tuvimos que superar un sencillo pero a la vez divertido tutorial sobre el agómetro, que una vez más vuelve a ser primordial. Básicamente es un indicador de la notoriedad que levanta cada personaje sobre los enemigos. Si uno de los dos jugadores dispara indiscriminadamente, todos los rivales se fijarán en él, haciendo que el compañero sea prácticamente invisible y pueda flanquear a los enemigos.

    De esta forma se pueden crear tácticas realmente buenas, y que por supuesto pueden llegar a ser mucho mejores si jugamos con un humano. Estaréis pensando que esto no es nada nuevo, ya que era una de las principales características de la primera parte, y es cierto, pero por suerte han introducido algunas mejoras. Antes si nuestro personaje no tenía nada de notoriedad era completamente invisible, y si pasábamos delante de varios enemigos no nos hacían ni caso. Esto ha cambiado, y ahora la IA será capaz de atacarnos si nos ponemos a su lado estando invisible, lo que hace la acción más emocionante.

    Tras tomar la decisión y todos los tutoriales llega el momento de la verdadera acción, y es aquí donde se ve una amplia mejora respecto a la primera parte. En el primero, como recordaréis, la fase más espectacular para la mayoría ponía a nuestros dos héroes luchando en un portaaviones, incluso cuando éste se estaba hundiendo y veíamos montones de elementos desmoronarse.

    Pues bien, simplemente los inicios del juego ya superan con creces ese espectáculo, ya que veremos cómo montones de edificios de Shangai son destruidos completamente en increíbles explosiones. Y sí, puede que sea solo una escena de vídeo, pero luego ver los resultados en la distancia, con una increíble vista sin nada de niebla es algo realmente impresionante. Pero por suerte, la acción en sí del juego no se queda atrás, y también se vuelve más explosiva que antes, llegando a plantearnos tiroteos más intensos y emocionantes.

    Tras esto nos esperan varias salas en las que enfrentarnos con bastantes enemigos, que incluso llegarán a usar ametralladoras fijas en las que es casi imposible atacar de frente. Nuestra partida fue en dificultad normal, y aun así nos costó algún que otro intento completar la fase.

    Esto se debió en parte por unos enemigos que nos pueden complicar la vida bastante: los de los lanzacohetes y los mini jefes finales. Los primeros por razones obvias, tendrán que ser una prioridad, sobre todo si hemos ayudado a llegar al compañero a una zona en la que está solo, ya que su muerte significará el fin de la partida al no poder llegar a reanimarlo. Los segundos ya hicieron acto de presencia en la primera parte, y aquí han venido mejorados para ser mucho más duros. El primer tipo del juego de esta clase al que nos enfrentamos llevaba una escopeta y una armadura tremendamente poderosa, cuyo único punto débil era la cabeza. Por tanto, nuestra mayor posibilidad de matarlo era quitarle el caso a tiros para acabar con él con una bala entre ceja y ceja.

    Así escrito suena fácil, pero si al mismo tiempo te atacan más enemigos, que encima te intentan flanquear mientras el mini jefe final se acerca, las cosas se pueden poner complicadas si no hay una gran cooperación entre los jugadores.

    Después de este duro tiroteo pasaremos a la segunda fase, que literalmente deja en pañales a la primera. Si antes la destrucción de los edificios y demás explosiones en las estructuras eran básicamente en escenas de vídeo, aquí podíamos ver las consecuencias de estos derrumbamientos, a la vez que veremos cómo la fachada de un rascacielos es destrozada ante nuestros ojos.

    Este es un momento realmente espectacular, ya que iremos de tener unas vistas de una pared normal y corriente a ver Shangai prácticamente destrozada, con un aspecto general muy similar al de un apocalipsis. Pero lo bueno no acaba ahí, ya que tras enfrentarnos a unos cuantos enemigos empezaremos a descender por los restos de un rascacielos, viendo todos los restos de primera mano y encima luchando encima de ellos. Como os podréis imaginar, esto es algo tremendamente espectacular, y como ya hemos dicho antes, supera con creces a los momentos más épicos de la primera parte, lo cual siempre viene bien para atraer a los jugadores que buscan situaciones al límite.

    Pero no todo será disparar como un poseso en esta nueva fase, sino que también tendremos que usar el coco gracias a una de las nuevas habilidades del título: la rendición falsa. A pesar de que solo pudimos realizarla en la situación preestablecida, sus posibilidades pueden ser muy amplias en el resto del juego, sumándose así a la posibilidad de tomar rehenes para que el resto de enemigos se rindan.

    Básicamente esta nueva acción consiste en que uno de los dos personajes finge rendirse antes de que el tiroteo haya empezado. Así, su compañero puede colocarse en una posición ventajosa. Cuando se vayan acercando a nosotros el soldado que se rendía sacará el arma corta, pasando toda la acción a cámara lenta. Así se puede acabar con todos los enemigos de una forma eficaz, espectacular y muy cinematográfica. Aunque ya os avisamos que es bueno compenetrarse con el compañero, ya que en la partida los dos nos rendimos, y a pesar de que pudimos sobrevivir, no le pudimos sacar todo el jugo táctico a esta nueva opción. Habrá que esperar a la versión final para comprobarlo mejor.

    Tras todo esto el nivel se trasladaba a unas oficinas, en las que teníamos que rescatar a la amiga (y contacto) de ambos protagonistas. No os queremos dar más detalles de la historia, ya que de eso nos encargaremos en el futuro análisis que realizaremos.

    En la parte jugable, como habréis podido comprobar, el juego se mantiene fiel a la primera entrega. Esto se traduce en enemigos bien parapetados que hace de la cooperación algo completamente imprescindible. Pero no solo por este aspecto, sino también por el gran número de rivales al que nos enfrentaremos y que nos harán morder el polvo en más de una ocasión.

    Cuando esto pase nuestro compañero tendrá que reanimarnos, lo cual hace que todos los enemigos le disparen a él, ya que si los dos somos abatidos la partida se acaba. En este aspecto nos ha gustado que te puedas mover cuando estás herido, ya que te permite acercarte algo a tu amigo para que te salve, además de poder disparar todavía con el arma corta para dar algo de fuego de cobertura mientras nos curan.

    Sin embargo las cosas son ahora más complicadas, porque los enemigos intentarán rematarnos si estamos herido. Esto hace que sea primordial ser reanimado enseguida, o como mínimo estar en un lugar seguro. La forma de matarnos definitivamente es acercarse a nosotros y realizar un movimiento brutal (que también podemos realizar a los enemigos que estén muy graves, y os aseguramos es muy satisfactorio después de haberlo sufrido varias veces) que acabará con nuestro personaje, y por tanto con la partida.

    En el aspecto gráfico el juego sigue manteniendo el estilo realista de la primera entrega. Sin embargo, esta vez el nivel de detalle de los escenario parece mucho mayor, con todas las increíbles explosiones y demás efectos que ya hemos comentado. Sin embargo hemos detectado algún problemilla que esperamos se solucione en la versión final. El primero es la desaparición de un avión que se estrella en el edificio en el que estamos. Básicamente crea una explosión que nos abre camino, pero si vamos a ver la cola del avión pudimos apreciar cómo desapareció por completo, junto a toda la máquina, lo que da una sensación extraña. El otro fallo principal es un bug que al mismo tiempo afecta a la jugabilidad. En una parte del primer nivel en la que se suponía salían enemigos no había ninguno, y podíamos seguir avanzando. Sin embargo, justo en la siguiente sala había que impulsarse entre los dos jugadores para llegar a una zona superior. Sin embargo era imposible porque esa parte del nivel estaba completamente en blanco, y por tanto no dejaba realizar dicha acción. Nuestra única alternativa era volver al punto de control, al que accedimos eliminándonos mutuamente, lo cual siempre divierte sin importar el juego que sea.

    En cuanto al sonido, esta versión todavía no tenía nada en castellano, por lo que de momento solo podemos decir que las voces originales so muy buenas y plasman a la perfección la personalidad y compañerismo de ambos personajes. Las melodías también están bien, junto a los efectos de las armas, que ahora están mucho más logrados.

    En definitiva, Army of Two: The 40th Day tiene una pinta espectacular. Básicamente lo tiene todo para triunfar: destrucción, humor negro y gran énfasis en el cooperativo. Por tanto, si os gustó la primera parte ya estáis haciendo un hueco en la estantería para esta secuela, y si buscáis un título para jugar con un amigo también os recomendamos que le sigáis la pista.

    Es cierto que todavía hay algunos problemas menores (bugs que no nos permiten avanzar, o hasta algún problema de conexión que esperimentamos), pero es algo que creemos (y esperamos) podrán solucionar para el lanzamiento del 8 de enero. Y si no siempre podremos contratar a Salem y Ríos, porque de una forma u otra nos van a divertir mucho en los inicios de 2010.

    Entradas relacionadas:

    Comentarios

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *